domingo, junio 30, 2013

Visiones del futuro. De un futuro nada cercano. Casi diría, cada vez más lejano.

Las fotos de las soberbias estatuas de los dos posts previos a éste, proceden del Tribunal Supremo de Estados Unidos. La primera se titula La Autoridad de la Ley, y la segunda La Contemplación de la Justicia. Son dos estatuas difícilmente superables en su género.

Hoy he celebrado misa en Villar del Olmo y Nuevo Baztán. Ya lo he dicho muchas veces, que gran labor la de las sacristanas. Labor callada y llena de mérito. Poder llegar a un pueblo y que todo esté preparado, limpio y en orden.

Hay ciertos rumores acerca de la sucesión en Madrid, la del cardenal Rouco al frente de la archidiócesis. Me sorprende la capacidad de la gente para creer todo rumor. Es llamativa la dureza de tantos para no creer en la fe de la Iglesia, y después la credulidad para dar por cierto cualquier cosa que se dice por la Red.

Para acabar, os pongo un vídeo la mar de curioso. Es homenaje a los Sucesores de Pedro, pero con una música pop coreana o japonesa. La verdad es que es una cosa muy original:


http://www.youtube.com/watch?v=WQ78sMFPAZo

viernes, junio 28, 2013

El indulto de la madre (Segunda Parte).

Un banco en su cámara acorazada protege una fortuna. La Ley preserva la el gran tesoro que es la Justicia. Tesoro éste más valioso que cualquier fortuna. Entre otras cosas porque cualquier fortuna sin Justicia, se puede perder en un día. Y así, porque ese tesoro es de valor incalculable, la cámara donde se custodia debe ser hermética. Nadie excepto el personal autorizado debe ser capaz de poner las manos sobre la Justicia.

En el post de ayer, entre defender a una pobre mujer o defender a la Justicia, he decidido defender a la Justicia. Y no me arrepiento lo más mínimo.

Primero sucumbió en nuestra sociedad el concepto de Verdad. Ahora, por un proceso lógico e inevitable, le toca a la Justicia.

La legislación no debe ser dura con esa mujer. Ni dura, ni blanda. La legislación es. Tiene que limitarse a ser. La Ley es la razón. Si la Ley comienza a sentenciar con el corazón, haremos de la Ley un melodrama, un melodrama primero, una tragedia después. No se hacen agujeros en la administración de la Justicia, sin pagar un precio después. Toda decisión tiene sus consecuencias. Y manipular la Justicia tiene consecuencias amargas siempre.


Lo que se propone ahora al Gobierno pidiendo el indulto es violar la Justicia dentro de la Ley. 

jueves, junio 27, 2013

Hombres débiles haciendo Justicia: Reflexiones con ocasión de la petición de indulto de una madre que mató al violador de su hija

Siempre me he opuesto de forma absoluta a que cualquier gobierno del mundo tenga poder para conceder indultos. Un juez debe valorar las razones atenuantes, para humanizar la sentencia. Cabe que un segundo juez revise la sentencia del primero. Y que un tercer grupo de jueces revise las sentencias previas.

Pero lo que resulta inconcebible es que el Poder Ejecutivo pueda dejar en nada la separación de poderes. Se dirá que se usa poco del poder de indultar. Por supuesto, al Poder sólo le interesa hacer uso de esa facultad las pocas veces en que el peso de la Justicia le haga daño.

En cualquier caso, se trata de la concesión de un cheque en blanco, bajo la suposición de que no se abusará. Sí, si algo nos ha enseñado la Historia desde la democracia ateniense hasta ahora es que, efectivamente, el Poder Ejecutivo nunca abusa de sus prerrogativas.

La separación del Poder Judicial era la cadena que podía sujetar al Dragón. Pero, de pronto, nos enteramos que el Dragón se autoconcedía una llave para poder soltarse de la cadena cuando le interesase. De forma que la cadena era segura, excepto cuando no le interesase al Dragón. Menuda cadena. Pero qué cara. ¡Hay que tener cara!

La aplicación de la Justicia debe ser automática. No debería haber poder humano capaz de detener la aplicación de la Ley. Lo demás son argumentos falaces que ocultan lo duro que sería un poder judicial completamente libre. Es tan triste que después de tantos siglos sigamos sin tener separación de poderes en todas las democracias.

Bill Clinton concedió 140 indultos horas antes de abandonar la Casa Blanca. Nuestro querido gobierno español perdonó a un conductor kamikaze (juego que le costó la vida a un ciudadano) y ahora se le exige que indulte a una madre que mató al violador de su hija. Si ella, por poner un ejemplo hipotético, hubiera quemado al asesino de un centenar de personas, yo sería el primero en exigir que se cumpliera la Ley. No cambiaría nada que un buen hombre hubiera quemado al asesino de un millar de personas. O la Ley se cumple o no se cumple. En el momento en que la obligación de la Ley está sujeta a componendas, presiones o estadísticas de opinión, ya no es Ley. O la Ley es o no es. Lo que no puede ser es que unas veces obligue, y otras no, y otras un poco, y otras tal vez sí pero ya veremos.

Yo condenaría a una buena mujer si la hallase culpable. Condenaría a un hombre honrado, si lo hallase culpable. Condenaría al hombre que más bien haya hecho a la Humanidad, si lo hallase culpable. La Ley es el muro que separa a la sociedad de la barbarie, es la muralla que contiene a la bestialidad.

Que se haga justicia, aunque se derrumben los cielos. Que el culpable sea condenado, aunque sea un hombre bueno. El juez no juzga la bondad del sujeto, sino su culpabilidad. El hombre malo puede ser inocente, y el bueno culpable.

El juez sentado en su tribunal, investido de poder, es una cierta imagen de Dios que juzgará el último día, sentenciando inocencia y culpabilidad, atenuantes y responsabilidad. Todo juez es un servidor de Dios. Es una columna de la sociedad. El oficio de sentenciar es uno de los oficios más dignos que puede realizar el ser humano.

La sociedad está tan enferma que pronto aullará contra sus jueces. Y el Poder obligará por ley a los jueces a tener en cuenta la presión popular. Ese día, la Ley ya no será Ley, sino un mamarracho de la ley. Los jueces ya no serán jueces, sino funcionarios del Poder al servicio de las corrientes de opinión. Ese día los hombres perderán la fe en la Justicia, y los jueces se convertirán en los sembradores profesionales de esa falta de fe. De vez en cuando, se levantará un juez justo para decir en alta voz: ¡NO! Pero el Poder, los jueces y el Pueblo se encargarán de acallar esa voz cuanto antes.

Todo pueblo enfermo devora su propia Justicia. Todo pueblo enfermo carece de Justicia. Siempre ha sido así. Vamos hacia eso.


¿No os habéis dado cuenta de que hace ya mucho tiempo de que la Justicia no funciona bien? Nos hemos acostumbrado a ello. Pues bien, nos acostumbraremos a cosas mayores.

miércoles, junio 26, 2013

Viviendo la vida con la placidez de un cura


Este fin de semana vi casi entera la película El Cielo Protector. (Aviso, película con ciertas escenas bastante inconvenientes.) La película, en realidad, nos adentra tímidamente (esto es, poco y mal) en la mucho más apasionante vida del autor de la novela, Paul Bowles. Cuya vida fue el ambiente de Tánger y Marruecos en general.

Viendo cuál fue el mundo de Bowles, compruebo lo distinto que fue su mundo de camellos, casas de adobe, mercados y cafés, con mi mundo catedralicio de grandes liturgias, construcciones teológicas, mármoles e incienso.


Además de que su vida consistía en gran parte en ese desierto y las pequeñas ciudades de ese erial, y mi mundo consiste esencialmente en un mundo intelectual y espiritual. Bowles como escritor se esforzó en mostrar calles, personajes y ambientes sociales. Mis libros tratan fundamentalmente de invisibles construcciones conceptuales. No se me ocurre nada más inmaterial que mi Historia del Mundo Angélico. Historia en la que no hay ni un gramo de materia. Aunque Summa Daemoniaca o Un Dios Misterioso y tantas otras obras mías no contienen mayores dosis de objetos materiales. Sí, nuestros mundos fueron tan diversos. Dos vidas, dos mundos. Dios ha creado una vasta tierra poblada de muchos mundos. El mundo es mejor con tanta variedad.

martes, junio 25, 2013

Ya estoy bien

Ya estoy bueno. El sueño reparador. Levantarse por la mañana y sentirse sin fiebre, notar que uno está bien. Despertar y ser consciente de que el cuerpo ha vencido la infección. Una vez más, la naturaleza ha vencido.

Por la mañana he trabajado en mis escritos. He hecho mi oración de la mañana en la catedral, meditando versículos escogidos de la Biblia. Versículos que había recogido de mis lecturas.

Después, un paseo con una visita. Un conocido con el que he paseado y cenado otras veces. Un agradable paseo por Alcalá y largos recorridos por el claustro de un monasterio. El sol comienza a pesar en estas fechas de junio, pero el claustro estaba fresco.


Hoy me toca celebrar misa en un pueblo llamado Nuevo Baztán. Mañana en uno que se llama Villar del Olmo.

lunes, junio 24, 2013

Aquí estoy sentado al lado de mi obispo en la catedral, hace pocos días


Ayer, una hora después del almuerzo, sentí un fuerte dolor en la garganta. Era como la típica infección de garganta, pero se desarrolló con una rapidez llamativa. Por la noche me sentía peor. Mucha mucosidad que me despertó un par de veces.

Hoy me he sentido mal, pero tras el paseo de después de la comida (paseo con un matemático), sí que me he sentido mal. No tengo apenas fiebre. Ahora sólo 37,6. Pero siento la infección de la garganta, y me noto congestionada la nariz. Congestión que llega hasta los ojos, que siento muy cansados.

He cenado una cremita de champiñones y me iré pronto a la cama.

Bóvedas leídas como un sistema logico



















Me encanta esta foto de una bóveda catedralicia. Supone la perfecta expresión de un sistema organizado en el que las fuerzas se mantienen unidas, se compensan, se equilibran, se distribuyen magistralmente. Este tipo de bóvedas son una parábola acerca del orden de una sociedad humana, o de las diócesis. Los obispos serían esa pieza central en la que se unen los arcos.


Por otra parte, este tipo de bóvedas, fotografiadas como la que hoy muestro, son una obra abstracta de arte.

sábado, junio 22, 2013

El mundo y sus monstruos

Hoy en una conversación con un sacerdote checoslovaco (que sea dicho de paso es psiquiatra), le he dicho un pensamiento que ya he repetido en diversas conferencias mías y en algunos de mis escritos: se podría construir una demonología basada sólo en la razón.

Aunque no existiera ni un solo demonio, sería posible para la razón levantar esas torres de silogismos, esas bóvedas lógicas sobre el vacío. Borges entendería de lo que estoy hablando.

Desgraciadamente, la realidad es la prueba de que nuestras pesadillas pueden ser terriblemente reales.


La férrea realidad del mundo en que nos movemos. La férrea realidad del mal que se ha concretado en un ser material que podemos tocar y escuchar. Un joven torturado hasta la ceguera en Siria, un burdel pedófilo en el sudeste asiático, un degollado en Somalia, un secuestrado en una selva amazónica. 

Sí, la realidad nos prueba que los seres que pueblan nuestros tratados acerca del Mal, anidan y pululan sobre la tierra incubando nuevos huevos de serpiente.

Recuerdos romanos

La foto que hoy pongo me gusta por la intensidad de sus colores, la perfecta composición y equilibrio de la escena. Todo en un ambiente barroco, pues se tomó en mi residencia romana.
Hoy he visto este bonito testimonio de la conversión de un musulmán.



No os pongo hoy más, porque sé que el vídeo os gustará.

jueves, junio 20, 2013

Obispos y economía: nada de lo humano me es ajeno

Como este blog lo leen un cierto número de sacerdotes y quizá algún obispo, este post está dirigido hacia ellos.

Me conozco razonablemente bien las encíclicas sociales del magisterio de la Iglesia. Las he leído y meditado todas. Desde ese conocimiento (y lamentándolo mucho) debo ahora recomendar que los salarios en España bajen y se reestructure completamente la entera legislación laboral que existe en mi país.

Siempre he visto la lucha por los derechos laborales como una lucha de la razón, frente a la insaciable voracidad del capital.

Pero en la situación concreta en la que estamos ahora, esa normativa del trabajo se ha convertido en un obstáculo para el trabajo. La regulación de ciertos detalles resulta casi una broma de mal gusto, frente a la tremenda realidad. Es cierto que los sueldos han bajado, hasta el absentismo laboral ha bajado espontáneamente; tal vez sea que ahora la gente con la crisis se enferma menos. Pero todo esto está yendo muy por detrás de las medidas que la razón dicta como mínimas para reactivar el mercado del empleo..

Por supuesto que no estoy diciendo que bajemos los sueldos hasta llegar al nivel de China. Ésa no es la solución, siempre iremos por detrás. Pero hay un término medio entre el idealismo más absoluto y la inhumanidad. Hay que ser realistas y crear una entera legislación laboral adecuada a una economía de guerra: guerra contra el paro.

Lo mismo que en una guerra ciertos derechos no esenciales se dejan de lado durante un tiempo, ahora lo urgente es evitar el deterioro de la estructura económica esencial de este país. Si la estructura que sostiene todo, comienza a resquebrajarse, habrá derrumbamientos. La parte realmente productiva de España es de dimensiones pequeñas y ya está muy deteriorada. Ya hay muchas grietas, algunas muy preocupantes. Podemos seguir jugando a acercarnos al límite de resistencia de una estructura económica. Pero esto no será como un iceberg que se va derritiendo, sino como un edificio que se derrumba. Desgraciadamente, en economía existe el pánico. Tanto el FMI como Bruselas les han dicho en Moncloa que las reformas van en la buena dirección, pero que sigue entrando agua en el barco.

Espero que el clero, aun manteniendo exactamente la misma doctrina social de la Iglesia, sea consciente de que ahora lo principal es evitar las inundaciones. Una vez que se produjeran las inundaciones, se llevarían por delante puentes y casas. Evitar el desbordamiento requiere un esfuerzo nacional. Y por primera vez debo reconocer que los dos grandes sindicatos en los últimos años están siendo conscientes de la situación y están manteniendo una política realista y responsable. Es decir, en los discursos siguen manteniendo el mismo tono belicoso de siempre: esto no se puede permitir. Pero después, de hecho, están manteniendo controladas en casa a sus huestes sindicales.


Este post es mi pequeño granito de arena para que los sacerdotes entiendan que la doctrina social de la Iglesia es una, pero que uno fue el mensaje del profeta Natán en tiempos de David frente a los filisteos, y otro muy distinto fue el mensaje de Jeremías frente a los babilonios. El realismo no es una opción, sino una necesidad. Aunque no dejo de reconocer que los discursos para el País de las Maravillas no están exentos de una cierta belleza.

miércoles, junio 19, 2013

Nuestro mundo podría ser bello como el de la pintura, si los hombres siguiéramos la voluntad de Dios


En los últimos meses he visto varias películas, varias de ellas en viajando en aviones:

Argo, no está mal. Parece mentira que una película tan mediocre sea considerada de las mejores del año, y lo peor es que tienen razón.

Hyde Park sobre el Hudson, sentía vergüenza ajena al ver el trabajo de los guionistas. Menos mal que la vi en un interminable vuelo sobre el Atlántico. Cuando estás muy aburrido, hasta bodrios como estos te distraen.

Amour, película francesa. Es buena, tampoco para echar cohetes. La escena de la paloma penosamente realizada, pero se trata de una excepción. Hay mucho buen hacer en esa cinta de factura elegante. Pero aunque sea impecable como trabajo cinematográfico, le falta genialidad. Es la obra de un buen artesano-director. Sin peros, pero sin entusiasmos.


Blancanieves (Pablo Berger 2012), basta ver los primeros quince segundos para saber que uno está delante de una gran película. Una película óptima. La disfruté minuto a minuto. Es el cine como arte.

martes, junio 18, 2013

Carta abierta a un lector




















Carta abierta a Quinocho que es un matemático que dejó un comentario.

Querido Quinocho, ¿no dará la casualidad de que vivas en Madrid? Porque una vez que me he enterado de que eres matemático, me encantaría que nos pudiéramos dar buenos paseos escuchándote hablar de números transfinitos y cosas similares.

Quiero advertirte que yo sé muy pocas matemáticas. Realmente muy pocas. Pero lo poco que sé acerca de las operaciones con conjuntos infinitos, número neper y cosas similares, me fascinan. Me fascinan lo mismo que a otros el futbol. Y además he observado la ventaja de razonar acerca de la lógica matemática con un buen conocimiento de metafísica.

En cualquier caso, la comprensión del orden numérico me resulta un espectáculo tan impresionante como el contemplar las montañas del Pirineo. Por algunos descubrimientos matemáticos tengo el mismo respeto que algunos vascos tienen por el mar. Y no en vano algunos números como el PI me parecen algo parecido a un mar lógico. Un saludo. Fin de la carta.

Si hay algún matemático que viva en Madrid (doy por supuesto que Quinocho será del otro lado del mundo), la invitación se hace extensiva a él.

Un saludo a los lectores, visitantes y transeuntes de este post.


Hoy hay dos posts.













Hoy hay dos post, el título así lo parecía indicar. Éste post, que después de escribirlo he estado por borrarlo. Y el post anterior a éste. Si a las diez líneas de leer éste post, notáis un ligero aburrimiento, pasad directamente al anterior a éste.

Para los cuatro gatos que leyeron enteros mi segundo post sobre Dios (el titulado Sólo Dios es Dios) un comentarista anónimo escribió algo realmente interesante que no se me había ocurrido:

In the mathematics of Set Theory it is possible to have certain kinds of numbers, called transfinite numbers, below which are infinitely many lesser numbers, and yet above which are infinitely many greater numbers. Thus it is quite possible that the angelic hierarchy has a distinct top (the four living creatures), and yet below that top there are infinitely many lesser angels.

¡Bravo! Es una solución tan elegante que no se me había ocurrido.

Tengo un conocido en Alcala, que ha encontrado como muchas operaciones matemáticas regidas por unas determinadas normas siempre forman cruces numéricas. Me lo explicó un día con calma, papel y bolígrafo y quedé fascinado.

Sus operaciones llenaban páginas y páginas. Sus resultados eran incontestables. Realmente, la cruz inexplicablemente se forma en el mundo de las matemáticas, de un modo que no parece explicable.
Después de escucharle, me quité el sombrero. Era impresionante. Yo conocía las formas que pueden lograrse con algunas derivadas, y sobre todo con el número pi. Pero lo que me mostró era mucho más sorprendente que las formas de las derivadas.

De hecho, en Roma, una noche me pasé buscando nuevas operaciones que formasen cruces. Y con orgullo puedo decir que encontré unas seis muy interesantes. Pero el mérito era de mi conocido que fue el que me enseñó los patrones por los que se regían las cruces.

Yo que era un fanático del lenguaje de programación BASIC, me pasaba horas y horas buscando fórmulas para rotar en 3D figuras geométricas. Y os aseguro que esas fórmulas de mi conocido eran algo espectacular y casi diría que inexplicable en sus resultados.
 
Claro que eso planteaba una gran cuestión: ¿Dios podía modificar las matemáticas? En mi opinión, no. Siempre había estado seguro de eso. Pero allí estaban esas cruces en medio del mundo invisible de las matemáticas.

Segundo Post del día, en reparación del primero

Mañana hablaré de alguna cosa ligera. He abusado un poco de vosotros. Pero para mañana ya habré visto en youtube el vídeo de algún gato, o estaré en condiciones de contaros alguna trastada de mi madre. 

Lo bueno de vivir a solas con tu madre, es que le puedes echar la culpa de cualquier cosa no encuentres. ¿Dónde me has metido esto? ¿Ya me has cambiado de lugar lo otro? Después siempre descubro que era yo el que había dejado la cosa en un lugar insólito. 

Pero conviene, a pesar de todo, no darle demasiadas alas. Cuando me enfado le digo que vivir con ella es como vivir con Pinochet. Porque, eso sí, mandar sí que manda.

domingo, junio 16, 2013

Mi madre

En el post anterior Sólo Dios es Dios, me he pasado un poquito, por largo y por tratar la metafísica, que es una de mis pasiones. Hago propósito de enmienda. Mañana os contaré cosas pequeñas de mi jornada: qué he comido, como es de duro el colchón de mi cama, y cosas así. Tengo a mi madre en casa. 

Le he dicho que a mis lectores les gustaría que pusiera una foto en el blog. Pero se ha negado en redondo. La foto de este post no es de mi madre. Es de esa hermana que nunca tuve. El número de hermanas posibles que pude tener, está escrito en el Libro de los Seres Posibles.

La faceta del amor materno está cubierta de momento. Aunque ella es como los gatos: lleva una vida muy independiente con su marido. Y no tengo nada que objetar. Soy un hijo de lo más complaciente. Como lo que me ponen en el plato, no rechisto y bajo el volumen de la televisión cada vez que me lo dice. Tira esto a la basura, y lo tiro. Compra el pan, y lo compro. Así es mi vida como hijo. 

Sólo Dios es Dios. Segundo post sobre Dios

Quisiera seguir los razonamientos del post del otro día, titulado Dios es Dios. Aun quizá a riesgo de perder un cierto número de lectores. Hago la promesa de mañana escribir sobre tonterías, os lo aseguro.

Comencemos diciendo que el post del otro día se puede encontrar aquí:


Una advertencia antes de seguir, como este post es reproducido en otras webs y blogs, si algún símbolo es cambiado en el traspaso, el post original está aquí:


Ahora continúo: Imaginemos al hombre más inteligente del mundo, y llamemos a su inteligencia: X. Imaginemos que un ser espiritual tiene el cuadrado de su inteligencia: S2. Imaginemos ahora una sucesión de seres inteligentes en el que cada uno nuevo tiene el cuadrado de la inteligencia del anterior: S3, S4, S5. Imaginemos que esa escala de seres continúa hasta el infinito, es decir, sin final. ¿Dios puede crear una sucesión infinita de seres inteligentes? La respuesta categórica es sí.

Puede parecer increíble de imaginar mantener en la existencia una sucesión infinita de seres. Pero, de hecho, tiene que mantener en la existencia todos y cada uno de los átomos de este universo finito. Y no se cansa, ni gasta poder. Sigamos.

Imaginemos esa sucesión infinita. Sin importar tu localización en esa sucesión (aunque seas S800.034) la comprensión de los seres inferiores respecto a los superiores se pierde a cierta distancia de esa sucesión. La comprensión siempre estará limitada a la distancia de unos cuantos tramos hacia arriba. Puedes comprender con dificultad al que tiene el cuadrado de tu inteligencia. Pero más allá, tres o cuatro escalas por encima, sin importar lo inteligente que seas, se te escaparía la profundidad del pensamiento de ellos.

Esto resulta apasionante. La inteligencia de los elementos contenidos en la sucesión resulta insuficiente para comprender la misma sucesión en dirección ascendente. Fascinante.

Nos maravillamos de los portentos de la naturaleza física y biológica. Pero esta sucesión dejaría al cosmos material como un mero juego de niños colocando cuadraditos de madera uno encima de otro.

Es posible que esta sucesión infinita de ángeles no exista. Pero si uno comprende lo que he tratado de explicar, uno se hace idea de la grandiosidad del pensamiento de Dios. Y aunque, insisto, quizá no exista, resulta formidable imaginar un Motor Inmóvil generador eterno de infinitas sucesiones de ángeles. Un Dios que crea ab aeterno y ad aeternum seres capaces de gozar, amar y ser felices.

Si esto fuera así, el cosmos material sería poco menos que un divertimento en medio de la creación espiritual. A no ser que el número de cosmos independientes sea tan infinito como esa sucesión de seres espirituales. Es decir, que el pedestal material de la creación fuera proporcionado a la misma extensión que la creación espiritual.

Antes de seguir, ¿creo que esto es así? En mi opinión, no. Creo que el mundo material es finito y que el mundo angélico también es finito. Y que ambos aparecieron en un momento dado. Es decir, que no existen desde la eternidad.

Ahora bien, Dios tenía poder para haber hecho una creación que contuviera varios infinitos.

Sigamos con el razonamiento que me interesaba. Una vez que entendemos lo que es la sucesión infinita de seres espirituales antes descritos con ese baremo: S3, S4, S5 –S324, S325, S325 –S800.034, S800.035, S800.036, etc, podemos imaginarnos sucesiones de entendimientos cualitativamente distintos. Es decir, seres cuyo razonamiento a radice sea completamente diverso. ¿Es esto posible? Bueno, no lo sé. Una cosa es segura, razonen como razonen esos seres angélicos tienen que hacerlo a través de la lógica. Las leyes de la lógica son iguales para todos.

Santo Tomás de Aquino diría si le preguntáramos que en las criaturas sólo existe el razonamiento inductivo y el deductivo, y combinaciones de estos. Quién sabe. Quizá sea así. Quizá no hay más posibilidades. Pero si las hay, probablemente no las comprenderíamos. En nuestra forma de entender las cosas, no hay más espacio que la deducción y la inducción y sus combinaciones. La intuición no es un modo de razonar.

Esto nos lleva a otra posibilidad. Quizá por mucha rapidez que exista en el pensar, quizá por mucha memoria que se tenga, por mucha capacidad que haya en las potencias intelectuales, quizá la capacidad de entender sea esencialmente la misma, una vez que nos liberemos en el cielo de las trabas de la materia que nos reviste. Quién lo sabe.

Pero sin imaginar sucesiones paralelas de seres con tipos cualitativamente diversos de inteligencia, sin imaginar leyes lógicas (dentro de la lógica general) que quizá ni siquiera sospechamos, la idea de una sucesión formidable de seres cada vez más inteligentes (la sucesión de la que antes hablaba) resulta fascinante. Y, vuelvo a repetir lo que dije en el primer post, la comunicación entre criaturas de cualquier grado sería posible, porque los más altos comunicarían pensamientos inteligibles a los inferiores.

Sigamos elucubrando sobre la idea de la sucesión de la que antes hablaba. Cualquier ser cien grados por encima, le parecería Dios al que está cien grados por debajo. El mar parece infinito al que lo contempla. Una inteligencia S234.3434.343 parecería infinita a S234.000. Realmente S234.3434.343 no sería Dios. Pero la diferencia entre el mar y S234.3434.343  es que éste sería como un océano de inteligencia. Mientras que S234.000 parecería un lago a su lado. Hay que tener en cuenta, además, que el ser de ese ente debería estar proporcionado para contener y operar esa inteligencia. Realmente, parecería Dios al que está mil grados por debajo.

Sé que esta sucesión crea una sensación de vértigo al ser humano corriente. Es una sensación de abismo y la mayoría preferirían que no existiese: mejor un mundo espiritual finito y más de andar por casa. Pero sean como sean las cosas, Dios podría crear un mera sucesión finita de seres cada vez más inteligentes que nos daría la misma sensación de abismo. Quizá con lo que ya existe, tendremos esa sensación de abismo. La diferencia entre un abismo finito tan grande que no vemos, ni comprendemos su fondo, y otro abismo infinito de seres finitos, no es tan grande a nivel vital.

De hecho vivimos en un universo que es grande como un abismo, el abismo nos rodea. Pero no sentimos esa sensación de vértigo cósmico, salvo que pensemos en ello.

¿Os habéis fijado que en esa sucesión no habría un ser angélico que fuera el más inteligente? Si conociéramos a uno que fuera el más inteligente que hemos conocido, siempre habría otro más inteligente. Pero todos seguirían estando a infinita distancia de Dios. Si imagináis geométricamente la sucesión como una línea, la línea seguiría hacia arriba sin llegar a tocar nunca el punto infinito. Eso es difícil de imaginar. Podemos imaginar la línea de la sucesión como una línea que parece recta, pero que en realidad es una gigantesca circunferencia. La distancia respecto al centro (que sería Dios) sería invariable. La línea de la circunferencia sería infinita. ¿Podemos imaginar una circunferencia infinita? No, y además esta imagen de la circunferencia no es tan correcta como la de la línea. Porque la ascensión de la línea indicaba la ascensión en la escala ontológica. Pero la línea curva de una circunferencia no permite expresar eso. Ahora bien, podemos imaginar una línea finita de circunferencia dividida en infinitos grados. Esa imagen sí que sería más interesante. Esa línea representaría los grados ontológicos del ser. Quizá la mejor imagen visual de lo aquí expresado sería la combinación entre la línea recta ascendente y sin fin, y la idea de una circunferencia que nunca acabaríamos de recorrerla porque contiene infinitos grados metafísicos del ser. Ninguna de las dos geometrías es perfecta. La combinación de ambas nos acerca a los conceptos que se quieren expresar.

No plantea problema alguno que Dios siga creando por toda la eternidad criaturas para esa sucesión. Pero sí que plantea más problemas metafísicos que en esa línea haya infinitos grados en acto. Desde luego es imposible que otorgue el ser a todos los seres posibles, porque muchos plantean contradicciones entre sí. Pero una línea con infinitos grados en acto, sí que parece posible. Una sola línea que atraviesa las infinitas regiones de los entes posibles. Aunque reconozco el tema es problemático y no hay forma de imaginarlo.

Debo dejar claro que no creo que el universo angélico sea una sucesión infinita. Todo esto es una hipótesis teórica para comprender mejor el peso, longitud y profundidad de la infinita inteligencia de Dios.

¿Por qué creo que no exista esa sucesión infinita? Pues porque hay un versículo del Apocalipsis en que hay cuatro seres vivientes alrededor del Trono de Dios. Si hay cuatro que son la cúspide de esa jerarquía, eso significa que la sucesión angélica es finita, por extensa que sea.


Acabo estas líneas con la seguridad de que poquísimos habrán leído hasta el final. Y de que menos habrán comprendido. Pero en esta tarde domingo me apetecía elucubrar en voz alta en este post. Me he puesto a escribir tras mi partida de ajedrez y ahora empiezo a darme cuenta de que escribo para humanos, no para un coro de potencias y virtudes.

sábado, junio 15, 2013

Carta a un teólogo de la línea progresista


Xavier Pikaza, sabes que te aprecio porque veo que eres una buena persona. Ahora bien, si tenemos en cuenta la Tradición unida al Magisterio, entonces no tienes razón. Y eso lo sabes. Si prescindimos de la Tradición y nos quedamos con la desnuda Escritura, entonces te quedas corto, extremadamente corto en tu crítica: habría que ser mucho más radical.

Otra solución al dilema (como hacen algunos) es aceptar que existen la Tradición y el Magisterio, pero como un magma informe.

En el fondo, nos pides que prescindamos de la voz coral de los obispos, para quedarnos con la voz de los teólogos, tampoco todos. Pero San Pablo en las dos listas de carismas y jerarquías coloca al obispo en la cúspide. Y él mismo dejó bien claro qué significaba esto en sus comunidades.

En las comunidades cristianas, el profeta debe someterse al carisma episcopal. 


El caso es que ahora me siento mal. Me siento como si fuera ese niño que le echa a Xavier la arena en la cabeza. Me siento el Jiménez Los Santos de la ortodoxia. 

viernes, junio 14, 2013

Dios es Dios



Pensamientos míos de después de la cena.

Todos hemos comprobado la diferencia de inteligencia entre seres humanos. No estoy hablando de memoria o rapidez de pensamiento, sino de inteligencia propiamente dicha. Imaginemos al hombre más inteligente del mundo, y llamemos a su inteligencia: X. Imaginemos que en una escala podemos cuantificar su inteligencia. Pongamos que la inteligencia de X (el hombre más inteligente del mundo) la podemos cuantificar en 10.000.

Otros hombres se quedarían en 345, en 483, algunos en 4.341, otros inteligentísimos en 6000,15. Imaginemos un ser espiritual no humano cuya inteligencia es 50.000. Ahora elevemos al cuadrado esa inteligencia. Y después volvamos a elevar al cubo esa inteligencia. Después, elevemos a la millonésima potencia ese resultado.

Imaginemos un ser cuya inteligencia fuera 50.000 elevado a la trillonésima potencia. El pensamiento de ese ser, ser al que llamaremos S, ¿sería comprensible por X? Es decir, ¿un ser humano inteligentísimo podría comprender los procesos intelectuales, los razonamientos, de un ser finito cuya inteligencia fuera 50.000 elevado a la trillonésima potencia?

En principio, aunque después hay que añadir ciertos matices, la respuesta es no. El pensamiento de S sería incomprensible para X. Y eso que S no es Dios, su inteligencia sigue siendo finita.

La incapacidad de X no se debe a que requiera tiempo para comprender, no se debe a que requiera de explicaciones. El problema es que el pensamiento de S resultaría radicalmente incomprensible por sí mismo. Su complejidad sería inextricable con independencia de las explicaciones o del tiempo concedido. Y eso que, insisto, S no sería Dios. Pues la diferencia entre el pensamiento de S y el de Dios, seguiría siendo infinita.

¿Significa esto que el pensamiento de Dios es incomprensible? En cierto modo sí, aunque ahora vienen los matices. En sí mismo considerado, incluso el proceso intelectual de S hemos visto que sería incomprensible para X. Pero hablamos del proceso intelectual, no de un razonamiento concreto.

En nuestra ayuda viene el hecho de que algunos razonamientos son de por sí simples o, al menos, de una simplicidad suficiente para resultar comprensibles para nosotros.

Esto significa que aunque un Ser tuviera una inteligencia infinita, a veces, el hilo lógico es extremadamente simple. Nuestra invidencia se manifiesta sólo en aquellos casos en los que las combinaciones de razonamientos o el carácter cualitativo de un solo razonamiento, se nos escapa completamente. Pero en el resto de los casos, nosotros podemos comprender.

¿Son muchos o pocos estos casos de razonamientos incomprensibles? Es imposible saberlo, porque nosotros no podemos verlos, no podemos entenderlos. Somos como el ciego que no ve. Como el simple que no entiende que algo es más complejo de lo que pensaba. Se nos escapa completamente la cartografía de lo incomprensible. Para nosotros es terra incognita.

Hechos estos razonamientos (que he sacado de mi mente, no de un libro, sea dicho de paso, menciono esto como quien no quiere la cosa) comenzamos a entender la medida e intensidad de por qué el pensamiento de Dios en sí mismo considerado es incomprensible para nosotros. Lo que es comprensible son los razonamientos lógicos divinos que sí que podemos comprender. Es decir, entendemos sólo la fracción de la lógica divina que podemos seguir con nuestra inteligencia.

La conclusión de todo esto es que nosotros entendemos el pensamiento de Dios (la Biblia es expresión de ese pensamiento divino) en el sentido de que comprendemos sus razonamientos que nos son inteligibles. Pero siempre tenemos que recordar que frente a él, nosotros no somos como niños frente a un padre, o como un discípulo frente a alguien mucho más inteligente. Sino que Él es algo absolutamente trascendente frente a nosotros.


Cualquier parábola, cualquier comparación con cualquier elemento de la naturaleza, siempre va a ser un pálido reflejo del comienzo de la comprensión de la infinita distancia cualitativa que nos separa de la trascendencia divina.

Tras el post que he escrito, la mejor imagen me ha parecido la del Sumo Pontífice postrado ante el Misterio de Dios.