viernes, diciembre 31, 2010

El Tiempo y los años

Acaba otro año. Como ya he dicho en otras ocasiones, mi vida gira mucho alrededor del tiempo. Es decir, el tiempo es uno de mis más frecuentes motivos de reflexión. Trato de vivir el tiempo, de sentirlo correr alrededor de mí, a través de mí, en mí.

Los días son iguales, indistinguibles unos de otros, idénticos y uniformes. Desde el principio los seres humanos han colocado mojones que distinguieran unos tiempos de otros tiempos. Ha sido obra de los humanos colocar esos hitos, esas construcciones inmateriales sobre los días que marcaban: hasta aquí llega un tiempo, a partir de aquí comienza otro tiempo.

La naturaleza nos ha indicado el camino, señalando por ella misma ciclos en el tiempo. La diversidad de tiempos hace más variada la vida.

Dios mismo después ha iniciado nuevos tiempos, nuevas eras. Todo el Tiempo se haya entre dos grandes tiempos: el Tiempo de la Nada y el futuro Tiempo del Todo. Entre la Nada y el Todo se nos concede a cada uno una limitada sucesión de días, meses y años.

Me admiro cuando veía la primera misteriosa difusa fotografía de la Historia. Tan pocas generaciones me separaban de 1826. Tres hombres longevos podrían ser la cadena que me uniera a la mano que me entregase aquella plancha de peltre cubierta con betún de Judea. No es tanto lo que me separa de Luís XVI muriendo en la Plaza de la Revolución, tres hombres de ochenta años también podrían ser ese nexo entre ese hecho y mi vida.

No sólo mi vida, sino hasta la Historia entera vista así parece breve, como si su velocidad me sorprendiera. Sin embargo, el tiempo no pasa ni breve ni lento. El Río del Tiempo fluye con el más majestuoso de los ritmos. Hoy saludo al Dios del Tiempo alabándole por la creación de ese Río. Desde el Nacimiento de Cristo el Tiempo quedó definitivamente dividido en dos partes. Como Moisés partió el mar, el Tiempo quedó partido. Ya nada volvería a ser igual, nunca podría volver a ser igual.

jueves, diciembre 30, 2010

Sin novedad en el alcázar

Bueno, ya me he hecho el análisis de sangre que me hago cada medio año para ver cómo va mi colesterol. Ya puestos a sacar sangre de mi cuerpo, me hice el análisis de varias cosas más.

Colesterol 233mg
Glucosa 84,6mg
Transaminasas 151mg
Ácido úrico 6,08mg

Todo está bien. Las transaminasas un poco altas, pero es lógico. Dado que es Navidad lo que me extrañó es que estuvieran en un nivel tan aceptable.

Como siempre es el colesterol el que tengo que cuidar. Pero dado lo que he comido en estas fiestas, el resultado me llenó de optimismo.

Afortunadamente el azúcar bien, perfecto. Lo mismo el ácido úrico. Y eso que los días pasados tomé no poco marisco, marisco barato, pero marisco.

Me alegro de que saliera bien todo, porque en la propaganda que me dieron aparecen unos dibujos de las arterias en los que el colesterol está representado como buzos que van nadando en la corriente sanguínea. Y al final esos buzos se transforman en unos monstruitos que sonríen de forma maligna mientras no dejan pasar a los pobres glóbulos rojos, representados como buena gente oprimida.

Después de ver el dibujo, tomaré menos queso francés, ése de la corteza blanca. Me acordaré del dibujo y los buzos y los monstruos de la sangre cada vez que saquen la bandeja de quesos. Estos franceses, siempre queriendo meter colesterol en nuestra sangre.

miércoles, diciembre 29, 2010

La dulce Navidad del Internet chavista

En diciembre Hugo Chavez, el Congreso de ese país, o la unidad indivisa que forman esas realidades han aprobado una nueva ley sobre la libertad en Internet. Una ley que fuera de toda duda fomentará la libertad en la Red.

La nueva ley penará a los que hagan apología del delito. Cosa muy lógica y laudable, claro que lo que hoy es delito mañana puede ser virtud. Lo que hoy está penado, mañana será ensalzado por las autoridades públicas.

Asimismo se castigará a los que fomenten zozobra en la ciudadanía. Aplaudo de nuevo al socialismo, fomentar la zozobra es una cosa muy mala.

Por último también se castiga a los autores de contenidos destinados a desconocer a las autoridades legítimamente constituidas. Reitero otra vez mi aplauso por tal medida, no podía ser de otra manera. Qué cosa tan fea eso de desconocer a las autoridades. No entiendo como no han castigado antes todas estas zozobras y desconocimientos. Yo mismo, al ver que esos crímenes estaban impunes, me lleno de una desconocida zozobra.

Me alegro mucho de que alguien por fin vaya poniendo orden en Internet. Ya notaba yo que últimamente estaban confundiendo a menudo la libertad con el libertinaje.

Yo también incluiría en el Código Penal la risa inconstitucional. Jorge de Burgos antes de morir en el fuego de la biblioteca nos demostró cuán peligrosa puede llegar a ser la risa.

La única cosa que la nueva ley no me deja muy clara es si puedo seguir criticando a la Iglesia Católica Reformada Chavista o si ésta se considera una institución estatal. No me gustaría desconocer nada por ignorancia.

martes, diciembre 28, 2010

Los políticos y la Navidad

Si este post lo está leyendo alguna madre, le aconsejo que encauce a su hijo hacia la política. Es la mejor industria del país, no importa en que país esté leyendo este blog. Y encima es perfectamente legal. Y no sólo es legal, sino que además tiene los tipos impositivos fiscales más bajos del país. No sólo es legal, sino que además tienen dietas.

Pero no es oro todo lo que reluce, ser político es duro. Tienes que ir a cóctels continuamente, a cenas, a homenajes, a veces incluso tienes que ir a inaugurar algo, pero después hay otro cóctel.

No voy a decir eso de que en la política hay mucha corrupción. Eso es falso. La política es ya de por sí una forma de corrupción. La política es la cuba de fermentación de la honradez de los buenos chicos que son arrojados a ella. Digo que son arrojados porque evidentemente ellos no quieren arrojarse voluntariamente a ese colchón de billetes, poder, prestigio y fama que llena esa cuba. Ellos siempre lo hacen por los demás. Yo no quiero, pero me empujaron.

La única razón por la que aguantamos a los políticos es porque entre ellos y el anarquismo, todos preferimos al típico político barrigón con un puro en la mano. El anarquismo no tiene dietas, no cobra pluses, no paga mensualidades en el club más caro de Madrid, pero muestra una clara tendencia al uso de la dinamita. Y claro arreglar todo a base dinamita no suele dar buenos resultados. La dinamita es rápida y barata, pero es lo que tiene, que lo llena todo de polvo.

lunes, diciembre 27, 2010

El juez Garzón y la Navidad

Al llegar a España una de las cosas que he visto en la televisión es la cara cada vez más mofletuda del juez Garzón concediendo una entrevista. La típica entrevista de Gabilondo, complaciente con los suyos, entrevista de amigo, haciéndole las preguntas que le haría no un buen entrevistador sino su mismísima madre. El juez, como es lógico, no respondía ninguna pregunta, se limitaba a repetir un discurso bien aprendido cuyo tema principal se puede resumir en soy inocente, qué malo es que te cojan manía. De vez en cuando añadía que lo que se estaba juzgando no era su culpabilidad sino la independencia del poder judicial y mandangas por el estilo.

El caso del juez Garzón da para muchos post, me los ahorro. Garzón ha atacado a la Iglesia Católica de forma despiadada con la palabra, a través de los cursos de verano (muy bien) pagados por nuestros archiamigos del gobierno. Las cosas que dijo de la Iglesia son tan viles que no me voy a molestar en repetirlas. Ahora este otorgador de condenas y absoluciones que nos atacó se sienta en el banquillo de los acusados.

Menuda cara decir que lo que se juzga es la independencia del poder judicial, cuando lo único que está en cuestión es que le han pillado con las manos en la masa.

El juez tenía tan clara su inocencia que no dudaba que los jueces que le estaban juzgando iban a condenarle poco menos que por unanimidad. Pero él estaba bien tranquilo. Hoy mismo he oído en las noticias de la televisión que en España si la policía te pilla habiendo robado tres carteras, por fin podrás pasar un fin de semana en prisión.

Alguien se preguntará, ¿pero es que antes no era así? Mejor corramos un tupido velo, pero la respuesta es no. Lo del fin de semana no es un recurso literario. Si te pillan con tres carteras robadas, pasarás dos días en prisión tras la detención. Dos días, no tres.

Pero la culpa de todo esto la tienen los políticos. Si este post lo está leyendo alguna madre, le aconsejo que encauce a su hijo hacia la política. Es la mejor industria del país, no importa en que país esté leyendo este blog. Y encima es perfectamente legal.

domingo, diciembre 26, 2010

Navidad dulce Navidad, relatos desde el salón de mi casa

Aquí estoy en el salón de casa escribiendo otro post mientras el marido de mi madre ve Shakespeare in love confortablemente sentado en su sillón. Dentro de media hora me espera una visita familiar. Una de esas visitas familiares que tanto se prodigan en Navidad.

No soy amigo de felicitaciones navideñas, pero hoy haré una excepción y escribiré unas líneas con ese propósito.
Y es que en estas fechas me acuerdo de la dulce Sandra, de la amable Marisol, de la eficiente Evelyn, de mi profesor de música don Julio Broto (sacerdote de Barbastro, trabajador, sensato, siempre al pie del cañón), puestos a acordarme de sacerdotes de Barbastro no puedo dejar de mencionar a mi querido don Ramón, sacerdote de San Francisco que ya murió, ha sido el sacerdote que más he querido y admirado.

Me acuerdo en estas fechas también de Francisco el franciscano, alegre presencia ya habitual en mi vida romana, de Nelson amigo bueno que siempre está ahí, de Giocondo y su sonrisa misteriosa.

Ya he vuelto de la visita familiar. Menuda visita. Por segundo año llego a su casa ¿y que hago? Dormirme. No sé que impresión se habrán llevado. Pero ya es la segunda Navidad que al llegar a casa les saludo y tal, me siento en el sofá y me quedo traspuesto. Yo creo que es el run run de la voz del marido de mi madre.

sábado, diciembre 25, 2010

Navidad hogareña y zaragozana

El dulce día de Navidad ha pasado. Estamos en el salón de casa. Mis padres viendo un reportaje del Canal Viajar. Yo escribiendo el post. Fuera hace un frío invernal muy propio de este tiempo. Hace tanto frío y un viento tan gélido que incluso al mediodía resultaba muy incómodo pasear. He concelebrado por la mañana en la misa de la catedral de Zaragoza. Tras la misa un agradable encuentro con los canónigos en la sala capitular.

Mi madre ayer se empeñó en comprarme dos pares de zapatos. El primer par era comprensible, los que llevaba habían recorrido ya demasiado mundo. Las telas interiores estaban ya desgastadas por todas partes. Me ha costado despegarme de ellos, eran tan cómodos. Seguían siendo cómodos, pero les quedaba poco tiempo de servicio. Si los hubiera mantenido, lo que hubiera ahorrado en zapatos lo hubiera gastado en calcetines. Así que había llegado la hora del adiós.

Pero el segundo par fue una idea que se le metió a mi madre en la cabeza. Decía que a ella le habían dado muy buen resultado unos zapatos especiales llamados MBT, que dice que van muy bien para las articulaciones, los músculos y la columna, porque tienen una suela arqueada en la que los pies se balancean. Mi progenitora se ha empeñado en que toda la familia lleve estos zapatos. Yo he sido simplemente la siguiente víctima. Ya veremos que resultado me dan, pero no me muestro muy optimista, son muy extraños. Ay, con lo cómodos que eran los viejos.
Lo que sí que reconozco es que mi madre ha mejorado sustancialmente sus capacidades culinarias. Tanto Canal Cocina y tantos programas de Arguiñano comienzan a producir sus frutos.

viernes, diciembre 24, 2010

Navidad

Bueno, ya estoy en Zaragoza. Ha sido llegar al Aeropuerto de Barajas, subirme en el coche que me esperaba y directo al AVE de la Estación de Atocha.

Hoy he tenido una magnífica cena de Nochebuena con mis padres. El momento cumbre ha sido cuando he sacado mi regalo. Decidirme por un regalo ha sido cosa muy difícil. A mi madre no le sirve cualquier cosa. Baratijas no, por supuesto. Sería capaz de arrojarlas contra mi cara en el mismo momento de abrir el regalo. Libros ya le he regalado demasiados. El recurso del perfume ya lo he usado tantos años. Vestidos y joyas tiene que elegirlos ella misma. Cosas de comer no le hacen ilusión.

Al final, le he regalado un icono. El icono es muy bueno, ya le he dicho que era el regalo de dos años concentrados en una sola navidad. Después he visto el comienzo de la misa del Papa en la televisión, hemos llamado a toda la familia y he escrito este post.

Sobre la Navidad sólo puedo decir que nunca reflexionaremos lo suficiente sobre lo que significa que un Dios Infinito haya decidido hacerse presente en el mundo de un modo corporal.
El mundo hoy celebra ese misterio. El mundo entero recuerda el momento en que Él apareció visiblemente en su creación. El día de Navidad es mi favorito de todo el año.

(Si algún zaragozano lector del blog quiere que quedemos para dar un paseo, puede llamarme al 630 52 31 51, hasta el día 27 de diciembre en que vuelvo a Madrid.)

jueves, diciembre 23, 2010

Mis andanzas por Jerusalén VIII

Venga a dar vueltas por Jerusalén, vueltas y más vueltas: quería comprar un icono. Eso era todo lo que quería comprar como regalo de Navidad para mis padres. Pero me fui sin hacerlo. Los comerciantes abusaban de la supuesta ignorancia del turista. Los precios triplicaban en todos los productos cualquier precio de otra ciudad. Todas las piezas eran únicas y antiquísimas, aunque las hubiera visto yo tres meses antes en la tienda de las Paulinas de Madrid. No pocos vendedores pecaban de agobiantes, el duro acento árabe ayuda a dar esa impresión de una lengua de aristas, el tono exigente de las modulaciones de su lengua daba una impresión de ánimo airado. Resultaban tiránicos a la hora de no dejarte salir de su tienda. Para la mayoría de los turistas sin duda no resultaba agradable no ya el interesarse por algo, sino el mero hecho de mirar hacia un objeto en concreto desde la calle. El comerciante te gritaba que entraras, insistía.

A mí esa vehemencia oriental me hacía mucha gracia y la disfrutaba. Y así, yo, revestido de una gran flema británica, movía ligeramente la mano diciendo adiós sin ni siquiera mirar hacia atrás. Todas esas negociaciones, regateos y artimañas me recordaban un estadio social todavía preindustrial. Para mí constituían como un juego. Conseguí reducciones de precio asombrosas. No en vano mi abuelo era tratante de mulas. Pero no compré nada. Nada realmente me interesó. Las poquísimas obras de arte que me gustaban, sabía que tenían un precio astronómico y que realmente lo valían.

El propósito de comprar un icono de Tierra Santa se quedó sin realizar, y en el avión de vuelta a Roma seguía planeando sobre mi cabeza el eterno problema: qué comprar a mis padres como regalo de Navidad.

Fin de mis relatos de Jerusalén.

miércoles, diciembre 22, 2010

Mis andanzas por Jerusalén VII


Una de las cosas que desde hace años siento en mi corazón es un gran amor por el pueblo judío. Así que me encantaba ver a todos los hasidim vestidos de negro por la calle, con sus filacterias, sus sombreros, algunos incluso con sus medias negras y unos vestidos que me recuerdan siempre a una bata de baño en color negro.

Fui al Muro de las Lamentaciones por la belleza de ver rezar al pueblo de Israel, aunque ese muro a mí no me dice nada, ya que para empezar no es del Templo. Pero aunque fuera del Templo, el Templo quedó vacío hace casi dos mil años cuando empezó la Nueva Alianza. Si el Templo hubiera quedado en pie, para mí sólo tendría un valor histórico. Jesús es el Nuevo Templo.

No tengo la menor duda de que no es por casualidad que haya una mezquita en el centro de la explanada del Templo. Para mí es como si Dios hubiera querido pasar página. Por eso y no por otra razón el Templo fue destruido: comenzaba una nueva era. De forma que incluso el odre viejo desapareció. La voluntad de Dios provoca hechos históricos. Y para que quedara más clara su voluntad, la de Dios, una mezquita colocada justamente allí hace completamente imposible reedificarlo. Dios habla con los hechos.

Pero Dios en su bondad no ha abandonado al Pueblo de Abraham, y les ha permitido congregarse frente a lo único que queda, el zócalo que sostenía la explanada. Y sus oraciones, su misma presencia allí, la presencia del pueblo hebreo, es para mí una página viva de la Historia. Ellos son la presencia viviente de una parte de nuestro pasado.

(Seguirá mañana)

martes, diciembre 21, 2010

Mis andanzas por Jerusalén VI


Durante este viaje a Israel, técnicamente he estado en Turquía. Digo técnicamente porque mi viaje de ida hizo escala en Estambul. Pero todo lo que conozco de esa ciudad es la terminal 3.

También pude estar mucho rato sentado rezando en la gruta subterránea de Belén, en el lugar de la basílica donde la tradición afirma que nació Jesús.

Sea dicho de paso, algo que hay que dar por descontado es la suciedad a la que nos tienen acostumbrados los templos ortodoxos de Tierra Santa. Sabéis como odio las velas eléctricas, invento demoníaco por excelencia, probablemente invento de algún masón. Pero las dichosas lámparas ortodoxas de la llamita con el aceite, por un momento me hicieron anhelar que los clérigos de Jerusalén hubieran conocido las velas dotadas de enchufe.

Los sitios católicos, debo reconocer, se mostraban todos ellos perfectamente pulcros y ordenados. Sí, aquello lucía con una limpieza anglicana. La única cosa de lamentar es la espantosa decoración de la capilla de los franciscanos en la Basílica de la Resurrección: típica remodelación realizada en lo peor de la tormenta estética posconciliar. La decoración ultramoderna de a esa capilla, es algo así como un santo representado con dos pistolas en las manos y una ametralladora colgada del hombro.

Confío que algún hijo de San Francisco lea este post y decida hacer con esa decoración propia de una nave espacial lo que hizo Sansón con el templo de los filisteos.

(Seguirá mañana)

lunes, diciembre 20, 2010

Mis andanzas por Jerusalén V


La foto es de la entrada al Monasterio del Monte de las Tentaciones, cerca de Jericó. Pero nada en Israel me impactó tanto como Jerusalén. Estoy deseando volver. Uno de los pocos lugares a los que deseo regresar para rezar.

El casco histórico de Jerusalén, estrecho laberinto infinito de callejuelas, paredes piedra, suelos de gruesas losas pulidas por millares de pasos que diariamente vuelven a acariciar, golpear y rozar sus duras superficies. Mujeres con sus velos en las cabezas, comerciantes que te invitan a pasar desde el umbral de sus negocios, olores a especias, palabras en árabe entre dos ancianos que parece que se gritan, parejas de policías hebreos armados hasta los dientes, hebreos de vestidos de negro que a paso ligero atraviesan una calle musulmana, una losa con inscripciones que indica una estación de la Vía Dolorosa, algunos sacerdotes rusos que se cruzan en mi camino, un armenio católico que me ofrece el mejor precio por una cruz, un ortodoxo griego que me ofrece la última pieza de un icono realmente espléndido, otro que se enfada al comienzo de mi regateo por una pequeña cruz, unos turistas alemanes jovencitos y enamorados que miran un puesto de baratijas. Ciertamente es una ciudad con carácter, única, con un encanto inimitable. Una ciudad muy oriental algo abrumadora para el que atraviesa sus calles repletas de puestos.

(Seguirá mañana)

sábado, diciembre 18, 2010

Mis andanzas por Jerusalén IV

Creo que la Basílica de la Resurrección es, al final, lo que Dios ha querido que sea: un microcosmos. Este templo no son cuatro paredes y un techo. Es un resumen del mundo cristiano, aunque estén representadas aquí sólo las iglesias con sucesión apostólica. Creo que ha sido voluntad de Dios permitir que este lugar no pertenezca a ninguna iglesia en exclusividad. Un templo que se ha construido por adición. Conformando finalmente una de arte grandiosa, extensa, llena de pasajes y rincones oscuros, escaleras que ascienden a la capilla del Gólgota, escaleras que descienden a una concatenación de criptas profundas. Un lugar complejo como si sólo un templo así pudiera expresar el misterio de lo ocurrido aquí hace dos milenios.

Sentado frente a la Capilla de la Resurrección entraron dos jóvenes de unos dieciséis años, uno cristiano y el otro judío, llevaba la kepah sobre la cabeza. Había tan poca gente que me preguntaron con temor de ser irrespetuosos si podían recorrer esa parte de la basílica, la que está entre el edículo y la iglesia de los griegos. Les dije con una gran sonrisa y con la mayor amabilidad que sí, y que hasta podían entrar allí, señalando la Capilla de la Resurrección. ¿Sabéis qué es ese lugar? Como dijeron que no, se lo expliqué. Cuando con agradecimiento siguieron su recorrido, sin moverme de mi sitio, los miré delante de mí. ¿Entraría el hebreo en el lugar de la Resurrección? Durante unos instantes pareció vacilar, finalmente el judío se quedó fuera. Qué momento tan apasionante, un judío practicante entrando en el lugar de la Resurrección de Cristo.

(Seguirá mañana)

viernes, diciembre 17, 2010

Mis andanzas por Jerusalén III

En esta foto estoy en la Basílica de la Natividad, en Belén. Aunque es en la Basílica de la Resurrección (no me gusta llamarla Iglesia del Santo Sepulcro) es donde he pasado bastantes horas. Rezando el breviario, recitando el rosario, haciendo meditación silenciosa, todo ello sentado frente al edículo que contiene el lugar señalado como lugar de la Resurrección.

El último día no sólo me quedé hasta que cerraron la basílica, sino que además como esa noche era una de las noches en las que abrían la basílica a partir de las 23:30, pude ir allí tras la cena y quedarme hasta la una de la mañana. Aquello fue un verdadero regalo de Dios. La basílica, oscura, casi sin gente, recorrida sólo por monjas ortodoxas silenciosas con hábitos negros, era un remanso de paz. Sólo se escuchaban los cantos de los popes orientales, cantos graves, lentos, que resonaban por todas las cúpulas y recovecos de ese laberinto que es la basílica. Cantos interminables en medio del tintinear de los cascabeles de los incensarios, con grupos de ortodoxos santiguándose una y otra vez.

Hacía frío, sobre mi sotana llevaba mi pequeña capa con capucha. Hacía mi oración sentado frente al lugar de la Resurrección. De vez en cuando entraba en el interior de la Capilla de la Resurrección y arrodillado, con la cabeza apoyada en la losa, hacía un rato de oración allí, sin prisas.

Tanto mayor privilegio, cuando la mayor parte de la gente que viene durante el día sólo le es permitido estar unos breves segundos. Pero la noche mostraba un templo completamente distinto. Un templo invadido por la oración, por el ritmo sosegado de la poca gente que estaba allí sólo para adorar a Dios. Nada que ver con el río de turistas que había desfilado por allí todo el día.

(Seguirá mañana)

jueves, diciembre 16, 2010

Mis andanzas por Jerusalén II

La foto es de una comida en el Notre Dame Center Institute de Jerusalén tras el simposio. Mi conferencia fue toda ella acerca de la interpretación a dos versículos sobre María Magdalena. No deja de ser curioso que dos versículos de la Biblia me hayan hecho viajar 2.300 kilómetros. Cuando leí por primera vez esas líneas nunca pensé en la serie de causas y efectos que iban a provocar en mi vida.

Había hecho ya un viaje a Israel en 1999, antes de la segunda intifada, como capellán de un grupo de norteamericanos. En ese viaje recorrimos todo el país. Pero esta vez me quería centrar en la ciudad santa, Jerusalén y sólo Jerusalén.

Quería que este segundo viaje a Tierra Santa consistiera en rezar en la Basílica de la Resurrección y en pasear por el casco histórico. Un día para el simposio, dos días de oración y recorridos por Jerusalén, comiendo algún falafel en cualquier lado.

No albergaba ninguna pretensión de ir a todas las iglesias, ni nada por el estilo. Sólo quería rezar horas y horas en la basílica donde resucitó Nuestro Señor.

Aunque el hombre propone y Dios dispone. Pues por razones ajenas al simposio, que no voy a exponer aquí, sí que tuve que hacer varias cosas en los días previstos sólo para la oración. Asuntos que me llevaron a aceptar una prórroga de dos días más en mi estancia (tuvieron que pagar entero otro billete de avión), pero que me dejaron sólo parte del último día para mi propósito original.

Debo decir que esos asuntos fueron asuntos gozosos, gracias a los cuales pude conocer aspectos jerosolimitanos que de otra forma no hubiera podido hacerlo.

(Seguirá mañana)

miércoles, diciembre 15, 2010

Mis andanzas por Jerusalén


Escribo este post desde Jerusalén. Invitado a dar una conferencia por el Notre Dame Center Institute. El encuentro de especialistas era sobre el tema de María Magdalena. A mí me pidieron que hablara acerca de dos versículos del Evangelio en los que se dice que María Magdalena fue liberada de siete demonios.

Al encuentro asistieron una pléyade de religiosos, monjas y curas, además del Patriarca Latino de Jerusalén y el nuncio, así como dos rectores de universidades romanas.

Podría entrar en detalles técnicos acerca de mi conferencia, pero será suficiente zanjar el tema diciendo que el buffet de la comida y la cena era excelente, variado y con la presencia de unas aceitunas aliñadas de un modo muy peculiar que hicieron mis delicias.

La ventaja del lugar donde me hospedaba, una casa que dependía directamente de la Santa Sede, era que estaba justo al lado de las murallas del centro de la ciudad. Para entrar en el casco histórico sólo tenía que cruzar una calle. Y eso constituía una ventaja impagable, porque una vez acabada la jornada del simposio, me dediqué sólo y exclusivamente a Jerusalén. Por lo menos ésa era la idea, porque la foto me muestra en Belén, delante de la Basílica de la Natividad. Hacía bastante viento, más del que se aprecia en la foto. De hecho, hubo dos días de tormenta de arena que han sido los más fuertes allí en varios años.

(Seguirá mañana)

lunes, diciembre 13, 2010

El arte moderno y el Vaticano

Menos mal que en los años en los que todos los exceso del arte moderno triunfaban, no se hicieron grandes obras en el Estado Vaticano. Hubiera sido muy de lamentar que nos hubieran metido algún horror en medio de tanta belleza.
Después esas cosas son muy difíciles de sacar. Son como las flores de plástico que uno se encuentra al llegar de párroco a una iglesia. Siempre hay una quincuagenaria que está dispuesta a morir matando para que esas flores sigan en su sitio lustro tras lustro, proclamando el gusto estético de la donante. A menudo ni la decoloración de sus pétalos, tallos y hojas es razón suficiente para ir pensando en una jubilación de tan piadosos ornatos.

Cuando uno ejerce de párroco siempre te piden ir poniendo en las paredes del templo del siglo XVI todo tipo de Niños Jesús de Praga y similares. Allí donde hay una pared desnuda, siempre hay alguien que quiere llenarla, cubrirla y revestirla de algo. No me extraña. Sus casas están repletas de miles de objetos del tipo Recuerdo de Segovia, torrecita de plástico souvenir de Matalascañas, abanico desplegado de cuando fuimos a Sevilla, al lado de un pequeño toro negro de terciopelo con las banderillas puestas.

En eso yo siempre he sido un dictador y les he dicho: ya lo siento, pero aunque quisiera no puedo, la estética de esta iglesia no me lo permite. De verdad que lo siento, insisto.

domingo, diciembre 12, 2010

Más sobre el cuadro de Alma Tadema

Lo que dije ayer de ese pintor, puede parecer que es algo muy subjetivo, pero cuarenta años de vida me han enseñado (en contra de lo que me enseñaron tantos libros, en realidad todos) que el valor de cada obra de arte es algo muy objetivo. Ahora, a estas alturas de mi existencia, puede decir con la cabeza muy alta que Matisse o Gauguin como artistas no valen nada, así de claro. En realidad, en lo que fueron unos artistas fue en el campo de hacer dinero y de vivir del cuento.

¿Pero por qué hubo tanta gente empeñada en nuestra infancia en convencernos que lo feo era bonito, que lo que pasaba era que no lo entendíamos? Pues bien, ahora lo entiendo y ahora lo puedo decir con toda claridad: fue un fraude. Siempre fue un fraude, pero nadie se atrevió a decir que el rey andaba desnudo.

Recuerdo que este verano fui al Museo Reina Sofía de arte moderno. Salí de allí casi corriendo, como alma que lleva el diablo. Y mirad que entré con las más sublimes intenciones de encontrar sentido a todo aquello. Al final ya no sabia qué hacer para encontrar la salida. Encima aquel complicado museo parecía haberme enmarañado el recorrido para salir, como si se quisiera vengar y me quisiera retener en sus entrañas.

Si el Vaticano estuviera lleno de arte moderno, yo sería el primero en pedir que se vendieran todas en favor de los pobres, para luchar contra el calentamiento global, o para subvencionar a la Asociación Internacional a favor de las Cacatúas Ecuatorianas.

sábado, diciembre 11, 2010

Alma Tadema y el cuadro El hallazgo de Moisés

Es muy curiosa la analogía que podemos encontrar entre la teología y la pintura. Uno de mis pintores favoritos es Alma Tadema. Vivió en el siglo XIX, muriendo en 1912. Es un pintor que siempre me ha fascinado. Desde la primera vez que vi un cuadro suyo quedé prendado de su arte. En él no hay nada de abstracto, sino el reflejo perfeccionista de la realidad con sus colores y texturas, con una increíble maestría en el dibujo de la figura humana.

Pues bien, este autor al final de su carrera vio como sus cuadros valían cada vez menos. Su reputación fue decreciendo conforme pasaban los años. Seguía siendo un pintor con un nivel de detallismo increible, con un manejo de los colores insuperable, pero íbamos camino del arte moderno.

La gente quedó encandilada en los años siguientes con las mamarrachadas que todos conocemos. Alma Tadema quedó relegado y ridiculizado por los críticos. Le esperaban varias generaciones de completo olvido.

Pero ayer conocí que en el pasado noviembre un solo cuadro suyo, ni mucho menos el mejor, fue vendido por 36,700,000 dólares. Sí, la cifra no es un error. Es ésa.

¿Qué enseñanza deben sacar de esto los teólogos? Pues que hay que hacer las cosas bien, con un espíritu perfeccionista, sin preocuparse si esa teología está de moda o no, si tiene el favor de la gente o lo contrario. Cuando las cosas se hacen magistralmente bien, atraviesan el tiempo, triunfan sobre el tiempo, triunfan sobre todas las opiniones.
Existe una teología que puede tener el aplauso de muchos, que puede vender en las librerías, que parece lo más moderno (siempre la manía de querer parecer moderno), todo eso hay que superarlo, hay que ir a la esencia, a lo eterno. La pintura nos enseña a hacer teología. ¡36,700,000 dólares.

¿Sabeís por cuanto se llegó a vender alguna obra de este pintor al final de su vida? Por 20 libras. Nunca os dejeis encandilar por la impresión de modernidad. Cuando veais un cuadro o una escultura horrible y os pregunten: ¿qué le parece? Responded con flema británica, impasibles: pues me parece un perfecto mamarracho, no vale nada, el acto más caritativo que se puede hacer con esa obra es tirarla a la basura.

viernes, diciembre 10, 2010

Ecclestone, el magnate de la Fórmula 1

Vi que un millonario hacía un anuncio mostrando las secuelas que le habían quedado en la cara, al haber sido asaltado para robarle su reloj. Mira lo que están dispuestos a hacer por un Hublot.

El reloj costaba mucho, pero mucho mucho. Me entró la curiosidad y miré a ver como eran esos relojes Hublot. Por más que los miraba y miraba, por más que seguían viendo distintos modelos, al final seguía pensando: caramba, no veo diferencia con los relojes de los chinos, los de 7 euros unidad.

Os lo aseguro, no exagero, no veía ningúna diferencia entre los relojes de 7 euros y los que cuestan una fortuna.

Reconozco que la industria china ha hundido muchas empresas españolas, pero ha sido mi salvación. En cualquier tienda china me proveo de todo, absolutamente de todo. Lo único que, de momento, no puedo comprar ahí son las sotanas. El día que les dé por hacer sotanas, me podré comprar a 30 euros la docena.

Pero mientras tanto tendré que seguir pagando a precio de oro todo aquello adonde no ha llegado la mágica mano del Imperio Celeste. Algún día les dará por hacer granjas de langostas, como ahora las hay de pollos. Ese día entraremos a un Burger King y diremos: póngame la hamburgesa de langosta con caviar. Sin kepchup, por favor.

jueves, diciembre 09, 2010

Wikileaks

Otra cosa que me ha parecido muy mal de la actualidad de los últimos días, es todo ese rollo de Wikileaks. Me parece inmoral que alguien pueda volcar en la Red unos documentos que no son suyos, y que el propietario se tenga que quedar sin poder hacer nada.

La Ley Internacional tiene que amparar al legítimo dueño. Eso no es libertad de expresión, es un robo puro y duro.

Aprovecho para afirmar una vez más, que no es cierto lo que ha dicho Wikileaks de que yo estoy tomando Proriclueterdrextaniclina para ver si me vuelve a salir pelo en la calva. Eso es completamente falso. Es un desierto y allí no volverá a crecer nada.

Pero el telegrama del embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede comunicando que nos había visto a Faus, Masiá, Boff, a F.J.G. de la Cicogna y a mí, tomándonos una pizza aquí en Roma, ése dichoso telegrama sí que es cierto. Lo que nunca me imaginé era que a los postres Masiá iba a ponerse a bailar sobre la mesa y eso iba a ser fotografiado, mientras yo le animaba dando palmadas.

miércoles, diciembre 08, 2010

Los controladores aéreos

No he dicho nada de algunos temas de actualidad, porque estaba enzarzado en el tema de Faus. Pero ahora quiero decir que espero que a los controladores aéreos que dejaron sus puestos sin atender las exigencias de la Ley, les caiga todo el peso de la Justicia.

Vamos, que no espero gran cosa. Porque no les juzgará la Justicia, sino la justicia española con minúsculas. Aun así, si hubiera justicia, ellos tendrían que ser responsables del daño provocado y fácilmente cuantificable en términos monetarios. Daño a ser repartido entre tantos cuantos lo han provocado.
Evidentemente, esto no sucederá. Ya se encargara la pequeña y débil justicia (enferma de política) de no hacer Justicia. Pero si por mí fuera los colgaría a todos de los pulgares del palo mayor.
No hace falta decir que apoyo las medidas que tomó mi gobierno. Por una vez, mis representantes estuvieron a la altura de las circunstancias.

Claro que esto ya se sabía que iba a pasar antes o después desde hacía varias legislaturas. Y los gobiernos de todos los signos prefirieron mirar a otro lado. Podrían haberlo previsto antes de que pasara. Pero nadie quiso afrontar el problema.

Al menos ahora Zapatero ha dado un puñetazo en la mesa y ha hecho lo correcto. Tuvo y tiene mi apoyo al cien por cien. Venga, Zapatero, duro con ellos, te apoyamos, lo digo en serio, no es una aseveración irónica. Es que como sois. Que no, que lo digo en serio. Zapatero, estamos contigo.

Abundando un poco más

Con toda caridad, pero con toda firmeza.

Con todo el amor del mundo, pero con claridad.

Sin querer herir, pero sin miedo.

Sin sentirnos superiores, pero diciendo en voz alta la verdad.

Sin excluir, pero sin ser tontos.

Amando la verdad, denunciando el error.

Amando el templo de Dios, señalando las piedras erosionadas.

Amando a la Iglesia, detestando a los sembradores de la división.

lunes, diciembre 06, 2010

Carta a Faus


Me gustaría añadir algunas cosas más a lo que dije ayer. Quizá lo hago en un afán de remachar más un tornillo, quizá por el afán de dar unos golpes más en el clavo, quizá porque me apetece.
Respecto a la fe, vamos a ver, si uno cree, cree. Es decir, si uno tiene fe, uno no va con rebajas. O se cree en el Evangelio, o si no no tiene sentido ir escogiendo en el menú. Y el Evangelio indica claramente quiénes son los garantes de la ortodoxia.

Respecto a la liturgia, veo que hay algunos muy aficionados a la clase turista. (Esta frase es un poco incomprensible si no se ha leído el post de ayer.) Mira, si somos católicos, seámoslo con un poco de clase. Lo de la misa en el garaje está muy bien, pero no me recuerda a las catacumbas para nada. Absolutamente en nada. Porque ellos, con lo poco que tenían, intentaron hacer las cosas lo mejor posible.
En la película Indiana Jones y el Santo Grial, cuando tiene que escojer la copa de la Última Cena, se decide por un vaso de arcilla bastante mísero. ¿Razón? Éste sería el vaso de un carpintero dice Indiana. Evidentemente, Indiana Jones no tenía ni idea de que hasta las casas más humildes tenían una copa especial para la celebración del Sabbath. Indiana Jones era profesor en Oxford, pero los guionistas de la película no.

El Dios Creador del Universo, el Artífice de tanta belleza, el Gran Arquitecto del Orbe (no, no soy masón), ese Artesano Infinito de los pequeños detalles, no puede ser indiferente a la belleza de la liturgia, a los grandes pontificales, a las catedrales, a Roma, al Vaticano. Decir que esas cosas son contrarias al deseo de Dios y que le hemos traicionado, es no haberse enterado de nada.

Si el Dios de los Ejércitos es magnificente con la liturgia, ¿vamos a pensar que Dios hubiera querido una Santa Iglesia Católica al estilo de una especie de asociación de vecinos? ¡No! Puesto a crear la Iglesia, lo lógico es hacer algo tan bello, tan grande, con una estructura tan impresionante, como la del mismo universo.

He dicho grande, sí, porque cuando Dios le encarga a Salomón levantarle un templo, le dice expresamente que sea grande. Más la casa que voy a edificar será grande, porque nuestro Dios es mayor que todos los dioses, dijo Salomón, el rey-constructor. Y la estructura de la Iglesia es sólida e impresionante más que todos los pilares y contrafuertes de cualquier catedral, porque esa estructura en piedra son los dogmas.

Algunos frente a esta asombrosa obra del Altísimo, que es la Santa Iglesia Católica, siguen prefiriendo el magma indefinido de una comunidad mezcla de Los Beatles, profesor progresista de seminario de los inefables años 70, todo ello arropado con la música del acordeón.

Panorama apasionante. Espero que hayan dejado algún sitio libre para sentarse, porque seguro que dentro está lleno. Lo gracioso es que encima nos envían cartas de vez en cuando para darnos lecciones. A lo mejor es todo una broma. Yo creo que es eso: las cartas de Faus son sólo un signo supremo de su gran sentido del humor.

domingo, diciembre 05, 2010

Faus, oye, que hoy yo también he tenido un sueño.

Aunque iba yo a escribir hoy sobre los buenos y malos blogs católicos, he decidido interrumpir el tema. ¿La razón? Un artículo del religioso González Faus sobre el Papa. Un artículo en el que le anima a viajar en clase turista. Y sí, que venga a España, pero sólo a escuchar lo que le tienen que decir las curas, monjas y laicos que quieran ir a verle, de nuevo insiste en que viaje en un coche normal, y si tiene tiempo libre que visite la cárcel.

¿Pensaréis que le voy a atizar con un bate de beisbol como hizo Al Capone en Los Intocables? No, por favor, nada más lejos de mi pensamiento. Y menos después de la serie: blogs buenos/blogs malos.

Todo lo contrario. Al revés, lo que he leído me parecen acciones muy elogiosas para un Papa. Si González Faus resulta elegido en un cónclave, seré el primero en sentirme edificado por tales acciones. Pero mientras tanto, me gustaría recordarle una simple cosa: todos no podemos ser Papas.

Pero otra cosa que, a mi humilde entender, olvida este gran predicador de la clase turista, es que su bello paraiso eclesial ya existe en forma de muchos grupos protestantes y católico-liberales. Pero no parece que haya cola para entrar en ellos. Por el contrario, hasta los anglicanos están empezando a copiar más y más cosas de los viajes papales cuando viaja el Arzobispo de Canterbury. Y cada vez son más, incluso entre los protestantes, que respetan la figura del Papa como la figura central del cristianismo.

Me ha llamado la atención como los anglicanos en sus trajes clericales (no en las vestiduras litúrgicas, ni en sus trajes corales) cada vez son más y más parecidas a las de los católicos, cosa que me alegra, porque doy por segura la unión en un futuro. Las sotanas actuales de los obispos anglicanos son completamente romanas. No digo parecidas, sino idénticas en hechura. El color es la única cosa que se mantiene diversa. Pero cuál ha sido mi sorpresa, al ver que han adoptado hasta el fajín. Sí, Faus, el fajín. Y esto no son cuestiones de telas. Detrás hay toda una compresión eclesial. Una comprensión eclesial que va justamente en la dirección contraria a la de Faus.

Pero sí, me imagino que debe ser preferible volver a la guitarra y la pandereta, y dejar el coro a seis voces de Tomás Luís de Vitoria. Esas voces angélico-renacentistas no se pueden comparar a la pandereta y el acordeón. Me imagino que es mejor vender los candelabros de bronce del siglo XVIII, incomparablemente peores que los cilindros de plástico con keroseno dentro. Sí, todos estos cambios van en la línea de la clase turista.

Y que conste que yo no me meto con las reuniones litúrgicas de Faus al estilo Mao Tse Tung. Pero parece que a él lo de la diversidad no le parece congruente con el espíritu del Evangelio. No me extraña. La feligresía no está por la labor. En el 2010, querido Faus, el joven o es antisistema o es un católico a machamartillo. El joven puede ser anarquista, pero si va a misa prefiere el gregoriano. Hasta los anarquistas cuando van a misa dicen: a mí pongamelo con todos los complementos. Es lógico, si vas a un Mc Donalds no vas a comerte unas pocas patatas fritas. Si entras, te pides el menú entero, con todo, hasta con el regalo de plástico para el sobrino. Y quizá hasta te pidas el Mc Menú de Luxe. Es lógico. El joven que hoy día es católico de verdad y vive en gracia de Dios, lo es con todas las de la ley, y se confiesa, y reza el rosario, y ama al sucesor de Pedro. Lo otro es como el espíritu de Navidad de los Hermanos Grinn.

Por eso, esta salida de González Faus nos parece muy adecuada, sobre todo para los años 70. Pero en el 2010 suena un poco a Austin Powers. Esas cosas se decían cuando 007 se estrenaba en los cines como una novedad, Travolta pesaba curanta kilos menos, la aventura del Poseidón nos estremecía, y Michael Jacson aun no era blanco. Pero ahora suenan completamente a la época de Sábado Cine y la Abeja Maya, la cual vivía en un país multicolor.

sábado, diciembre 04, 2010

Los blogs católicos: lo mejor y lo peor III

(Sigue de ayer)

Una de las cosas que no he querido hacer en los pasados días al hablar de los blogs y los comentaristas, es dar criterios. No se puede enseñar el sentido común.

Los que hemos sido párrocos sabemos cuando un comentario muy duro puede ser dicho con caridad y uno estarle muy agradecido al que nos lo ha dicho, y como por el contrari una ligera bromita puede ser dicha con mucha maldad, incluso con odio. Todos los párrocos sabemos quién es un feligrés murmurador y con bilis negra, y quién aun siendo una persona contraria a nuestras ideas es noble.

Son tantas las circunstancias, los modos, los elementos que hay que tener en cuenta que renuncio a intentar explicarlo. La gente con buen corazón sabe cuando alguien tiene lengua de víbora. Cuando alguien edifica y cuando alguien se limita a hacer daño. Yo no me erijo en juez, me limito a constatar que ambas cosas se dan. Y que un comentario produce agradecimiento, y otro comentario produce resentimiento. Que hay posts que nacen del amor y el cariño, y otros posts que nacen del odio y el orgullo.

A nadie se le ha pedido que exista siempre unanimidad. Pero a todo el mundo la Justicia de Dios le exije la caridad, el respeto, y el no juzgar.

No he escrito estos post para atacar a nadie. Cada uno que se aplique lo dicho según su entender y sus buenos sentimientos. La persona con malos sentimientos no suele sentir remordimiento. Ellos están por encima de criterios, consejos y cosas como las aquí dichas.
Pero a los demás, yo les pido que se examinen y que si ven que hay algo que rectificar, que rectifiquen. En algunos no bastaría rectificar, habría que pedir perdón a Jesús, confesarse y hacer penitencia, tratando de enmendar el mal hecho, cosa bastante difícil.

No penséis que exagero. Algún día se descubrirán las cosas y se verá cuánto daño han hecho algunos. Verdaderos zorros en la viña del Señor. Cuanto daño puede hacer la palabra, cuánto daño. Sobre todo cuando esas personas a las que atacaban algunos, tenían sus corazones, sus sentimientos. Cuando la labor de los sacerdotes y obispos, en buena parte, descansa en la buena fama. Cuando ellos se han entregado a servir al prójimo, y han visto como algunos fieles les agredían sin piedad.

Bien. Vosotros habéis juzgado a los ministros de Dios. Pero Dios os juzgará a vosotros.

(Seguirá mañana)

viernes, diciembre 03, 2010

Los blogs católicos: lo mejor y lo peor II

(Sigue de ayer)

Por supuesto que si un pastor afirma públicamente algo evidentemente contrario a la fe, o a la moral, o está en abierta y clara desobediencia, mi sentido común me indica que puedo hacer comentarios al respecto. Pero siempre sabiendo que nuestras palabras deben ser cautelosas y caritativas. Cautela y caridad que no está reñida ni con el humor ni con la contundencia, cuando los hechos merezcan tal contundencia.

Resulta triste ver como ha habido blogs que han sido un puro y simple cúmulo de elogios a los de mi bando, y ataques a los que no son de mi bando. Qué triste. ¿Qué pensáis que diría de esto Jesús? Comentaristas que van cada domingo a misa y se confiesan, y después insultan a un sacerdote. No me importa si este sacerdote es conservador o progresista, eso es lo de menos, eso es indiferente a Nuestro Redentor.

Una cosa es el sano conversar, el recto comentar, la justa manifestación de la propia opinión. Y otra muy distinta herir, hacer tristes comentarios respecto a la persona. Sea quien sea esta persona, y más grave todavía si ésta es una persona sagrada. Porque lo digo vale para todos la familia humana.

El sentido común me indica que puedo hacer una crítica negativa del trabajo de un director de cine, un comentario nada positivo acerca de un artículo de un periodista, o emitir un juicio general pésimo acerca de las cualidades de un político, por sólo citar unos pocos ejemplos. Pero, por ejemplo, un sacerdote, un monasterio, un obispo, el colegio cardenalicio, no son del mundo, pertenecen al Reino de Dios.

Es comprensible que un periodista dé una mala noticia sobre un sacerdote o un obispo. No sólo es comprensible, sino que es s trabajo. Si el clérigo lo ha hecho y ha salido a la luz, será trabajo del periodista dar la noticia. Pero lo hará muy a su pesar, sin faltar al amor al prójimo. Dará la noticia con profesionalidad, pero lo hará como quisiera que dieran esa misma noticia de él mismo si fuera el caso. La verdad, la caridad y el respeto no son contradictorios. Ornan al hombre justo. Así obra un periodista hijo de la Iglesia.

Pero esto nada tiene que ver con tantos con tantos petimetres, con tantos ignorantes, con tantos petulantes que clavan sus garras contra los ungidos de Dios. Allá ellos. Pero el sufrimiento que provocaron, recaerá sobre sus cabezas. Es lo que tienen las malas acciones, la Justicia siempre es restablecida. De un modo o de otro, por un camino o por otro, pero al final cada uno recibe según sus acciones.

(Seguirá mañana)

jueves, diciembre 02, 2010

Los blogs católicos: lo mejor y lo peor.

Hoy día hemos visto florecer un sinfín de blogs católicos de opinión sobre distintos temas eclesiales. Una cuestión muchas veces sacada a la luz es si se puede criticar a los sacerdotes o no.
Unos dicen que el Vaticano II les da ese derecho, otros dicen que es pecado. Pues voy a dar una respuesta que satisfará a todos, y satisfará a todos porque es la verdad.

El criterio más sencillo y más simple para saber si una crítica es constructiva o es un pecado, es el sentido común.

Si yo por ejemplo critico de forma genérica a los sacerdotes que dicen la misa a toda velocidad y mirando el reloj varias veces durante las oraciones, pues no hay nada de malo en ello. Pero si yo critico al párroco de la iglesia de la lado, dando sus nombres y apellidos, eso es un pecado. Es decir, es algo que no agrada a Dios y si lo hago será algo por lo que seré castigado algún día en el purgatorio. Y el purgatorio no es ninguna tontería. Pues allí la Justicia es satisfecha de forma plena y perfecta. El daño que produjimos al prójimo lo tendremos que pagar hasta el último céntimo.

Así pues, es el sentido común el que me indica en mi conciencia que puedo escribir unas líneas sobre los curas que tienen tal o cual defecto, y hasta lo puedo hacer de un modo gracioso, siempre que mis palabras no sean hirientes. No hagais a los demás lo que no querais que os hagan a vosotros.

Pero no puedo herir a una persona concreta o a un grupo concreto. Sencillamente porque no puedo hacer daño. Porque hacer daño es pecado.

Son muchos los que se creen profetas, y arremeten contra alguien creyendo estar edificando la Iglesia. Atacan a un pastor como lobos, y encima creen estar haciendo bien. Pues yo os digo que aunque el pastor sea culpable, vosotros os habéis hecho reos con esa acción y recibiréis la reprensión de Nuestro Señor. Una reprensión que no consistirá sólo en palabras, sino en acción. En el juicio después de la muerte, la reprensión de la Trinidad se transforma en acción.
Incluso al hablar de los políticos, debemos usar la caridad. Incluso con ellos, siempre. Lo cual no significa que no se puedan decir las cosas, y que éstas no puedan ser dichas de un modo cómico y desternillante. Pero siempre con caridad. Si esto es así con los políticos, cuánto más con personas consagradas.

(Seguirá mañana)

miércoles, diciembre 01, 2010

Bonito oso hormiguero

No puedo dejar de pensarlo, aunque al principio estaba seguro de que era un error: la báscula marcaba medio kilo más que el día anterior.
Durante medio día estuve convencido de que se trataba un error, algún tipo de error, pero no podía ser cierto. Sólo a la noche reconocí que no, que la báscula funcionaba bien.

Hubiera entendido algunos gramos de más, ¿pero medio kilo?

¿Tantas habían sido mis culpas?

El día anterior, sí, comenzó con una dulce culpa. Después la pizza no ayudó. La cena con los teatinos ciertamente tampoco. No, claro, eso tampoco. Pero el despertar fue duro. No resulta bonito que te reciba el nuevo día con medio kilo más en el cuerpo.

La naturaleza es lo que tiene. Sigue sus reglas. Encima si le das lo que pide, se venga. Antes de la invención de la báscula todo era más subjetivo. Te palpabas la cintura y llegabas a una conclusión. Una conclusión no del todo precisa. Pero ahora, con estas básculas electrónicas, con números digitales que marcan hasta las décimas, no hay escapatoria.

Pero hoy voy a luchar. Me he puesto las botas y voy a luchar. La frase es ambigua. Me refiero a que me he puesto las botas para luchar. Estoy pronto para la batalla contra los carbohidratos. Esta vez las calorías no me cogerán a traición. Mañana me levantaré y la báscula me dirá lo que quiero oir.

martes, noviembre 30, 2010

La foto es del Museo Metropolitano de Nueva York, hace un par de semanas

Hoy ha habido una gran manifestación en Roma. No he visto a la gente, ni las noticias en la tele. Pero por los gritos que se escuchaban a la puerta de casa, aquello parecía la Toma de la Bastilla. Hasta la gran basílica en la que vivo ha cerrado sus puertas, la primera vez que veo que se hace eso. El templo inmenso junto al que vivo abre sus puertas a las 6:30 de la mañana, y no las cierra hasta las 19:30. Así todos los días.

No tengo ni idea de qué es lo que pedían los manifestantes. No sigo la política italiana, y no tengo ninguna intención de hacerlo. Me aburre hasta la de mi país, como para meterme a saber lo que pasa en casa ajena. Mi conocimiento de la escena política italiana se limita a unos cuantos rudimentos: esto no es una monarquía hereditaria, existe una votación universal cada cierto periodo de años, y por lo que me parece ver en los telediarios un tal Berlusconi es el que gobierna.

Hoy por la noche he ido a concelebrar a la Basílica de San Andrés. Los teatinos han sido magníficamente hospitalarios conmigo. El cardenal, no recuerdo el nombre, era tan anciano que ha asistido a la misa en el presbiterio, a un lado, pero sin concelebrar, sentado entre dos diáconos con dalmática que le ayudaban a levantarse. Era una delicia de cardenal a sus 84 años: atento, humilde, desvalido por los achaques de la edad, se le ve que es una persona encantadora. El típico ancianito perfecto. Sin duda es el que más ha disfrutado de la celebración. Al llegar a la sacristía nos ha dicho unas palabras, apenas quince segundos, que han valido por un sermón. Unas palabras dichas con el corazón.
Sea

Sea dicho de paso, hoy durante la noche he tenido cuatro sueños. Durante todo el día no ha parado de llover. Nos han puesto espaguetis para comer y pizza para cenar. Y ahora me voy a la cama amando cada vez más esta ciudad.

lunes, noviembre 29, 2010

Ha muerto Leslie Nielsen

Un día triste para mí: ha muerto el actor Leslie Nielsen, uno de los hombres que más me han hecho reir en la vida. Recuerdo que iba en un autobús camino de Chestokowa (Polonia) en 1991. Iba en una peregrinación diocesana a la Jornada Mundial de la Juventud. En esa época no iba en calidad de cura (no lo era), sino en calidad de joven (hasta tenía pelo en la cabeza).

Era de noche, recuerdo que íbamos por una carretera provincial de Checoslovaquia (en esa época quizá todas las carreteras del país eran provinciales), cuando en la televisión del autobús pusieron un vídeo. Cuando escuché el título –Agárralo como puedas-, pensé: menudo título, qué rollo.

Y me disponí a dormir. Pero como no tenía sueño le concedí generosamente a la película el ver las primeras escenas. Cuando un título no me gusta, no suelo conceder ni ese privilegio a una película. Y menos si es un vídeo de autobús aburrido en medio de un viaje aburrido.

Pero ¿qué ocurrió? Pues ocurrió algo inesperado. Desde las primeras escenas me empecé a reir. Y ya no paré en la hora y media que duró la película. Hasta que se inventó Schreck, Agárralo como puedas fue mi comedia favorita, la de toda mi vida.

Esta cinta tuvo una digna segunda parte. Y una tercera parte que mejor es olvidarla.

Leslie Nielsen, además, parecía no envejecer. Parecía haberse detenido en el tiempo con su pelo blanco. Pero no. En los últimos años apareció con el mismo pelo blanco, pero la cara demostraba que cada año que pasaba estaba más cerca de la tumba. Él se esforzaba por hacernos reir, hacía caras, se mostraba gracioso, pero ya sólo pensábamos en su entierro. Al final, el calendario no se ha equivocado. El reloj no se había parado aunque conservase el pelo.

Lamento mucho su pérdida. Como Hamlet podría hacer un elogio de Yorik. Personalmente ya no creo que pueda volver a reirme nunca tanto como con él y como con la primera parte de Schreck. Aunque bien es cierto que Berlusconi tiene su gracia. Sí, quizá este hombre me devuelva la sonrisa.

Pero hoy yo y sus cuatro mujeres, lloramos a Nielsen.

domingo, noviembre 28, 2010

Dies irae


Una de las intenciones por las que más he rezado la semana pasada, en realidad es la intención por la que más he rezado, ha sido por las personas que hoy morirán y que están a punto de caer en la condenación eterna.

Sí, hay seres humanos que no acabarán el día vivos, y que están literalmente en el borde de una irreversible condena al fuego eterno. Es tremendo estar tan tranquilos con el reloj corriendo, y la hora definitiva estar fijada para antes de que acabe el día.

Mi vida espiritual está centrada en el amor a Dios. Conozco su misericordia, estoy convencido de que son pocos los que se condenan, sé que la Justicia es tan grande como su piedad. Pero la realidad de la que he hablado, la reprobación irreversible, existe. Forma parte del mensaje que Jesús nos enseñó mientras todavía andaba sobre la tierra.

Os resulte fácil aceptarlo o no, hay personas que como nosotros comen, beben, toman el metro, ven la televisión y que están al límite de un precipicio sin fondo. Que Dios tenga misericordia de ellos, una vez más, y les envíe una gracia, al menos una, que pueda cambiarlo todo, aunque sea en el último momento.

sábado, noviembre 27, 2010

Uno de los momentos de toda mi vida en que me he reído con más ganas

He recibido hoy una encantadora carta de una antigua feligresa mía: cuando la conocí tenía nueve o diez años. Tuve la alegría de verla crecer durante siete años. La veía cada día. Año tras año, creció en edad y en vida espiritual. Al final, dedicaba cada día no menos de dos horas a la adoración del Santísimo Sacramento. Su alma era una verdadera flor de santidad.

Una vez me hizo reir en mitad del canon de la misa. No voy a contar la historia, porque es un poco larga. Pero literalmente no me pude aguantar y tuve que interrumpir la misa para reirme con ganas. Menos mal que era un día de diario y sólo estábamos unas treinta personas que éramos como una familia. Todos nos reímos sin poder parar. Ha sido una de las cosas más graciosas que me han pasado en la vida.

Bueno, os cuento la historia. Resulta que había sido recién elegido esa semana Benedicto XVI como Papa. Pero en el canon, cada vez que llegaba el momento de mentar al Papa, la costumbre de toda una vida se imponía y siempre mencionaba a nuestro Papa Juan Pablo. Al momento me corregía y añadía: ¡Benedicto!

El primer día pensé que había sido un error que no tendría continuidad, pero al tercer día ya ví que mi mente era menos flexible de lo que cabía esperar. Parecía que el nombre se me había petrificado en alguna parte del cerebro y se resistía a salir.

Cada día, antes de salir de la sacristía, me repetía: Benedicto, Benedicto, Benedicto, Benedicto. Pero al llegar el momento de la verdad, decía: por nuestro Papa Juan Pablo –apretaba los puños, y añadía-: ¡Benedicto!

Amelia y Myriam desde el primer día hicieron del tema asunto de sonrisitas, risitas y codazos. Las dos con unos dieciseis años eran todo alegría. Aquel lapsus mío hacía sus delicias en mitad de la seriedad de la misa. Era como un oasis ese error mío.

Pues bien, al cuarto o quinto día, yo pensé: hoy os vais a enterar. Y cuando llegó el momento dije: por nuestro Papa, ¡BENEDICTO! Y pensé: os fastidiaís. Seguí rezando, pero no lo pude evitar, fue inconsciente, levanté los ojos del misal para mirarlas a ellas, como diciendo: ¿qué os pensabais?

Allí estaban ellas en el banco, una al lado de la otra, mudas, sorprendidas, estaban seguras de que me iba a equivocar. Pero no tardaron en pasar del mutismo a las risitas y esta vez me las contagiaron completamente. Los treinta feligreses estaban al tanto de mis errores y de la pareja de jovencitas traviesas, así que cuando yo hice esfuerzos por no reirme, todos sabían de qué iba la cosa. Al final fue imposible, todos nos reímos y reímos, con ganas, era imposible continuar. Fue una risa comunitaria, eclesial. No hubo ni uno que aguantara el tipo. No hice ningún comentario, nadie lo hizo. Al cabo de unos diez segundos, me recuperé y continué el canon con toda tranquilidad.

viernes, noviembre 26, 2010

Un secreto

Hoy ha sido un día de extraordinaria devoción y presencia de Dios. Me iba a guardar el secreto para mí, pero os lo comparto para animaros a que lo hagais vosotros también: el ayuno.

El ayuno tiene indudables efectos espirituales. Uno de ellos es que llena al alma de gusto por las cosas del Reino de los Cielos. Con una medida tan simple, es siempre sorprendente como el espíritu se fortalece.

Si quereis hacer también vosotros esta santa práctica que Jesús nos enseñó con su vida, sabed que a mi entender hay tres tipos de ayuno:

El ayuno eclesiástico: Es el de el Miércoles de Ceniza o el Viernes Santos. Consiste en hacer una sola comida normal en el día, y una frugal colación a la hora del desayuno y de la cena. Por ejemplo, una fruta, o un poco de pan, o un yogur.

El ayuno a pan: Consiste en hacer tres comidas al día, pero sólo a pan y agua.

El ayuno de la cena: Consiste en no cenar nada durante un día. Este ayuno se puede hacer dos o tres veces a la semana. Pudiéndose tomar una fruta a la hora de la cena si se desea.
Este tercer ayuno es el más ligero de todos, y por tanto es un buen modo de comenzar esta práctica. Además, si vienen muchas tentaciones de romperlo, lo mejor es salir de casa a dar un paseo, o entrar en una iglesia a rezar. En las grandes ciudades a veces hay iglesias con exposición del Santísimo Sacramento por la noche.

El ayuno lo hacemos por Dios. Lo importante es el agradecimiento de Dios, pero también tiene beneficios para el cuerpo. Sabed que una noche sin cenar, es medio kilo menos al levantaros por la mañana. Piénsalo, porque últimamente te estás poniendo como una vaca suiza.

miércoles, noviembre 24, 2010

Funeral por un cardenal español


Hoy me he dicho: ya que tengo que celebrar misa, ¿por qué no concelebrar en la misa de funeral de un cardenal español fallecido hace dos días?

Así que me he ido al Vaticano, que lo tengo cerca andando, y he visto primero el modo impresionante como traen el féretro dentro de la Basílica. Una procesión precedida por la cruz, varios monseñores, un coro de seis en fila de a dos y un canónigo del Vaticano con capa pluvial, la Basílica tiene su propio cabildo. Tras ellos venía el féretro llevado por seis señores, seis señores con el uniforme y abrigo gris de los que cuidan del orden en el templo. Detrás los familiares y conocidos.

La misa, como es lógico grandiosa. Aunque sólo concelebraban los veinte cardenales presentes presididos por el Decano del Colegio. He aprendido que el color de un funeral por un cardenal es el rojo, lo mismo que por un Sumo Pontífice. Las oraciones, en latín, eran las propias para esa dignidad.

Al acabar la misa, el coro ha comenzado a cantar y todos nos hemos sentado: quedaba el rito de la valedictio. Ese rito consiste en que al cabo de un minuto o dos ha llegado el Papa, revestido con capa pluvial, en la mano llevaba su férula de oro (el báculo en forma de cruz). Al Papa lo seguían sus más inmediatos colaboradores en la Casa Pontificia. El Sumo Pontífice ha dicho unas palabras, ha rezado una oración y ha aspergido agua e incensado el féretro.

Acabados los ritos, he vuelto a mis trabajos y quehaceres. Un día más. Una dosis de belleza más. Belleza y oración, liturgia y vida. El centro de la Iglesia y un doctorando al lado de ese vórtice. Un vórtice estático y dinámico cuyos brazos y remolinos menores se extienden hasta los confines del mundo y de la historia.

lunes, noviembre 22, 2010

Santa Cecilia, ora por mí y también por los demás


Hoy ha sido un día en el que el trabajo ha cundido mucho. Tras trabajar todo el día en los campos teológicos y haber llenado mis graneros, decidí ir a la misa de las seis de tarde en la iglesia de Santa Cecilia. Celebrar la solemnidad de Santa Cecilia en la Basílica de Santa Cecilia.
La misa ha sido grandiosa. Allí estaba el Cardenal-Arcipreste de la Basílica de San Pedro del Vaticano en un impresionante ábside completamente rodeado de presbíteros de distintas partes del mundo. El ciborio de mármol magnífico, los ancianos diáconos con sus antiguas dalmáticas. Representantes del ayuntamiento, de la policía que han llevado una corona de flores a la santa, el Coro de la Capilla Sixtina, el pueblo fiel abarrotando el templo y encantado ante aquella liturgia que a mí me retrotraía todo el tiempo a siglos pasados, al comienzo de la Iglesia. La liturgia siempre ha sido para mí un alimento de mi vida espiritual, una luz para mi fe. En la liturgia es como si viera a la Iglesia, como si el misterio de la Iglesia se me hiciera presente y me sintiera injertado en ella: el pueblo fiel, el clero, el obispo, nuestros hermanos bienaventurados, María, Jesucristo. La liturgia para mí es de por sí una razón para creer. Inundado, rodeado, permeado de la unción de los ritos mi alma respira aires del Cielo.

Pero para eso hay que hacerla bien, con dignidad. Si encima la realizan de un modo óptimo, donde la gloria es palpable, entonces mejor, muchísimo mejor.

Al volver me he quedado veinte minutos adorando al Santísimo Sacramento en la Iglesia de Santa María in Via Lata. No he llegado a la cena, así que me he comprado un pequeño panino de queso y jamón, que he comido en mi habitación mientras veía un trocito de Schreck 2 que me regaló Carmen, una lectora del blog.

Notaba antes de celebrar la misa y al regresar que un cura me miraba mucho. Siempre que mi vista chocaba con él, allí estaba mirándome. Acabada la misa, mientras nos tomábamos unas pastas con té, se me ha acercado y me ha preguntado en italiano: ¿es usted el autor de Summa Daemoniaca?

Le he dicho con la taza de té en la mano: No, pero me parezco mucho. El auténtico es mucho más apuesto y gallardo.

domingo, noviembre 21, 2010

Domingo, día del Señor


Lo que son las cosas, hoy he vuelto a la joyita de basílica, pequeña y primitiva, en la que un dominico no fue muy amable cuando otro sacerdote y yo fuimos a concelebrar. Y lo de que no fue muy amable es un modo piadoso y caritativo de no decir lo que me pareció el individuo en cuestión.

Pues bien, hoy he vuelto y me he encontrado con otro dominico que ha sido la amabilidad en persona. Y decir esto es poco. Porque me ha enseñado durante hora y media los cuatro niveles inferiores bajo el templo. Le he estado tan agradecido que le he invitado a comer a mi collegio.

La basílica que me ha enseñado me ha sorprendido como pocas cosas en Roma. Cuando me ha dicho voy a enseñarle la cripta, me imaginaba una cripta más grande o más pequeña, pero no me imaginaba que debajo hubiera un mundo. Ni más ni menos que cuatro niveles. El cuarto nivel de túneles con muros y pavimentos de la época anterior al incendio de Roma, tal vez neroniano.

Incluso había un templo dedicado a Mitra bajo la basílica, calles, casas, un arroyo que sigue manando agua como en los tiempos del siglo I, frescos, columnas. Aquello no se acababa nunca.
Por la tarde, tras la comida he visto Barry Lyndon, una película que me faltaba por ver. He leído a Manguel, Una historia de la lectura, libro brillante, tan soberbio como la cripta que había visto por la mañana.

A media tarde me he ido a dar un paseo hasta una pequeña iglesia, una capillita más bien, muy antigua, donde estuvo San Benito. Allí he hecho mi rato de la oración de la tarde. Tanto al ir como al volver llovía de un modo desaforado. Ha estado lloviendo toda la santa tarde. En algunos momentos más que con intensidad casi con ferocidad.

Si no fuera porque no aparecen las lluvias intensas en ninguna parte del Apocalipsis, hubiera pensado que era el final del mundo. Hubiera sido una pena, que se acabara el mundo a dos años de acabar mi tesis doctoral.

sábado, noviembre 20, 2010

Cardenales


Hoy gran ceremonia en Roma: entrega de la birreta a los nuevos cardenales. Por la tarde apertura de las grandes salas vaticanas para que la gente pudiera saludar a los nuevos purpurados. Ha sido toda una efusión de hábitos, sotanas, fajines, laicos vestidos impecablemente, trajes típicos de distintas naciones, monjas que iban y venían.

Allí me he encontrado con un sacerdote de mi diócesis, con otro de los viejos tiempos de Navarra, con tres cardenales españoles y un largo etcétera de sotanas negras. Nosotros, los sotanas negras, hemos disfrutado de lo lindo en medio de todo aquel esplendor vaticano. Porque, hay que reconocerlo, que hasta el más ateo de los ateos, hubiera disfrutado de todo aquello. No hace falta fe para reconocer la belleza donde la hay. Y allí, lo humano y lo arquitectónico, los frescos, la guardia suiza, los secretarios, las viejecitas, las familias venidas de África, el anciano cardenal que no podía sostenerse derecho en la silla, formaban un conjunto admirable.

Pero no me hagáis mucho caso, porque ya sabéis que en cuestiones romanas yo no soy muy objetivo.

viernes, noviembre 19, 2010

Las alcachofas


Ya he llegado a Roma. Llegar a esta ciudad tiene algo de arribar a un seno maternal. El collegio es la casa con una familia de cuarenta hermanos, el hogar de los rituales cotidianos, el centro del que surgen todos los paseos, el scriptorio personal desde cuyos peñascos teológicos atisbo el pensamiento de cuantos me han precedido en los siglos anteriores.

Roma, lugar donde confluyen todos los complots de tantas novelas, yunque donde golpean los ataques de tantos cristianos, sede de tantas oficinas, de tantos archivos. Para cada uno es una cosa Roma, al volver yo encuentro mi hogar.
No sé si os lo he dicho, pero me encanta Roma. Roma veduta, fede centuplicata.

Eso sí, al llegar me estaba esperando la pasta, la misma pizza de siempre, las mismas alcachofas de lata de cada semana. Pero Roma bien vale esas alcachofas.

Otra cosa buena de esta ciudad es Berlusconi. Desde que conozco a Berlusconi la política me ha dejado de parecer aburrida.

jueves, noviembre 18, 2010

El Museo Metropolitano de Nueva York


La foto es del Museo Metropolitano de Nueva York. La niña es la encantadora hijita de una de las cuatro estrellas que han brillado en mi viaje. No puedo olvidar las amabilidades de Rocío y Mónica, sea dicho de paso, la mejor cena en todo mi viaje. Un oasis griego en medio de un mar de restaurantes italianos. Recuerdo con agradecimiento la bondad de Rosa y su hijita Alexandra con la que compartí las últimas horas neoyorkinas. Esa niña era un cielo. Y debo hacer mención de la incomparable eficiencia a toda prueba de Evelyn, a la que ya llamo mi vicaria general y mi vicepresidenta. Todavía no comprendo como en todos estos años no ha tenido ni un solo fallo al organizar tantos y tantos vuelos, conexiones y coordinación de personas que me recogen de un sitio a otro. Nunca ha tenido ni un solo error, ni siquiera pequeño.

Como siempre, Nueva York estuvo esplendorosa. Sigo conociendo más y más sus barrios exteriores, los que rodean a la isla de Manhattan. Siempre pienso que será difícil que el nuevo siglo produzca una urbe tan apasionante como la manhataniana. Aunque cada siglo, hasta ahora, nos ha sorprendido.

Sea cual sea la nueva capital del mundo que aparezca en el futuro, a mí ya me cogerá viejo. Ah, no os he contado las tortitas con miel que me comí un día con Mónica, Rocío y su marido. La típica montaña de tortitas con azúcar como para matar a cinco diabéticos, con su mermelada de cramberries. Después estas cosas pasan factura. ¡Cuántos paseos de casa al Vaticano tendré que hacer para sacar ese kilo suplementario de mi cuerpo!

miércoles, noviembre 17, 2010

Un apunte economico


Una de mis aficiones es la macroeconomia. Es un tema que me apasiona desde los catorce agnos de edad. Pues bien, hace pocos dias conocimos que los bonos españoles a cinco años frente a la posibilidad de impago han superado los 290 puntos. Esto no le dira nada al espagnol normal y corriente, pero le afecta enteramente.
Dicho de otro modo, el coste de asegurar la deuda espagnola sigue batiendo records. Nosotros que estuvimos a la cabeza del crecimiento europeo, ahora nos vemos asi. Pero asi son las cosas.
Al ciudadano normal y corriente, a ese que se sienta en el sillon a ver la serie Cuentame, se le dice cualquier cosa: que la economia va bien, que las cosas se van encauzando, que no esta todo tan mal como lo pintan, que la esperanza se vislumbra poderosa en el horizonte, etc.
Pero a los mercados no se les convence con las cuentas de colores y los avalorios. Los mercados no dan discursos. Son frios, se limitan a poner precio a las cosas. Y lo cierto es que estamos en el puesto noveno entre los diez emisores con mayor riesgo de impago. Y esto no es un discurso de tal o cual dirigente, es la realidad. Insisto, a la gente se le dice cualquier cosa. Pero los mercados se muestran, como siempre, implacables. Para mi es muy triste ver como mi pais, un pais que tenia un futuro tan prometedor, se ha convertido en lo que es ahora.
Pero no tengo de que preocuparme, magnana u hoy saldra en television el recordandonos que todo va bien.

martes, noviembre 16, 2010

La santa tacagneria solo para lo que interesa


Estando en Estados Unidos escuchaba la conmocion que artificialmente han tratado de crear los medios de comunicacion afines al regimen, al hablar de los costos de la visita papal a Espagna. Que escandalo. Desde aqui oia rasgarse sus vestiduras.

Me hacia gracia. Pero cuanto se creen que cuestan las fiestas de cualquier pueblo de mil habitantes? Estos se creen que todavia se siguen organizando con cincuenta mil pesetas, unas tracas de fuegos artificiales y unas almejas en el unico bar de la plaza. Que candidez, que santa candidez.

Las fiestas patronales de cualquier localidad cuestan varios millones de euros. Normalmente no se suele airear mucho el tema para evitar criticas. Pero los alcaldes saben que las fiestas les gustan a la gente. (No creo que haga falta demostrar que las fiestas les gustan a la gente.) Y ademas si se trata de ahorrar despues siempre esta la oposicion que dice: estas fiestas han sido un desastre.

Por eso, esos que clamaban como si fueran unos viejos profetas del Antiguo Testamento contra los gastos del viaje papal, no me provocaban sentimiento alguno de culpabilidad, sino mas bien de hilaridad: como croan estas ranas.

Que el viaje del Papa ha costado como dos o tres fiestas de localidad pequegna de Huesca o Teruel, pues ya esta. A ver si os quitais esa mentalidad provinciana. Viajad, viajad, ved mundo. Vereis lo que cuesta una habitacion de hotel o una comida en cualquier restaurante. Es que algunos todavia estais con una mentalidad tan estrecha como la del alcalde de Bienvenido Mr. Marshall: poned solo ocho latas de almejas, solo ocho.

lunes, noviembre 15, 2010

Apologia del cura mediterraneo


Veo algunas diferencias entre el tipico cura mediterraneo y el cura norteamericano. El clero norteamericano es mas disciplinado, mas trabajador, muy ortodoxo, tiene su iglesia como un pincel, y ademas es un organizador nato. Pero percibo algunos problemas que tambien los ven los fieles, y es que la relacion entre los fieles y el clero es mas distante. El cura norteamericano tiene que dedicar muchisimas horas a trabajar con papeles en su despacho. El papeleo de una parroquia es impresionante. El trabajo administrativo de cualquier iglesia es tal que tienen que tener una secretaria contratada a tiempo completo. Normalmente cada parroquia no tiene menos de dos personas trabajando a tiempo completo. Muchas tienen a mas gente. Hablar con cualquier parroco solo es posible llamando a la secretaria y apuntando una cita en la agenda. Cualquier feligres que se acerque a un cura escuchara la tipica frase: hable con mi secretaria y pidale una cita.

Para mi sigue siendo un misterio como se pueden complicar tanto la vida, y creedme que he tratado de entender. Pero yo les diria: tratad de simplicar todo, reducid la estructura al minimo. Y una vez que hayais reducido todo al minimo, al siguiente agno volved a deciros: voy a reducir todo otra vez a la mitad. Y cuando acabeis, al tercer agno, haced lo mismo.

Los parrocos se sorprenderian hasta que punto el papeleo, el trabajo administrativo, los asuntos burocraticos, pueden reducirse a un minimo esencial que no quita tiempo, que no supone una carga pesada.

Pero ellos no han conocido otra cosa. Les es inconcebible pensar que los gastos de una iglesia pueden ser tan pequegnos como los de una parroquia espagnola.

El cura espagnol es mas desorganizado, pasa mas tiempo en el bar tomandose un cafe, pasa mas tiempo en la plaza hablando con los ancianos, viste como un adefesio, es mas viste como un adefesio pobre. Pero ese cura barrigon con su boina es cercano, se dedica solo y exclusivamente a la pastoral, se levanta por las magnanas sin problemas organizativos, no recibe a la gente a las horas despacho sino que es abordado por la calle en cualquier momento.

Ciertamente me quedo con el producto espagnol. El cura que vive con su familia (cosa inconcebible en Estados Unidos), el tipico don Camilo que tan genialmente describio en su novela Gioanni Guareschi. El cura anglosajon con su despacho, su mesa de por medio, su cita apuntada en la agenda, impone distancia, uno no se imagina estar ante un hermano que le escucha, ante un pastor. El clero aleman ha caido en el mismo defecto. Debemos evitar por todos los medios posibles dar una impresion de funcionariado. Y para evitar esa impresion no hay que serlo.

Pero es muy dificil importar una mentalidad. En algunos paises las costumbres de generaciones acaban fosilizandose. Ciertamente la espontaneidad de los curas de Italia, Portugal, Espagna e incluso de los ortodoxos de Grecia forma parte de un mundo mas sencillo, de unas relaciones que se basan en la cercania.

Cada vez que vuelvo de paises anglosajones valoro mas la figura del tipico cura que con una gruesa chaqueta gris de lana sobre un jersey verde te escucha en un banco de una iglesia cuando las ancianitas se han marchado de la misa de seis.

domingo, noviembre 14, 2010

Las naves de los aires


Como ya dije, estoy en Carolina del Norte. En los dos aeropuertos en los que estuve ayer pensaba en que San Pablo en sus viajes vio un buen numero de puertos. Los aeropuertos actuales no son diferentes de los antiguos puertos. En los muelles donde antes estaban las embarcaciones, ahora estan las aeronaves. Incluso el gran corredor central con aviones a ambos lados o a un lado, recuerda la disposicion de muchos puertos.

La gente que pasea por la terminal con sus maletas, es como la gente que paseaba con sus bolsas antes de embarcarse. Lugares donde venden comida y bebida. Gente sentada esperando. Todo igual.

Incluso todas las cajas y apartados y vehiculos menores entre los aviones recuerda en todo al ambiente de un puerto.

En esas terminales rezo, leo la Biblia, paseo. Es bastante pesado ir de terminal en terminal solo, pero predicar siempre requiere un cierto esfuerzo. La gente que me escuche un rato no imaginara que para predicarles he tenido que pasar un dia entero de viaje: primero de Scranton a Detroit, despues de dos horas de espera de Detroit a Greensboro. Mareos, turbulencias, estrecheces, maletas arriba, maletas abajo, y mil cosas mas anexas a los viajes.

Pero todo es para mi una alegria, porque nos hemos hecho sacerdotes para predicar. Y alli donde nos llamen debemos ir.

sábado, noviembre 13, 2010

Hoy he llegado a Carolina del Norte


Al pasear por delante de la bonita iglesia presbiteriana de la localidad de Pensilvania donde me hospedaba hasta ayer, en plan de broma le decia al parroco catolico que deberiamos buscarle un novio a la pastora presbiteriana soltera que regia esa iglesia.

Lo gracioso seria que se casara con un episcopaliano y que sus tres hijos acabaran siendo unos devotos sacerdotes catolicos.

El se reia mucho con estas ocurrencias hispanicas mias.

A mi me llamaba la atencion el hecho de que en algunas de esas iglesias protestantes, como por ejemplo en las baptistas, en cada iglesia existe un consejo de personas que no solo pueden decirle al pastor si esta haciendo bien las cosas o no, sino que incluso pueden echarle.

Eso es terrible, porque el pastor queda reducido a un predicador. Un predicador que jamas podra decir con claridad a la comunidad que esta haciendo algo mal, pues si enfada a la comunidad esta la podra echar. No hace falta decir que casi siempre, el predicador acaba diciendo lo que la comunidad desea oir, o al menos lo que no le siente mal.

Cuando veo estas formas de organizar las iglesias y sus resultados (cada vez menos gente en ellas) cuanta sabiduria veo en que Nuestro Senor organizara las cosas de forma que el predicador en nuestras parroquias no solo predique, sino que tambien sea un pastor. Es decir, que el tenga el oficio de gobernar.

Alla donde voy, veo como los lugares antagno feudos de los protestantes, hoy dia son la sede de florecientes iglesias catolicas. No solo eso. Sino que es evidente que los protestantes cada vez se van a fijar mas y mas en las doctrinas de la Iglesia Catolica como un referente. En medio de un mar de dudas y opiniones contrarias sobre los temas mas esenciales, la Iglesia Catolica se muestra como un faro. Es mas, los pastores protestantes cada vez se visten mas como los sacerdotes catolicos. Incluso adoptando sin ningun pudor el cuello romano.

Hago estas consideraciones porque algunos disidentes catolicos (lease Arregi y compagnia) siguen insistiendo en que la Iglesia Catolica enfile su barca hacia ese Pais de las Maravillas Eclesiales del que nos hablan. Cuando en esos mismos acantilados teologicos ya han encallado unas dos mil pequegnas barcas durante los ultimos cinco siglos. A esos teologos disidentes les sigue pareciendo que la realidad es poco argumento para abandonar sus teorias.

viernes, noviembre 12, 2010

Pensilvania


Hoy he volado desde Montreal a Pensilvania, tierra de bosques, estado con casitas de madera pintadas de blanco en medio de llanuras interminables.

Encantadora acogida del parroco en su rectoria. Comida con sus amigos. Me encuentro con italianos alla donde voy. Los italianos se han reproducido por todos los confines de la tierra. A veces tengo la sensacion de que buena parte de la humanidad es italiana.

Hace frio. Los arboles muestran sus hojas amarillas, doradas, rojas. En el avion me ha tocado asiento al lado de un pastor metodista, aunque el me ha dicho que sus tendencias eran mas bien presbiterianas. Tambien me ha explicado que hay varias ramas metodistas: los metodistas a secas, y los Metodistas Unidos. Ya se ve que una vez que uno se divide de la Iglesia uno se sigue dividiendo, y dividiendo y dividiendo. Si esto sigue asi, habra metodistas de la antigua observancia, metodistas reformados del septimo dia, metodistas unificados congregacionalistas y metodistas episcopalianos anabaptistas reformados.

Algunos dentro de la Iglesia nos quieren meter en esa autopista como si no supieramos adonde nos lleva. La autoridad es un servicio. Las comunidades protestantes donde no hay una jerarquia no existen, todas tienen una jerarquia. Solo que entre los metodistas lo llaman presidente. Hasta para hacer una obra de teatro se necesita una jerarquia. Hasta para realizar una comedia sobre el escenario se necesita alguien que ponga orden. Lo unico que crece sin orden son las setas y las zarzas. Algunos catolicos tienen unas ideas que solo nacen de sus candidos corazones. Candidos corazones sin mucha conexion con la realidad.

La Iglesia, por el contrario, siempre ha estado muy vinculada a la realidad. Por eso ha podido, incluso, cambiar la realidad.