sábado, diciembre 31, 2016

Mi opinión sobre el Premio Nóbel de Literatura




















Después de dar el Nóbel de Literatura a Dylan, están considerando el próximo año dar el Nóbel de Arquitectura a un cocinero.

Después de tantos años sin dar el Nóbel a escritores que sí que se lo merecen o merecían (Italo Calvino, Alberto Manguel, etc), la Academia ha optado por dárselo directamente a los que de ningún modo se lo merecen: así acaban más rápido.

And the Nobel of Literature this year goes to... ¡Putin! (Ovaciones)

And the Nobel of Literature this year goes to... ¡USA Colegio de Compromisarios! (Aplausos durante dos minutos)

And the Nobel goes to... ¡¡Torrente!! (Todos se ponen en pie aplaudiendo)

viernes, diciembre 30, 2016

Ya está claro de qué están hechas las hamburguesas



















Mi petición de ayuda a los lectores siempre es caritativamente escuchada. He leído y visto los links que me habéis enviado. Además, Eriquiqui trabajó en una empresa de ese tipo.

Después de haber visto por un lado cómo hacen las salchichas en algún lugar (probablemente Afganistán o Mauthausen), y de haber escuchado a los técnicos de Mc Donalds y Burger King (parece ser que les dan hasta vacaciones pagadas a las vacas) ya me he hecho una idea de por dónde van las cosas: entre la tranquilidad absoluta y el pánico perfecto.

Lo que sí que he comprobado es que es mucho más fácil saber cuáles son los ingredientes teológicos de un libro sobre ángeles, que saber si una salchicha tiene un cierto tanto por ciento de Soylent Green.

Sobre todo este asunto, hay tanta leyenda urbana que todos los partidos políticos deberían incluir en sus programas el zanjar definitivamente que se dé a conocer con toda claridad qué hay en las salchichas, en las hamburgesas y en RT Noticias.


Con todo este asunto de las salchichas, nos hemos despistado y yo sigo sin saber quién será la Bestia en mi nueva novela. Ah, según el índice de felicidad Fort, Trumpo es ahora el sujeto más feliz del planeta Tierra. Feliz como una de esas ovejitas que pastaban en los dibujos de Heidi.

jueves, diciembre 29, 2016

Comidad, tranquilidad, ayuda de los lectores


De vez en cuando, una vez cada tres semanas, más o menos, me comía con algún amigo una hamburguesa en el Foster Hollywood. Pero hace unos días, una persona me comentó cosas horribles respecto a las hamburguesas de Mc Donalds. Me dijo que su fuente era una persona que trabajaba allí en los años 80.

Lo cierto es que ahora me siento fatal. Me da asco pensar que me puedo estar comiendo vísceras, por ejemplo. ¿Alguien sabe si en Foster Hollywood la carne que tomo tiene esas cosas horribles? Os pido ayuda porque se oyen tantas cosas que me gustaría leer algún artículo fundado sobre el tema.


Una amiga mía, médica por cierto, se pirra por las salchichas. En algunas salchichas sí que estoy seguro de que todo puede entrar;  y por “todo” me refiero a todo

Sea dicho de paso, hace dos semanas que estoy contentísimo, porque he encontrado un queso sin nada de colesterol. En fin, si encontráis un artículo serio sobre las hamburguesas os lo agradecería, por lo menos las de esa franquicia que he mencionado.

Podéis escribir en los comentarios. La mejor respuesta la pondré mañana en el post. Al que encuentre algo que nos tranquilice, más lectores (no sólo yo) se lo agradeceremos. Pero, en cualquier caso, buscamos la verdad; sea cual sea.

miércoles, diciembre 28, 2016

Estado: célibe con padres


Noticia de última hora: mis padres han dejado mi casa para poner rumbo a Zaragoza. (Nevera llena)

Cuando mis padres se marchan a Zaragoza, agito mi pañuelo en el balcón. (¿Habré engordado 2 kilos?)


Conversación con mi editor: ¿Puedo poner zombies en mi próxima novela sobre el Apocalipsis? ¿Y vampiros? ¿No? Vale. ¿Y unos pocos? No, vale, vale. O sea, ¿ni unos pocos? De acuerdo, está claro.

martes, diciembre 27, 2016

Momentos épicos de la navidad


Hoy ha venido a comer a casa una persona a la que quiero mucho de mi última parroquia. Cuando ha llegado y nos sentábamos a la mesa he tenido una ocurrencia que la he dicho al momento, tal cual me ha venido a la mente:

Cuando tu madre viuda se casa en segundas nupcias, su marido se transforma para el hijo en el suegro. Técnicamente, no lo es; pero de hecho, lo es.

Y cuando esperaba que todos iban a desternillarse de risa se ha provocado en la mesa un silencio impresionante. He mirado al marido de mi madre con la esperanza de un chistecito de esos que rompen toda la tensión. Pero sólo he obtenido de él sólo una sonrisita… que prefiero no describir.


La situación ha sido tal que he estado a punto tragarme un polvorón sin agua.

lunes, diciembre 26, 2016

De grandes cenas están las sepulturas llenas


La cena familiar ha sido previsible. Canapés de primero. Varios canapés eran de ensalada: unas hojas de lechuga con diversos vegetales crudos dentro y poquito de salmón encima. Después redondo de ternera, con su cebolla y manzanas asadas: un clásico, le sale muy bien a mi madre. De postre unos pastelitos rellenos de crema pastelera, comprados en la pastelería del barrio. Tampoco hay que romperse la cabeza, esos pastelitos son muy ricos, como toda la familia reconoce unánimemente.

Resultado de todo este amor expresado en forma de calorías ha sido que no lograba dormirme por la noche, a pesar de la relativa tranquilidad de mi conciencia. No cené mucho, eso es cierto. Pero cenamos tarde por culpa de la misa de 9:00 pm en el convento. Casi comenzamos a las 11:00 pm a cenar. Después, vueltas y más vueltas en la cama. Sin ninguna duda, se puede afirmar que el convento tuvo la culpa de mi insomnio.

Eso sí, soñé una cosa muy curiosa: que sonaba el despertador y lo apagaba en mi sueño. Lo interesante, era que era consciente de que estaba durmiendo y pensé que si estaba soñando, podía apagar ese molesto ruido cuando quisiera. Cuando lo apagué en mi sueño, me sorprendí del hecho. ¡He apagado el despertador en mitad de mi sueño!, pensé. Qué llamativos son los caminos de la mente.

Hoy hemos pasado a casa de los vecinos a tomar café. Como en todas y cada una de las casas de España, había polvorones en una bandeja. Les he dicho que los polvorones que me regalaban se los tiraba a los quince gatos de la catedral, algo totalmente cierto. 

Es curioso que a estas alturas del siglo XXI se sigan produciendo polvorones. Creo que fueron inventados para que formaran una bola en los gaznates de las tropas germanas en la guerra francoprusiana. Cuántas suegras cada Navidad han pasado por verdaderos aprietos con esas bolas en el esófago y toda la familia golpeándoles en la espalda. 

sábado, diciembre 24, 2016

Entrañables reuniones familiares


Descripción de la escena prenavideña de mi casa, a cuatro horas de la cena. Primer personaje, el marido de mi madre: viudo casado con mi madre viuda. Para ahorrar palabras lo llamaré en mi blog “mi padre”. Pues mi padre (del que no corre por mis venas ni una gota de sangre suya) se ha pasado toda la tarde en el sillón, concentrado en su móvil. No sé qué hace, no tengo ni idea. Pero no tengo el más mínimo motivo de queja. Es como un gato, no da la más mínima molestia. Sería el suegro perfecto en cualquier familia.

Mi madre, segundo personaje. Ahora está en la cocina. Se ha pasado todo el día haciendo cosas, moviéndose por la casa siempre ocupada. No ha descansado ni cinco minutos. Caerá derrengada, como siempre, tras la cena; no antes. Después que saque los postres a la mesa se derrumbará en el otro sillón y verá cualquier programa (el que sea) hasta el final. No se perderá ni los anuncios. Sólo durante los anuncios dejará de mirar la pantalla para echarme en cara cualquier cosa. Su marido no la aprueba, calla. Pero es un silencio que no supone ni conformidad ni desaprobación. Observa la escena con neutralidad. Es un nombre neutral por naturaleza. La neutralidad es como si le saliera de dentro.


Tercer personaje: yo. Me he refugiado en escribir este post y con auriculares en los oídos. Dejo de escribir, vienen los vecinos; no es broma. 

viernes, diciembre 23, 2016

Ya ha llegado mi madre a casa para pasar la navidad


Hoy ha llegado mi madre a casa a pasar la navidad. De golpe es como tener a Pinochet en casa con plenos poderes. Es como tener a la vez a Pinochet y a la Junta Militar Argentina.

Los que estáis casados sois tratados por vuestras madres de otra manera. Porque piensan: Si está casado, es que es mayor. No digo esto, porque si no su esposa se ofenderá. Pero cuando una madre visita la casa de su hijo no casado, entra por la puerta con la clara idea de poner orden. Desde que entra por la puerta, tiene escrito en la cara: voy a visitar al desastre de mi hijo que no se sabe valer sin mí.

Cada dos por tres, entra en la sala de estar con algo en la mano y preguntado: ¿Esto lo guardas por alguna razón? Esos objetos son afortunados: otros son sentenciados con una sentencia sumarísima.

Para una madre, un hijo no casado siempre es un ser indefenso que no sabe valerse por sí mismo. Claro que para una madre, un hijo casado siempre es un tesoro de incalculable valor que ha sido atrapado por las garras de “ésta”. Por supuesto, “esta” siempre está muchos escalones por debajo de la valía de mi hijo.


Toda suegra llega un momento en que acaba diciendo en su interior ante la nuera: Más vale que me calle. Así que según que el hijo esté casado o no, la madre siempre va a oscilar entre un menos mal que estoy aquí, frente a un más vale que me calle.

Ser adicto al lujo es una forma de esclavitud


Aunque las fortunas de los más millonarios del mundo son increíbles, eso no evita un gran problema de difícil solución: ¿en qué gastarse en dinero? Si uno decide no gastarlo en bien del prójimo, si uno decirle gastarlo en uno mismo, eso es un problema.

Un yate. ¿Para qué quiero un yate? Yo, concretamente, me mareo con solo pensar en montarme en uno de ellos. ¿Para qué quiero encerrarme en un pequeño barco, cuando puedo pasear por el campo, por un bosque, por un pueblo? Sí, no soy un amante del mar, lo reconozco. Para mí, hasta estar encerrado en una prisión estatal tiene más alicientes y diversiones que un aburrido yate.

Ropa lujosa. Creo que esta modalidad de gasto de dinero no merece ni una palabra al respecto.

Viajes. Viajar está muy bien. ¿Pero para qué voy a ir al otro lado del mundo, cuando todavía no conozco ni las capitales de provincia de mi país al que puedo ir en coche?

El millonario en la plaza con una cokctail en la mano. No me gusta el alcohol. Estar al sol en la playa es una forma de aburrirse como cualquier otra.

Manjares en la mesa. Cualquiera que haya visto a Arguiñano durante años se sabe cocinar lo que desee. Es cuestión de ir al supermercado y elegir. El placer de cocinar lo que uno va a comer es una de las grandes diversiones de la vida. Lo digo totalmente en serio, normalmente los alimentos más deliciosos son los más baratos. Los otros, para una vez… bien.

Joyas. La afición a los metales brillantes de tantos seres humanos es llamativa. ¿Cuál es el placer que produce colocarse metales brillantes encima de uno mismo? La única cosa que llevo encima es una medalla. Nunca nada más. Dejé de llevar reloj en la muñeca hace más de diez años. No sé por qué, pero me molestaba mucho llevar reloj en la muñeca. En cuanto llegaba a casa, lo primero que hacía era sacarme los zapatos y el reloj.

Mansiones. Lo único que necesito es un salón de estar para mi sillón, una cocina y un dormitorio. Y yo no tendría ningún inconveniente en dormir en mi salón de estar. ¿Para qué una casa grande si sólo necesito esas tres piezas? Un huertecito adosado sí que me sería para mí un deleite digno de un emperador romano.

Obras de arte. Las puedo ver en un museo. No quiero ni una sola ni regalada. Lo digo totalmente en serio.


El gran placer de un ser humano, impagable pero supremo, sería una casita sencilla con un huerto al lado y un bosque cerca por el que pasear. Ah, y poder ir andando a todas partes sin tener que coger el coche.

jueves, diciembre 22, 2016

Algo hay que hacer, algo urge hacer


Hoy he estado hojeando resúmenes y sinopsis de varios libros que tratan acerca de la desigualdad cada vez más grande entre los ricos más ricos y el resto de la sociedad. Los títulos de algunos de estos libros son los siguientes:

-The Price of Inequality

-Plutocrats: The Rise of the New Global Super-Rich and the Fall of Everyone Else

-Richistan

-Superclass: The Global Power Elite

Si no se pone solución al proceso de acumulación de riqueza que ha supuesto la globalización, si no se pone remedio al abandono de las clases trabajadoras de Occidente obligadas a competir en productividad frente a masas esclavas de países emergentes, el resultado va a ser la jungla. Un neocapitalismo del siglo XIX en el corazón del siglo XXI.

Desde luego, la solución a la pobreza no está en las políticas desfasadas de la mayoría de los partidos de izquierda de Europa. Esos partidos siguen repitiendo eslóganes situados totalmente fuera de época que hundirían en una miseria mayor a aquellos que supuestamente tratan de ayudar.

Observo una grave falta de ideas para cambiar el mundo. La mayoría dan por supuesto que las cosas son así, y que no se puede cambiar un mundo globalizado con prácticas económicas crecientemente asalvajadas.

La riqueza de unos poquísimos está llegando a extremos tan astronómicos que nos muestra la enfermedad de nuestro mundo. El lujo de unos pocos es tan desaforado que, afortunadamente, no es conocido de las masas obreras. 

Creedme, los realmente ricos no salen en los programas del corazón ni hacen gala de sus mansiones. Lo que los pobres proletarios toman por lujo es lo que les muestran unos cuantos exhibicionistas de quinta división. Los millonarios más impresionantes son muy discretos y su mundo cerrado está muy lejos de los ojos de las abejas-obreras.

Lo repito, los partidos de izquierda siguen viviendo en un mundo teórico irreal. Urge que grandes mentes repiensen el entero sistema. La maquinaria en la que están insertos cientos de millones de personas, sólo por mencionar Europa, se está tornando cada vez más inhumana. 

Nota: En un cuarto de baño como el de la foto de arriba, mi higiene mejoraría sustancialmente. Mi duda... es que no me anima nada. Me anima tanto como un barreño y una esponja.

miércoles, diciembre 21, 2016

Cosas sueltas


El otro día hice mi primer bautismo en el hospital. Tantos años y nunca había entrado en la restringida zona de neonatos. Verdaderamente restringida para que no entren virus en los nacidos prematuramente.

El sábado pasado casé en la catedral a una antigua monaguilla mía. Me hizo mucha ilusión, mucha de verdad.

Cambiando de tema, mi novela sobre el Apocalipsis está camino de ser dejada en espera un mes. Sigo sin ver con claridad muchas cosas de ella. La primera de todas las cosas: quién es la Bestia. Perdón, quién puede serlo en el futuro. Ya que ahora todavía no está formada.

Otro problema es que tendrá diez reyes consecutivos. Si un presidente de una nación está cuatro años, eso significarían cuarenta años a contar a partir de ahora. Aunque uno dure poco tiempo, que menos dos o tres años cada uno. Eso aleja la novela de nuestra época, que era el propósito de esta ficción.

El otro problema es la índole religiosa de la Bestia, clara en el libro del Apocalipsis. Ahora es todo lo contrario: secularismo. Como se ve, problemas y más problemas que no he logrado solucionar por más conversaciones que he tenido.


Lo que sí que me gustaría escribir con brevedad es un artículo sobre la corrección de Burke al Papa comparándola con el episodio de san Pablo y san Pedro, referida en Gálatas. Sería un artículo enfocado desde un punto de vista exegético y ateniéndome a la cuestión del famoso episodio bíblico. Me temo que las conclusiones no serían del todo favorables al cardenal Burke, al que le tengo cariño y aprecio. Pero ya llevo meditando el texto desde hoy por la tarde, y me parece que las conclusiones no van a ir en su línea. En fin, ya veremos cómo se da el día de mañana.

El viernes vienen mis padres a casa a pasar la Navidad: se acabó la paz.

martes, diciembre 20, 2016

Una gran web


Esta foto ya la había puesto, pero la he encontrado hoy. La pongo para que veáis lo bonito que es altar en el que tengo la fortuna de celebrar cada día.

Para cuando estéis aburridos, os pongo esta página. Simplemente miradla con todas sus fotos. Es una delicia visual:



Cuando lleguéis abajo, recordad que hay cuatro páginas en total sobre el mismo tema. Y abajo está el menú, donde podéis ver las lista entera de vestiduras.

lunes, diciembre 19, 2016

La cappa parva




































El primer año que fui a Roma, me hice un mantello en un convento de mi ciudad, en el de las Claras, un monasterio de clarisas franciscanas. Pero me di cuenta, al cabo de un mes, de que era conveniente una capa más pequeña, más manejable, para días que no hiciese tanto frío. Como en Roma llueve continuamente, le pedí a las monjas (en este caso fueron las úrsulas) que le añadieran una capucha.

Esta capa más pequeña (cappa parva) me fue extraordinariamente útil. Me abrigaba y no tenía que llevar conmigo a todas partes un paraguas. Pero un comentarista de esa gran página que es Ceremonia y Rúbrica de la Iglesia Española se preguntaba que si esa prenda eclesiástica tenía alguna tradición o no.

No sé si tiene tradición, en mi caso nació fruto de la funcionalidad. Pero, una vez en Roma, vi que los cardenales habían llegado a la misma conclusión que yo, porque les vi a todos (cuando hacía frío en la Basílica Vaticana) llevar exactamente la misma cappa parva, sólo que la de ellos sin capucha.

Hoy, casualmente, ha saltado ante mi vista esta foto de un cardenal con esta prenda, y os la he querido poner aquí. Porque este tipo de prenda la uso mucho y con esta foto quería justificar su uso por mi parte.

Yo ahora, desde mi vuelta a Roma, uso todo, absolutamente todo: birreta (de tela, como una boina), teja (saturno en italiano), cappa parva y mantello. Todo según el frío, la lluvia o el sol que haga. Y os aseguro que a los jóvenes y a los que no vienen a misa es a los que más les gusta y les llama positivamente la atención. Estas cosas lejos de alejar, atraen. 

Los curas setenteros que (cuando era joven yo) me daban monsergas por la sotana, ahora ya me han dado por un caso imposible y ya no me dicen ni una palabra sobre el tema.

domingo, diciembre 18, 2016

Último post sobre los compromisarios de Estados Unidos


Me gustaría seguir la conversación que tuve ayer con los comentaristas acerca de mi post. Vamos a ver, en el Colegio de Electores, hoy día, tal como está la legislación de los diferentes estados: unos compromisarios pueden votar con total libertad e independencia, otros compromisarios si no secundan la voluntad de los votantes del Estado tendrían que enfrentarse a cargos (pero su voto habría sido válido) y, por último, otros estados retiran la validez del voto de aquellos compromisarios que no secunden la voluntad expresada por los votantes.

Como se ve, este consejo no ha dado ningún problema hasta ahora, pero podría darlos gravísimos. Sobre todo en el caso de mala voluntad. Y eso sin contar con que la misma naturaleza del voto de cada miembro del consejo es un asunto constitucionalmente debatido.

¿A qué me refiero? Pues a que los Padres Fundadores, sin ninguna duda, diseñaron un consejo de hombres independientes que dieran su voto en Washington al hombre que consideraran más capaz. Pero, hoy día, en la práctica (aunque no en la teoría) es el Pueblo el que escoge. Para complicar todo esto un poco más algunos estados comenzaron a aprobar leyes que castigasen a los compromisarios que votasen de forma diferente a la de la voluntad de los votantes del estado que les otorgó esa función.

El Tribunal Supremo tuvo que intervenir. Al final, decidió que esas leyes eran constitucionales. Pero el asunto está lejos de estar zanjado: la voluntad inicial de los Padres Fundadores era clara, pero hoy día mantener esa independencia de los compromisarios podría dar lugar, incluso, a sobornos, a venta de votos y cosas por el estilo.

Lo que está claro es que tal como están las cosas hoy día a nivel meramente legal, ese consejo sigue siendo una pieza suelta en la maquinaria. Pero suelta para mal. Su independencia (la que de momento mantiene parte del consejo) puede dar lugar a todo tipo de corruptelas.


Si un sistema es claro como el de Montesquieu (tres poderes), la cosas están claras: sistema claro = cosas claras. Pero si un sistema comienza a multiplicar sus piezas sin más, comienza a ser posible jugar al ajedrez con esas piezas. Frente a la claridad del Pueblo que manifiesta su voluntad, con un sistema de múltiples piezas es posible hacer jugadas. Ya no importa tanto la voluntad del pueblo, como la capacidad para moverse por el tablero para lograr algo con o sin la voluntad de ese Pueblo al que teóricamente se representa.

Paradójicamente, en uno de mis ensayos, La decadencia de las columnas jónicas, defiendo el sistema de elección indirecta. Pero a condición de que las reglas del juego queden cristalinamente claras. De lo contrario, comienzan los problemas.

Lo mismo que en un banco las cuentas tienen que estar claras. En la nación, el sistema de transmisión del Poder tiene que cerrar todos los caminos a las ambigüedades. Esto es algo que hay que hacerlo escrupulosamente. Si no, después vienen los ayes.

Si algún día en Estados Unidos llegara al Poder un Presidente de forma ilegítima y se mantuviera así toda una legislatura, la causa de la libertad y la democracia se resentiría en todo el mundo.

viernes, diciembre 16, 2016

El Colegio Electoral de Estados Unidos: un flanco débil de su sistema constitucional


Un sistema constitucional es más sólido cuanto más simple es. El sistema del Colegio de Electores de los Estados Unidos, el grupo de 538 personas que eligen al Presidente de esa nación, es una fuente de creación de leyes y más leyes, reglamentos y más reglamentos. El sistema ha funcionado bien hasta ahora, porque no ha habido una corrupción del engranaje. Si los integrantes del mecanismo decidieran actuar de mala fe, esa pequeña pieza en la maquinaria se transformaría en un increíble quebradero de cabeza.

Imaginemos que alguien decide actuar físicamente contra el cuerpo de compromisarios, simplemente como medio para retrasar todo lo posible la toma de autoridad de un nuevo presidente. Si lograran en un atentado un gran número de bajas, hay que recordar (aunque casi nadie lo haga) que hay estados en los que se escoge por votación popular a un compromisario para vote libremente. Cierto que ya se sabe el sentido de su voto, pero legalmente es libre. Si un buen número de compromisarios murieran en un atentado, se produciría un verdadero problema. ¿Nuevas elecciones en algunos estados para escoger nuevos compromisarios libres? Matar al candidato a Presidente no es fácil, pero atentar contra los compromisarios es mucho más fácil. Sobre todo cuando está en juego el Poder de la primera potencia del mundo y los atentados se pueden realizar en un mismo día a la misma hora. Esto es un verdadero fallo en la maquinaria constitucional. Sí, se puede proteger a ese medio millar de personas. ¿Pero para qué crear otro flanco que proteger en el sistema constitucional?

Imaginemos otra posibilidad, que un número suficiente de compromisarios decidieran votar en contra de lo que decidió el Pueblo. Imaginemos que los compromisarios de los dos partidos se ponen de acuerdo para no votar a un presidente. Este “veto” podría continuar, incluso, año tras año. El Pueblo y los medios podrían ponerse manos a la obra. Pero se tardaría mucho tiempo en rehacer el sistema. Y más si son los mismos dos partidos los que bloquean desde dentro el colegio de compromisarios y, en teoría, ellos tienen que ser los encargados de cambiar las leyes de los estados respecto a este tema.

Imaginemos una tercera posibilidad, que los compromisarios actúan adecuadamente, pero que es el Congreso el que decide poner pegas, una y otra vez, a las votaciones de los compromisarios, inventando todo tipo de nulidades, todo tipo de vicios de forma. Porque es el Congreso el que, en definitiva, valida la votación. Pero si es el mismo receptor de los votos para su recuento el que está interesado en no darse por enterado de los resultados, entonces se produciría un problema. Aunque en este caso, sí que podría actuar el Tribunal Constitucional con disposiciones vinculantes. En este escenario, sería el Presidente saliente, todavía en funciones, el que tendría que enviar al FBI (al tratarse de un delito federal) a detener al Presidente del Congreso y a cuantos hubieran hecho desacato de lo que hubiera determinado el Tribunal Supremo.

Dicho de otro modo, si en vez de un colegio electoral que hiciese de intermediario entre el Pueblo y el Poder Ejecutivo, hubiera tres o cuatro cuerpos intermedios, los problemas se multiplicarían por tres o por cuatro. La simplicidad en Derecho Constitucional es siempre una virtud. 

Alguien dirá que soy muy retorcido. Pero la Historia nos demuestra que cuando un Putin o un Maduro llegan al Poder, este tipo de pequeños reglamentos sin importancia en los que nadie había reparado son el paraíso de esos mandatarios. Lo importante es tener un asidero. Cuando hay mala voluntad, lo importante es que el sistema no sea simple, sino complejo.

Trump y los rusos, consideraciones a pocos días


Me he quedado sorprendido ante el ataque mediático al que está sometido ahora el bueno de Donald Trump por la cuestión de los hackers rusos. Aquí en España los ecos de la FOX no han llegado. Pero si hace una semana los consideraba una tontería, ahora veo que (aunque no van a lograr su fin) no son ninguna cosa que se pueda obviar.

Digo que no van a lograr su fin, porque la situación de un candidato al que los compromisarios le retiraran sus votos en el último momento sería un escándalo sin parangón en toda la Historia de los Estados Unidos.

El tema es tan serio que si la ola contra Trump comenzara a subir de altura, el mismo sistema (el Capitolio y la prensa) se encargarían de bajar la temperatura. Éste es un tema que el Congreso no va a dejar que se le escape de las manos. La confianza en los políticos no se recuperaría en toda una generación.

Jugar con la legitimidad del Poder es algo muy serio que siempre tiene consecuencias graves. Trump ha ganado las elecciones con o sin ayuda de los rusos. Ganar unas elecciones con el apoyo de una potencia extranjera no es un delito. Sinceramente, algunos están jugando con fuego. Dividir un país de forma perfecta y llevando hasta la exasperación a cada una de las dos mitades es un ejercicio irresponsable del poder mediático.

Insisto, recibir ayuda de otra potencia no es un acto ilegal. Pero destruir la legimitidad del Poder es un acto que siempre genera consecuencias indeseables: multiplicar por 100 el número de locos que se deciden a perpetrar un magnicidio es de una temeridad increíble.

Trump, realmente, es inofensivo para las corruptelas del sistema. Pero este último episodio nos revela a qué estaría dispuesto un Capitolio corrompido para evitar que el Poder llegara a manos de un outsider.

Un monopolio corrompido del Poder siempre podría dejar hablar al Pueblo, y si el Pueblo no le confirma en sus posiciones establecidas votando al candidato designado, siempre será posible anular al outsider por vía judicial con un impeachment en el peor de lo casos. Dicho de otra manera, el Capitolio tiene la capacidad de ganar siempre si así lo deseara. El Capitolio unido a la prensa podría hundir al que quisiera.


Algunos deben pensar que siempre quedaría el Tribunal Supremo. Pero ese tribunal no podría actuar en caso de impeachment. Según las reglas del juego, ese tribunal no podría parar un juicio del Pueblo por los representantes del Pueblo. Puede ser inconstitucional una ley concreta, pero no un acto concreto de enjuiciamento acerca de la culpabilidad de alguien. Eso puede estar errado o no, pero no es inconstitucional. 

Hay que reconocer que las reglas del juego tienen algunos puntos débiles que podrían ser explotados en caso de verdadera mala voluntad por un monopolio del Poder amenazado. No es el caso, pero convendría reflexionar acerca de cómo reforzar más la libertad. 

Desde luego, como en el caso de piedra, papel o tijera, aquí se ve que el Congreso tiene poder para anular la Presidencia. En un choque de trenes, el que viene de fuera tiene todas las de perder, de perder su asiento en el Despacho Oval. Conviene recordarlo esto para el futuro. Porque el futuro es pródigo en proporcionar todo tipo de escenarios de conflicto.

jueves, diciembre 15, 2016

La labor a la que he dedicado más tiempo en mi vida, además de cocinar para mí mismo

Libros que se dejan escribir… ya sabéis que me dedico a eso. A veces se dejan. Otras… tengo que usar algo de violencia. Pero en fin, he creído hacer un trabajo (clerical) de una tarea tan propia de gente de mal vivir.


¿Por qué digo eso? Pues porque esta noche he tenido una larga conversación con alguien de Estados Unidos. Una conversación que puede cambiar totalmente mi vida como escritor. Quizá la cambie del todo o quizá no cambie nada; hasta es posible que sólo la cambie un poco.

Varias veces, mi vida como escritor ha estado en una encrucijada en la que era posible un cambio radical a mejor. Aunque uno puede preguntarse con toda razón que es “a mejor”. ¿Sabemos realmente que es lo mejor? (Estoy seguro de que una Mano Todopoderosa ha guiado mi vida y hasta mis fracasos; sin duda, por pura compasión.)

En esos momentos, las decisiones que otros tomaron (gente importante en ese mundo de despachos de diseño) me cerraron el camino. Eso en una época en que el mundo editorial era algo. Una época mítica en que Planeta, por ejemplo, tenía todo un impresionante edificio en Recoletos; y Alfaguara sin pestañear movía millones en sus contratos.


No sé si saldrá algo de la conversación de esta noche. Pero os confieso que lo que en otra época me hubiera entusiasmado, ahora ya me coge un poco cansado. 

martes, diciembre 13, 2016

La marca de la Bestia


Uno de los problemas que me he encontrado para mi nueva novela es la marca de la Bestia. En mi Cyclus Apocalypticus la marca era un código de barras indeleble tatuado por medios tecnológicos muy avanzados, era el siglo XXII.

Pero veinte años después las cosas han cambiado radicalmente. Ya no es necesaria ninguna marca. Un chip invisible, subcutáneo, pequeñísimo, es suficiente.

Pero los lectores de mi blog recordarán mi Sistema NU de identificación:


Con ese sistema, realmente, ya se hace innecesario incluso el chip. Uno ya no necesitaría absolutamente nada. Con lo cual, la marca de la Bestia pasaría a ser una imposición meramente religiosa. Lo cual choca tanto con mi visión laicista de un escenario apocalíptico a corto plazo.

Esta cuestión de la marca no es algo menor. Resulta fácil enfocar una novela como el triunfo rampante de un laicismo hostil. Pero es bastante complicado imaginar el triunfo de un nuevo fanatismo religioso en el plazo de un cuarto de siglo en Europa, Estados Unidos y en los países más avanzados.
Por otra parte, en mi primera novela la Imagen de la Bestia a la que se le concede hablar, la imagino literalmente de esa manera. Pero si hago un Apocalipsis más laicos, ¿qué interpretación hago de la Imagen de la Bestia? Ya tenemos otro problema.

Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Problemas y más problemas. Pero no pasa nada. Aquí estoy de fontanero conectando tuberías, soldando trozos. Pero no me vendría mal una ayudita. Soy todo oídos.

Creo que este es el momento en el que además de leer libros sesudos de eruditos y expertos, me vendría muy bien escuchar al pueblo fiel. A ver si la inspiración me viene del lado que menos lo imagino: un ama de casa, un carpintero, un controlador aéreo, una esposa dentista supernumeraria del Opus Dei…

La foto es de el gran Alberto Manguel. El post trata de (la pérfida raza de) los editores.


La escritura es como la política, sólo publicas si tienes un contacto adecuado: suitable contact.

Existe un mito bastante extendido, pero la calidad de un libro es absolutamente indiferente a la hora de conseguir que tu contacto te publique el libro: indifférent.

Cuando el memo llega a jefe… Las editoriales tienen predilección por los libros malos. Como diría mi tía vasca: liburuak txarra.

Hitler dijo: El mejor de los genios debe tener la habilidad de hacer que los diferentes adversarios aparezcan como si pertenecieran a una sola categoría.

Después, él mismo se debió dar cuenta de que esa frase tampoco se concretaba en nada, así que invadió a todos sus adversarios. Desgraciadamente, no es posible invadir con tanques a los editores. Se trata de una especie totalmente escurridiza.

domingo, diciembre 11, 2016

Edipo Vasco: revisión y publicación digital en el sitio de mi obra integral


Hoy os ofrezco no un post, sino un libro entero. El libro se publicó (en papel) en el año 2004 y trata sobre el espinoso tema entonces de la iglesia española y el problema vasco. Esta novela es una reflexión acerca de ese asunto.

El libro, como siempre, está disponible en este link:


Ya que esta obra fue escrita en el año 2004. Por lo tanto, el libro debe leerse como una ucronía: lo que pudo ser y no fue. Se describe un futuro que, de haber sucedido, hubiera tenido lugar en algún momento impreciso entre 2006 y 2008.

También debo reconocer que ahora jamás hubiera escrito una novela como ésta: una novela sobre eclesiásticos tratando de nadar (y flotar) en medio de las aguas políticas. Cierto que yo me dedico en estas páginas, en esencia, a analizar la relación entre los obispos y el Estado. Pero ahora, insisto, jamás hubiera escrito este libro. Considero que el clero debe alejarse no sólo de la política, sino incluso de aquello que puede parecer política. Debe verse este título como un ejemplo de lo que se puede escribir a los treinta y seis años, cuando uno se lanza a confeccionar un libro sin pensarlo mucho.

Pero, dado que se publicó, era ya imposible que dejara de existir lo que ya existía. Borges hizo todo lo posible para que desaparecieran algunos de sus poemas, prohibiendo expresamente en el contrato a la editorial la publicación de esos poemas. No hace falta decir que logró justamente lo contrario.


Confieso que llegué a pensar en la posibilidad de “anular” esta obra, a base de no hablar de ella nunca y no mencionarla en ningún lugar. Pero era necesario reconocer que, incluso así, no dejaría de existir. Pues, a mi pesar, este libro, como comprobé, se hallaba en los fondos en varias bibliotecas del mundo. Así que lo mejor era aceptar las cosas como eran e incluir este título en la publicación digital de mi obra integral.

Pensando y repensando el Apocalipsis


No me había dado cuenta de que en la pintura del post de ayer, había en pleno centro una cruz con la estatua de un sacerdote católico. Qué precioso símbolo.

Os confieso que cuanto más reflexiono sobre el Apocalipsis más me tengo que hacer violencia para describirlo como algo cercano en una novela, en unos veinte años.

Es un conflicto entre la mente que me dice que el Apocalipsis es posible en cualquier época si se dan los signos (al fin y al cabo, escribo una novela) y mi mentalidad. No me preguntéis por qué, pero debo ser la persona más antiapocalíptica del mundo. Si ponerlo en el siglo XXII, en mi primera novela, ya me costó mucho; me parecía demasiado cerca. Ahora escribir, incluso como ficción, un apocalipsis más cercano me resulta un esfuerzo sobrehumano.

De una cosa estoy totalmente seguro, ahora mismo no hay ningún signo del Apocalipsis. Ni uno solo. Llevo días leyendo y leyendo ese libro final de la Biblia, meditando, reflexionando sobre él todo el tiempo, y eso está claro: ahora no hay ningún signo.

Mi única esperanza para mi novela es que Hitler sólo necesitó cinco años para transformar toda la sociedad. Llega a la cancillería el 2 de agosto de 1934 y la guerra mundial empieza el 1 de septiembre de 1939. Eso sí que me resulta increíble. ¡Cinco años! Sólo cinco años. Una sociedad se volvió irreconocible en tan poco tiempo. Si contamos la etapa previa a la llegada en la cancillería, tampoco el plazo se alarga mucho. Pues en 1928, sólo tenían 2,6% de los asientos del Reichstag.

De todas maneras, a pesar de mi mentalidad y sentimientos, reconozco que estamos al borde de una persecución generalizada. Una vez que empiece un país a enviar obispos ante los jueces, uno tras otro seguirán. Por otro lado, la apostasía será una realidad en Europa en pocos años. Todavía quedan muchos cristianos vivos, restos de una sociedad que fue enteramente cristiana. Pero son ancianos y, en pocos años, desaparecerán.


Sí, sin duda, estamos al borde de algo muy grande, apurando los últimos años.

sábado, diciembre 10, 2016

Los dogmas y la Constitución: cuando los jueces se aparten ante el linchamiento



















No era mi intención más que escribir un par de posts sobre el proceso que de escribir una nueva novela; o quizá la misma novela desde hace veinte años: variaciones y variaciones sobre un mismo tema, el tema épico por excelencia.

Pero, sorprendentemente para mí, este asunto ha causado un grandísimo interés entre los lectores del post. Así que abundaré un poco más.

He llegado a la conclusión de que si el Apocalipsis tuviera que ser pronto (ése es el tema de mi libro), no habría una ciudad concreta que fuera la Gran Babilonia. Esta expresión designaría toda una civilización urbanita como la nuestra. Son muchas babilonias, muchas conurbaciones y urbes que forman una sola unidad. Por primera vez en nuestra época, eso es así.

La segunda característica es que la Bestia puede ser el régimen que se va a imponer a nivel mundial. No será un único Estado, sino muchos países bajo una misma dictadura de ideas.

Pero si hay que concretar un Poder que encarne esa capacidad para invadir y poner bajo su yugo a muchos pueblos, el único que, hoy por hoy, mantiene tal posibilidad es Estados Unidos. No puede ser una nación asiática porque está claro que ése es otro poder que al final se enfrenta al “carnero que viene de occidente”, por usar el término usado por el Libro del Apocalipsis.

Una última cosa, ¿cuál fue la gota final que me movió a empezar la escritura de esta novela? Las declaraciones de una diputada transexual española de la Comunidad de Madrid acerca de que ningún dogma puede ir contra la Constitución. Fue el 27 de noviembre. Sus declaraciones me impactaron.

Siempre he defendido que en una sociedad libre cualquier ciudadano tiene todo el derecho a no estar de acuerdo con la Ley, y eso incluye la Constitución de su país. Pero cada vez son más las voces que claman contra los obispos. El clamor inexorablemente se va a convertir en fragor.


Hace dos mil años llegaron los primeros cristianos a España a predicar el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. No tengo la menor duda de que en esta generación, la sociedad tratará por la fuerza de la Ley y los tribunales de expulsar de su seno la fe ortodoxa de esta tierra. ¿Todavía alguien puede preguntarse por qué tengo urgencia por acabar esta novela?

Esta ideología se va a extender. País tras país la implantará. No hace falta ser profeta para saber hacia donde va la marea. El fragor seguirá creciendo. Pero cuando nosotros ya no podamos hacer nada, entonces, sólo entonces, será cuando intervendrá el Creador.