lunes, julio 31, 2017

Cuando toda una nación llene las iglesias con cantos de acción de gracias


Después del teatro de la “victoria” de Maduro, el régimen organizó una caravana de motocicletas por el centro para celebrarlo. La dictadura no logró la presencia de más de cien siervos en esa demostración de apoyo.

Una minicaravana recorriendo el centro de una capital desolada de calles desiertas: impresionante escena.

Mientras, en la televisión, una fiesta donde bailaron y celebraron. En cualquier país del mundo, incluidas las dictaduras, con 16 muertos ese día por la represión, o se hubiera decretado luto nacional o el presidente hubiera recogido todas sus pertenencias para subirse a un helicóptero.

Lo malo de un túnel largo es que cuando uno está dentro, no se sabe cuánto queda hasta el final. Todo aparece oscuro y, de pronto, sin que uno lo esperara: sale a luz. Todo estaba oscuro y, repentinamente: ¡la oscuridad ha pasado!

Sé que el Mal parece demasiado poderoso, sé que todo parece demasiado atado, que las cadenas de hierro parecen inquebrantables. No importan las protestas que hagamos. No importa que nos muramos de hambre. A ese tirano le es igual. A ese dictador le es indiferente el clamor de toda una nación.

Sí, es así. Lo ha dejado claro. Pero os repito las palabras de Dios que ya os dije, salmo 37:

No te inquietes por a causa de los malvados, no envidies a los que hacen injusticia. Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan. Ten confianza en Dios y obra el bien. (...)

Confía tu camino a Dios, que Él obrará. Hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía. (...) 

Pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Dios poseerán la tierra. Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está. (...)

El impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él; el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día. 

Tranquilos. Un poco más y buscaréis su lugar y no lo encontraréis. Es una lucha titánica, lo sé. Pero ni todas las músicas de sus fiestas ni todos los apretones de manos, felicitándole, ni las palmadas en la espalda acallan la voz que le recuerda en su interior, en voz muy baja: se te acaba el tiempo.

Hoy mi post no es sólo de palabras. Hay una parte de lo que os quiero transmitir que sólo puedo hacerlo con la música. Es la pista “Storm” de la película Elizabeth, the Golden age.


Cuando la escuchéis, observad que hay un susurro de voces bajito antes de la explosión. Siete segundos de voces femeninas que, como ángeles, anuncian la inminencia de la Justicia Divina.

Después, tras el preámbulo, esa justicia no actúa de un modo teatral, a gritos: es la justicia del Cielo, no la humana. La música muestra como la Mano de Dios hace lo que tiene que hacer con firmeza incontenible. La música muestra esa fuerza, ese carácter de lo inevitable.


Y el Pueblo levantará sus ojos al Cielo y dirá: ¡ahora hemos visto actuar al Señor de cielos y tierra!

domingo, julio 30, 2017

Qué bellísima estatua de mármol blanco, me fascina


Ayer me pregunté: “¿Qué haré mañana domingo?”. Algo que sea agradable, algo que me apetezca. La idea de un pequeño viaje fue la primera que me vino a la mente. Pero el calor del verano es arrollador como para desplazarse a Pastrana o algún lugar cercano. Además, hay que avisar a los acompañantes y quedaba poco tiempo.

Así que decidí hacer un viaje, sí, pero un viaje al mundo de la relación entre los obispos medievales y sus capítulos catedralicios. Tenía un cierto número de lecturas densas que había dejado para más adelante.

Comencé por la obra St. Oswald of Worcester, editado por Nicholas Brooks. Los libros que son recopilación de artículos suelen tener un nivel de detalle y precisión admirables.

Seguí con la obra Cathedrals, Communities and Conflict in the Anglo-Norman World, editado por Paul Dalton. Otra recopilación de artículos. El problema de estas recopilaciones es que son verdaderos laberintos. Es decir, el nivel de detalle es tan increíble que es fácil perderse. Pasé el resto de la mañana y parte de la tarde en este viaje en el tiempo.

Leer muchos buenos libros, aleja del lector la idea de que no puede equivocarse. Al revés, uno se vuelve más consciente de los límites del propio conocimiento, de la complejidad que tuvieron los mundos pasados. Lo que vale para Historia, vale para la Teología.

Sólo los tertulianos de la tele o los jóvenes guionistas de un documental pueden permitirse hablar con la audacia a la que nos tienen acostumbrados. Misericordia para aquellos que se alimentan sólo de los pésimos documentales del History Channel y otros canales del documental-espectáculo.

Todavía recuerdo cuando en TV2, en un programa se dijo que un Papa había prohibido comer trufas a los laicos. El entrevistado explicó muy serio que la razón era que esos frutos podían avivar la lujuria de los laicos y que por eso era mejor que sólo los clérigos las comieran. Al presentador y al director del programa semejante sandez les pareció lo más normal del mundo. ¿Para qué dejar hablar en un documental a un experto cuando puedes escoger a un superbobo?


El mundo medieval (y por supuesto todos los demás) eran complejísimo y en continuo cambio. Esto también vale para la Teología, lo repito. Ciencia (de Dios) llena de sutilidades y de matices. Sólo las mentes más agudas y perspicaces son capaces de ofrecer una visión de conjunto equilibrada de esa ciencia divina. Los demás debemos ser humildes.

sábado, julio 29, 2017

Galat, hombre, sin rencillas: ¿cuándo un café?

El mundo del jesuita Masiá, el de Hans Küng o el de Marciano Vidal es el mundo de la razón, de la teología. Pueden haberse equivocado en determinados aspectos, pero nunca los he ridiculizado, ni una sola vez. Porque no son dignos de ello. Sus posturas no las comparto, pero no son ridículas ni mucho menos.

El mundo de José Galat es un mundo totalmente distinto: un mundo mental de apariciones, mensajes y visionarios. Cuando usa argumentos teológicos se nota un claro desconocimiento de ese campo, cometiendo errores de estudiante. Comprensibles en el estudiante, pero inexcusables cuando se constituye a sí mismo en maestro de los obispos de todo un país.

Como se ve, son dos mundos mentales y teológicos distintos. Yo estoy mucho más cerca al de los teólogos citados (aunque no comparta todas sus afirmaciones) que al de los visionarios apocalípticos que anuncian papas oscuros y creen en una Iglesia reducida a un grupito de fieles irreductibles.

Algunos teólogos han errado al caer en una cierta falta de fe en el Magisterio. Pero eso es mejor que errar por creer al primero que venga contándome unas fábulas de dragones y atanasios escondidos en las grutas de los esenios, esperando a que acabe el último cataclismo causado por secretas conspiraciones vaticanas.

En mis posts, lo reconozco, he estado muy influido por el discurso sobre la risa de Jorge de Burgos en la famosa biblioteca de la abadía cuyo nombre desconocemos. Hago propósito de leer menos a Umberto Eco y más el Atlas of visions and conspirations.

 En fin, hoy para no meterme en ningún problema he escogido para el post las fotos menos problemáticas que he podido encontrar.







viernes, julio 28, 2017

Para intentar rebajar la tensión que ha creado Galat


Un café con Galat, segunda parte













Durante años, los que conocimos a José Galat (director ahora de Telenemiga) cubrimos con un manto de gran caridad sus carencias intelectuales. Así como su universidad es la Gran Colombia, la nuestra fue una Gran Caridad. Pero ahora ha llegado el momento de decir bien alto que el emperador iba desnudo.

La postura de los obispos colombianos respecto a él ha sido la más prudente. (Yo siempre con los obispos. Sí, ya oigo el run-rún.) Es decir, todos (obispos, curas y monaguillos, y hasta los canónigos) pensamos que le quedaban un par de meses antes de que la edad le forzara a dedicarse a echar migas de pan a las palomas del parque.

Para qué enfrentarse con él, si, de un momento a otro, iba a decir sorpresivamente una noche: “Queridos amigos, ha sido un placer estar con ustedes todos estos años… etc, etc, la edad… etc, etc, mis achaques y bla, bla, bla”.

Pero no, señor. Da la sensación de que ha decidido convertirse en el primer presentador en seguir al pie del cañón, aunque tenga que ir al programa conectado a un gotero, aunque tenga que sustituir el sillón por una cama. (En eso le alabo el gusto. No descarto hacer yo lo mismo, cuando me llegue el momento.) Ya me lo imagino dirigiendo el programa balbuciendo, con el uso del habla perdida y comunicándose con el público a través de signos vehementes de las manos y gestos furibundos de la cara.

jueves, julio 27, 2017

Un café con Galat










Varias personas me han preguntado acerca de José Galat, que en Colombia tiene un programa que ve mucha gente y que lleva mucho tiempo arremetiendo contra el papa Francisco.

Mirad, no voy a analizar, una a una, las afirmaciones de este viejecito, porque el valor intelectual de su discurso es nulo. Como no tienen ningún peso teológico sus largos e inacabables discursos no voy a perder mi valioso tiempo.

Pero sí que aprovecho para decir que cuando este señor, hace muchos años, me invitó a ser entrevistado en su programa Un café con Galat, ya me advirtieron personas del país que los invitados que Galat llamaba a su programa eran una mera excusa para entrevistarse a sí mismo. Me dijeron que su programa debería llamarse Un café con Galat para escuchar sólo a Galat.

Las dos veces que él me pidió que fuera yo para ser entrevistado se convirtieron (como era habitual en él) en un larguísimo monólogo, aburrido e infantil que no pude dejar de escuchar con una sonrisa de conmiseración varias veces.

Me llamó la atención que pontificaba sobre todos los temas sin ningún pudor. Incluso me llevaba la contraria en asuntos de mi especialidad teológica en los que él no era más que un lector aficionado.

Ah, José, permítame que le diga que esa americana roja que lleva le sienta horrible.

miércoles, julio 26, 2017

Esto es hoy Venezuela














El régimen de Maduro está deteniendo a los elegidos por el Congreso como futuros jueces del Tribunal Supremo. La voluntad de un solo ser humano frente a la voluntad de toda una nación. El delito de ser elegido por los representantes del Pueblo

¿Qué ley esgrime aquél que ya se ha saltado todas las leyes imaginables?

Algún comentarista de mi blog me ha echado en cara que un sacerdote como yo se meta en política. Yo le pregunto: ¿vería usted bien que yo clamara con todas las fuerzas de mi voz contra el hambre de alimentos de millones de seres humanos? Habría que ser un monstruo para no permitirme tratar de ayudar al hambriento. ¿Pues acaso el ansia de libertad no es un hambre tan ardiente como la de alimento físico?

Pero hoy tengo un mensaje para los jueces detenidos: “No os preocupéis. Tengo la impresión de que vais a estar durmiendo en vuestra casa en pocas semanas. Ser detenido por la Justicia es un deshonor. Ser detenido por la Injusticia por ser probo es un honor.

Tengo otro mensaje para Maduro: “Te deseo, sinceramente te lo deseo, que dentro de unos meses puedas escuchar de un oficial del Tribunal Penal Internacional de la Haya: Tiene derecho a permanecer en silencio. Cualquier cosa que diga podrá ser utilizada en su contra en un tribunal. Tiene derecho a la asistencia de un abogado durante su interrogatorio. Si no puede pagarlo, se le asignará uno de oficio. ¿Entiende usted estos derechos?”.

Maduro, deseo que dentro de unos meses puedas escuchar esto. Porque sino te espera la suerte de la reina Jezabel.

Elías clamó contra el rey Acab (esposo de Jezabel) porque mató a Nabot para apoderarse de su viña. Tu eres culpable de cien muertes por mantener tu “viña”. Pero tu trono se tambalea y no encuentras descanso, las olas cada día son más fuertes. Ves intrigas en todas partes y ya no te fías ni de tus generales ni de tus fieles.

No, esto no es política. Es recordar que hay muchos pecados, pero ninguno más horrible a los ojos de Dios que el de oprimir a todo un pueblo con la violencia y la muerte. Si recordar esto es política, Elías, Eliseo, Jeremías y tantos otros hicieron política.


Yo te digo con las palabras del profeta Elías (1 Reyes 21, 20): 

Porque te has vendido a ti mismo para hacer el mal a la vista de Dios, YO (Dios) traeré el desastre sobre ti.

Una foto llena de optimismo y frescura


Himmler en los toros


Hoy no voy a escribir mucho, porque prefiero que veáis dos vídeos. Dos vídeos que unidos al crecimiento fabuloso (y amenazante) del Coloso de Asia os mostrarán el núcleo de mis preocupaciones acerca del futuro:



lunes, julio 24, 2017

Churchill sentándose en la silla de Hitler en las ruinas de la Cancillería


¿Llegará el momento de sentarse a dialogar con Maduro? No. Rotundamente, no. Eso ya se hizo, las movilizaciones se desactivaron y Maduro no cumplió nada de aquello a lo que se comprometió. La última vez que se dialogó con él ya era muy dudoso, pero que muy dudoso, darle ese voto de confianza al dictador. Hacerlo otra vez más sería de necios. Repetir ese error en el que está en juego vuestra libertad significaría desactivar las movilizaciones a cambio de nada. Porque al final, no os dará nada por más que se comprometa con fechas a elecciones o lo que sea.

Ya no hay nada que negociar. No hay ninguna razón para sentarse a hablar. Se sienta uno a hablar y pacta algo, cuando el interlocutor merece alguna confianza. No se negocia nada con el que tienes plena seguridad de que no cumplirá nada.

Cuando el dictador se vea agobiado, pedirá sentarse a parlamentar. Prometerá todo. Os dirá que ha captado el mensaje del Pueblo, que ha cambiado. Decidle que lo único que hay que sentarse a dialogar es el tipo de avión en el que quiere huir o si prefiere ser juzgado en el mismo país.

Una última cosa: tened la plena seguridad de que la policía, detrás de los cascos, detrás de los escudos, tiene miedo. La policía tiene miedo, porque saben que están apuntalando un régimen que se derrumba. Los generales tienen miedo, mucho miedo. Todos los cómplices están viendo cómo se está llegando a ese punto a partir del cual los soldados se niegan a disparar sobre el pueblo, los agentes de policía abandonan sus puestos y los ladrones recogen en casa sus pertenencias en una maleta a toda prisa.

Hay sufrimiento en el pueblo, sí. Pero el miedo está en los rostros de los hombres armados.


No podéis cejar en vuestra lucha. Si abandonáis no tendréis futuro. Seréis un pueblo preso. Si queréis vivir toda vuestra vida sin ilusión, pobres y con unos gordos obesos que os roben, os encarcelen y os torturen, entonces sí, abandonad las calles y dejad que esa caricatura de ser humano, que esa pantomima de gobernante, siga apareciendo en vuestros televisores día tras día, año tras año, decenio tras decenio.

Maduro parece empeñado en tener un final tan ridículo como el Nerón con la lira. Parece empeñado en que miles de Petronios, véase Quo Vadis, le digan en el penúltimo día algo así como:

¡Salud, augusto, y no cantes; asesina, pero no hagas versos; envenena, pero no bailes; incendia, pero no toques la cítara!

Y es que lo más desmoralizante para los venezolanos es no tener frente a sí a un Hitler o a un Stalin, sino a un bufón.

domingo, julio 23, 2017

Atención: ¡Nuevo orden mundial, pronto!


Ahora no tenemos la más mínima base para forjar un gobierno mundial justo. Ni la más mínima base realista, ni la más mínima voluntad.

Ahora bien, el futuro, el futuro lejano, confío en que lo traiga. Olvidaos de terribles novelas de ciencia-ficción, de vídeos de youtube creados por alucinados ociosos, de páginas web cuyos autores son ignorantes lectores de la Biblia, en cuyas páginas encuentran todo lo que quieren encontrar y cualquier cosa que en el futuro quieran encontrar.

Olvidaos del Burger King intelectual y del Mc Donalds bíblico. Esos individuos os proveen de un alimento intragable; salvo que mentalmente seas un adolescente. Sea dicho de paso, yo no leo ninguna web sobre este tema si no aparecen reptilianos. Aunque reconozco que son más entretenidas esas webs si se les añade un poco de templario y de illuminati.

La realidad es que los problemas económicos, sociales, medioambientales, legales que afronta la Humanidad son globales. Ninguna nación podrá lograr la solución sola. Los acuerdos entre naciones siempre han sido y seguirán siendo muy limitados. 

Cualquier país-gamberro siempre se beneficiará en lo legal de dar asilo a fortunas descomunales sin hacer preguntas. Todo remedio frente a esto será muy limitado y los beneficios de ser malo serán (y son) evidentes.

Y eso sin contar con un tema delicadísimo en lo moral y es que los recursos de la tierra son limitados. Por si alguien no se ha dado cuenta: son limitados, finitos, se acaban.

Urge ver nuestro planeta como un bien común. Administrarlo lo mejor posible. La acumulación de riqueza en un 1% de la población resulta apabullante, los gráficos son impresionantes: una verdadera derrota de la razón. Y eso sin contar con automatización todavía. Los programas expertos van a dejar a la mayor parte de la gente sin puestos de trabajo. Estamos a punto de empezar una época que es cualitativamente distinta de la Revolución Industrial.

Incluso con los mejores valores cristianos, algunos de estos problemas son realmente complejos. Sin esos valores y totalmente divididos, no tenemos nada que hacer: los problemas seguirán engordando.

Soy un total defensor para un futuro, desgraciadamente, todavía lejano de un gobierno mundial basado en la razón. Soy defensor de que la familia humana se haga consciente de que es una sola y que las fronteras entre los pueblos no existan ni en el papel. Ojalá que algún día haya departamentos basados en la razón, una distribución racional de los sectores en los que se dividan las tierras. Hablo de las tierras, porque los hombres iguales sólo pertenecemos a una sola familia.

Soy consciente de que todo esto se halla muy lejos. Pero ya ahora hay que hablar de ese ideal, frente a los que nos cuentan historias disparatadas de reptilianos que dominan la ONU. La idea de que cada país debe replegarse sobre sí mismo es lo mejor para que los problemas (incluso económicos) se multipliquen por 10.

No, ahora no es el momento de afrontar de un modo mundial todos los problemas, uno a uno. Lamentablemente, no lo es. Pero a todos esos cristianos que nos advierten de conspiraciones imaginadas hay que decirles con toda claridad que están en la luna.

El obispo-monje en la Edad Media


















Resulta más pacífico dejar los movidos temas del blog de días anteriores, y regresar al tema del obispo medieval. Tema al que ya dije que dedicaría algunos posts. 

En esos posts de hace tiempo, hablé ya de los obispos mundanos. Pero al mismo tiempo que había obispos mundanos e indignos, había otros que procedían del monacato y que dentro del palacio episcopal seguían llevando una vida enteramente monástica. En el fondo, eran monjes dirigiendo una diócesis.

Imaginemos lo que era la vida dentro de un palacio episcopal de la época: sin televisión, sin radio, con un obispo que no asistía a espectáculos, recluido todo el tiempo que podía en el palacio. El obispo se levantaba al toque de la campana con el resto del clero con el que vivía en palacio. En una pequeña diócesis rural, el obispo podía vivir con tres o cuatro presbíteros. En una gran diócesis, el obispo podía vivir con diez, quince o más clérigos.

Un obispo-monje recitaba los rezos corales con sus clérigos en la catedral, desayunaba, comía y cenaba con ellos. Si venía una visita, era invitada a la larga mesa episcopal. Era un honor para el obispo una larga mesa con muchos clérigos.

 Eran obispos que salían de su residencia sólo para ir al coro de la catedral. La mayor parte de las visitas a las parroquias eran delegadas al buen hacer de los arciprestes. Si era necesaria una visita por un motivo grave, se desplazaría alguien de la curia.

Alguien actual podría pensar que un monje ejerciendo la máxima autoridad de la diócesis era una situación óptima para ser engañado por parte de los clérigos menos escrupulosos. No era así. La curia de cualquier diócesis era una maquinaria perfectamente ajustada y eficaz. Maquinarias acostumbradas a funcionar durante largos periodos de sedes vacantes. En la Edad Media, las rentas episcopales eran de gran cuantía: y con el dinero no se jugaba.

viernes, julio 21, 2017

Venezolanos, recordad: V de Victoria










































Cuando comencé a escribir mis posts sobre Venezuela, lo hice a sabiendas de que bastaría una simple llamada a mi obispo del embajador de ese régimen en España, para que mis posts sobre el tema cesaran.

Tal llamada, sorprendentemente, todavía no ha ocurrido. Y digo “sorprendentemente”, porque nunca me imaginé que las palabras de aliento de un pobre sacerdote, pudieran retumbar tanto y tan lejos. Aunque, precisamente, porque han llegado muy lejos, esa hora de la llamada puede ser ya cercana. En los últimos días, ha hablado de mí hasta el periódico italiano Il Manifesto.

Pero era mi labor la de consolar. También puede ser una tarea sacerdotal inclinarse ante los muertos y levantar el puño frente al tirano y clamar: ¡no te es lícito!

El Pueblo venezolano protestará en las playas, protestará en las calles, protestará en los campos. ¡El Pueblo no se rendirá! Ésta es la hora más gloriosa.

No os rindáis, no cedáis, nunca, nunca, en nada, ni en lo grande ni en lo pequeño. Es la lucha pacífica del Pueblo contra la Fuerza. El poder de los opresores es abrumador. Por eso no ganaréis por la lucha armada. El heroísmo es la única forma de ganar de los desvalidos frente a las corazas de esos hombres malignos.

El poder del Mal en Venezuela es abrumador. Por eso el Pueblo no debe caer en la tentación de iniciar un derramamiento de sangre. Sed heroicos y volvemos a Dios. O mejor dicho, volveos a Dios y entonces seréis heroicos: y que el coloso caiga derrumbado sobre sus pies de barro tocado por el Dedo del Altísimo. Amén.

De funerales...


He visto las fotos del funeral del cardenal Meisner. El clero de la catedral Colonia, como siempre, es mi favorito a la hora de organizar liturgias. Da gusto ver lo bien que hacen las cosas. No sólo bien, sino estupendas.

El cardenal Woelki imprime una majestad a sus ceremonias que resulta impresionante. Su personalidad se trasluce a través de su rostro. Tiene la mirada y el gesto de un gran pontífice. Es alguien que realmente me gustaría conocer un día y charlar con él; cosa que puedo decir de pocas personas. Además, en la catedral de Colonia no tienen ningún problema con el color negro para los funerales, cosa que añade mucha más solemnidad.

Ahora bien, me atrevo a dar dos sugerencias. Pidiendo que si algún liturgista, ahora o en el futuro, quiere añadir algo (o corregirme), por favor, que lo haga.

La primera sugerencia es que no veo que el cáliz deba colocarse sobre el ataúd. Primero, no es ése su sitio. Segundo, el caliz, incluso en la credencia, debe estar cubierto por un velo. ¿Por qué? Porque es un vaso sagrado, y lo sagrado se vela. Sólo se desvela al ser colocado sobre el altar. Una vez purificado, hacia el final de la misa, vuelve a ser velado. Recordemos el respeto que se tenía a los vasos sagrados en las Escrituras. No, el ataúd no es su lugar.

En algunos lugares, ha comenzado la costumbre de colocar el libro de los Evangelios sobre el ataúd de un sacerdote cuando muere. Me parece bien esa costumbre en el caso de los sumos pontífices, porque ésa es la costumbre. Pero no soy favorable a que se extienda. Tampoco el ataúd es el lugar para colocar la sacralidad de los santos evangelios. Curiosamente, la mayor parte de los maestros de ceremonias descubren en el último momento que la tapa de ataúd no es plana como habían imaginado y deseado. Las improvisaciones ante ese obstáculo son la prueba de que la tenacidad lo logra todo.

La mitra y la estola no me parecen mal sobre el ataúd. Pero, en el caso de un cardenal, vería mucho mejor colocar encima un galero cardenalicio (como símbolo), aunque el finado no lo haya usado nunca. Así lo hicieron con el cardenal George en su funeral la catedral de Chicago. Alabo la decisión y escrito este post con la levísima esperanza de que cunda el ejemplo.



¿Qué colocaría usted encima del féretro del padre Fortea? Elija una opción:

-una birreta
-una estola
-un ejemplar de Summa Daemoniaca
-una rana (razone la respuesta)
-un galero cardenalicio (por su amor a los galeros)
-flores de plástico
-un cáliz

-un óbolo para Caronte

jueves, julio 20, 2017

Una foto graciosa para alegraros la mañana (o la tarde)


San Juan Pablo II, protégenos del futuro al que nos lleva nuestra codicia sin Dios


La creciente desigualdad de la distribución de la riqueza en Estados Unidos es un claro indicador de hacia dónde van a ir las economías desarrolladas en los próximos años.

Si a eso añadimos que la automatización, a causa de los programas expertos, cada año van a dejar a más trabajadores en la calle.

Y si estas dos cosas añadimos una campaña furiosa de cierto país por hacerse con el dominio mundial de la industria y las materias primas, tenemos todo servido para estar bien seguros de que los próximos diez y quince años van a ser un creciente camino de piedras y espinas para los ciudadanos de los países desarrollados.

Ahora se impone recordar las grandes verdades de la encíclica Rerum Novarum. Si no lo hacemos, nos vamos a ver abocados a un futuro tipo Blade Runner en Europa. Inmensas corporaciones poderosísimas, verdaderos gigantes, en medio de masas empobrecidas.


En la película, los colosales edificios de las empresas internacionales descollaban en medio de la selva de miseria de los ciudadanos comunes: hacia eso vamos.

martes, julio 18, 2017

Yo no maldigo a nadie, pero advierto al maldito de que está maldito


Muchas personas me han agradecido el consuelo de escuchar hablar de Maduro sin diplomacias, sin rodeos, con claridad. Para estas pobres víctimas escribí ayer, porque el pastor debe consolar a los necesitados. Y ellos están necesitados de que se le llame en la cara “asesino” al que es un asesino.

Sólo he buscado el consuelo de ellos. Para nada me dirijo a Maduro. Cuando lo hago en mi último post, es pura retórica. Hablo para las víctimas.

Una persona me decía no sé qué de qué de paz, amor y buen rollito. No, señor. A Hitler, había que darle una buena ración de tanque.

Lucas 13: 31-33
En ese momento llegaron unos fariseos diciéndole: Sal y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar. 
Y Él les dijo: Id y decidle a ese zorro
``Yo expulso demonios, y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día cumplo mi propósito. Sin embargo, debo seguir mi camino, hoy, mañana y pasado mañana; porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén”.

Le llama zorro, y no lo hace en un buen sentido, sino que usa la palabra en un sentido pésimo: porque sabe que es un asesino. Pero no puede ir más allá y decir más cosas si no quiere acabar como Juan el Bautista.

La imagen de Dios que nos han dado algunas personas, desde luego, no es el Dios bíblico. Yo creo en el Dios de las Sagradas Escrituras. Sólo hay un Dios en el Antiguo y el Nuevo Testamento. Y Él nos ha dicho también: Mía es la venganza (Deuteronomio 32, 35).

Alguien me dirá: “Claro es el Dios del Antiguo Testamento”.

Ya he dicho que sólo hay un único Dios en todas las Escrituras. Pero a ese tal le digo:


Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: MÍA ES LA VENGANZA, YO PAGARÉ, dice el Señor (Romanos 12:19).

lunes, julio 17, 2017

Nicolás Maduro, ¿dónde estás? Ya no te veo.


San Juan Bautista dijo, ante el pueblo de Dios, que la relación del rey Herodes con Salomé era ilícita. ¿Y yo me voy a callar ante las acciones de Maduro? Maduro, ¡eres un asesino!

Estás maldito, porque todos los asesinos están malditos. La sangre derramada de cien hijos de Dios clama venganza contra ti.

Muchos políticos hablan de diálogo. Quizá sólo los hombres de la Iglesia seamos los únicos que podemos decir lo evidente, lo que todo el mundo piensa: “¿Cómo se puede negociar con tu secuestrador?”. Tienes secuestradas a millones de personas. Los políticos seguirán diciendo sus mensajes políticamente correctos. Mi mensaje es otro: Eres un maldito y el castigo de Dios sigue su camino hacia ti.

Toda mi compasión y mi cariño hacia esas familias que hoy lloran sus muertos. Todo mi apoyo y amor hacia los que lloraron a sus muertos en las semanas pasadas.

A vosotras, víctimas indefensas, no yo, sino Dios os dice en el salmo 37:

No te inquietes por a causa de los malvados, no envidies a los que hacen injusticia. Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan. Ten confianza en Dios y obra el bien. (...)

Confía tu camino a Dios, que Él obrará. Hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía. (...) 

Pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Dios poseerán la tierra. Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está. (...)


El impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él; el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día. 

domingo, julio 16, 2017

Tic tac, tic tac...



















Hay secuestradores que secuestran a una persona, otros a cinco, otros a veinte personas. Hay secuestros de más de cien personas. Maduro es de los pocos casos que tiene secuestrado a todo un país.

Por eso quiero manifestar todo mi apoyo al heroico pueblo de Venezuela frente a Mostachones. Hoy, por cierto, le escuché a él diciendo que si queríais hacer una votación, que la hicierais, pero dentro de la ley, porque no la había aprobado la Junta Electoral. Ja, ja, muy bueno, Mostachones, muy bueno. Que seas tú precisamente el que ahora pidas que todo sea haga dentro de la ley. Lo que sí que te aseguro que se realizará con todas las formalidades de la ley será tu juicio ante un tribunal internacional.

Tu fotografía entre dos policías alegando ante un colegio de jueces que padecías algún tipo de patología mental, que eras inmaduro y que no recuerdas nada de lo que hiciste en los últimos diez años será épica. O, mejor dicho, sería épica. Porque todos sabemos que más que por la vía penitenciaria como futuro para tu vida, más bien te inclinas por vía titánica; es decir, la del Titanic.

Has metido tanta presión a la sociedad, que el día que se inunden dos o tres cámaras más, te vas a asomar a la ventana del puente de mando y vas a descubrir que no queda ni la banda tocando en cubierta. Vas a exclamar: “¡Qué barbaridad! Pero si han huído hasta las ratas”.


De momento, uno de los pocos consuelos que tienen tus súbditos es que no necesitan hacer parodias de ti. Eres muy cortito de luces y eso lo sabe hasta el último de los habitantes de Mostachodonia.