viernes, marzo 31, 2017

Nicolas Maduro: dos capítulos antes del epílogo


No puedo hacer ninguna condena hoy de Maduro por anular los poderes de la Asamblea Legislativa de Venezuela. No puedo, porque a Maduro ya no le cabe ninguna condena más en ese rollizo cuerpo.

Incluso, al modo de una erupción, le salió una condena sobre la boca que trató de taparse con ese horrible mostacho.

Sobre el portador del mostacho resulta imposible decir algo que no se haya dicho. Ante semejante Torrente I (descanse en paz) y Torrente II gobernando el país, sólo cabe la parodia, la risa de El nombre de la rosa. Ya no tiene sentido ningún razonamiento. Y menos cuando Torrente II afirma que Torrente I se le apareció en forma de pájaro.

Este tipo de salidas de pata de banco no tendrían mayor importancia (salvo el ludibrio nacional, internacional y alienígena), si no fuera porque todo el gobierno de Torrente II ha sido una continua metedura de jambe.

Ante tal “gobernante” que, desde luego, pasará a los anales, sólo cabe la risa. Sin duda, teme la risa. Como diría fray Jorge de Burgos en la biblioteca:

No nos da miedo el rigor del donatista, la locura suicida del circuncelión, la lujuria del bogomilo, la orgullosa pureza del albigense, la necesidad de sangre del flagelante, el vértigo maléfico del hermano del libre espíritu.

No, lo que al gobernante le da miedo (más que el desprecio) es que se rían de él. Cuando la masa comenzó a gritar con decenas de miles de voces Draculescu, Draculescu, Nicolae Ceausescu no tuvo la menor duda de que era el momento de subirse al helicóptero.

El problema es cuando ningún país te quiere entre sus jubilados. ¿Qué le dices, entonces, al piloto? ¿Me puede llevar al País de las Maravillas? No, y a Oz tampoco le puedo llevar.

En una mente como la de Maduro, no me extrañaría que le dijese al piloto como en Matrix: Siga al conejo blanco. Es en esos momentos, cuando el piloto se baja a paso ligero de la aeronave, buscando mimetizarse con la multitud.


Maduro, sin duda, ahora está hecho un lío entre Oz, la posibilidad de un tribunal internacional, el conejo blanco, la cucaracha de Kafka, Rudolf Hess, Lord Farquaad, Manuel Noriega y Matrix reloaded. Sí, la cabeza de Maduro ahora está hecha un ovillo de lana.

miércoles, marzo 29, 2017

Más sobre la catedral de León


En León comprobé esta ecuación de que la combinación de catedral + turistas = banalidad. Sin embargo, la Colegiata de San Isidoro de León y su museo lucían con una paz y una serenidad envidiables. En ese museo todo estaba perfecto. Percibí que está gobernado por manos expertas.

Debo reconocer que me entusiasmó más la colegiata que la catedral. La colegiata lucía verdaderamente medieval, el espíritu del medievo seguía reinando silencioso en sus espacios. La catedral estaba invadida.

Y después en ella estaba ese horrible arco en el coro de los canónigos. Sé que es del siglo XVIII, pero el efecto de ese arco rompe completamente la estética gótica de ese lugar. También la guillotina es de ese mismo siglo. Precisamente el trascoro cumple la función de que la catedral no se “entregue” de una sola vez.

En el trascoro, un pórtico más pequeño, como el de Canterbury o Westminster o tantos otros, hubiera cumplido la función de poder ver hasta el fondo, pero ocultando al mismo tiempo: permitir la visión y ocultar. La catedral gótica nunca se ha mostrado diáfana, nunca ha sido posible ver desde los pies al ábside. Era una especie de laberinthus Dei.


El arco del coro de la catedral de León es schrecklich, como dirían los alemanes. Entre el bigote de Hitler o ese arco, creo que me hasta preferiría ese horrible bigotejo.

martes, marzo 28, 2017

Mi viaje a León


La catedral de León es un prodigio de belleza. No era un día demasiado luminoso, sino gris, cuando la vi. Lo cual era perfecto para ver el templo en todo su esplendor vitral. En un día demasiado claro, aunque parezca una contradicción, se aprecia menos la belleza de la luz multicolor en el interior.

Pero lo que afea mucho a la catedral es la abundancia de turistas, y eso tiene mala solución. Al fin y al cabo son seres humanos, no puedes fumigarlos con insecticidas, ni usar humo como se hace en para alejarlas de las colmenas. Tampoco estoy a favor de los castigos físicos para alejar a los turistas de estos lugares. De todas maneras, el turista es una especie muy resistente. Probablemente el humo o una cierta dosis de dolor físico, hasta los atraería en mayor número.

Lo cierto es que cuando el interior de una catedral se ha convertido en una manifestación perpetua, uno no capta el ambiente catedralicio, la atmósfera de esos gigantescos espacios.

Si no queremos que las catedrales de Europa se transformen en plazas atestadas como metros, hay que dejar la catedral únicamente para la oración. Y que los turistas sólo visiten longitudinalmente el templo recorriendo una nave lateral: desde los pies hasta el ábside, pero acotando con una balaustrada de madera las partes que no pueden traspasar. Una tercera parte de la superficie dedicada al turismo, dos terceras partes a la oración.


Se podría cambiar cada semana de nave lateral dedicada al turismo. Con esas visitas se pagaría el mantenimiento material y el mantenimiento del orden. Así las catedrales podrían seguir siendo lugares de oración. Con exposición del Santísimo Sacramento en el altar mayor, velas, incienso. Poniendo una especie de muro de tela de tres metros de altura entre las columnas que separan la nave central de las laterales, para que los que oran no se distraigan. 

Otra posibilidad sería dedicar la catedral entera por la mañana al turismo, y por la tarde sólo a la oración. La última posibilidad sería que un hombre gordo encapuchado con un látigo, a pecho descubierto, fustigara en la plaza a los que desean entrar, decidiendo él de un modo completamente arbitrario quién entra y quién no. Este último método me parece más científico y, sin duda, ganaría cualquier votación democrática en la que se propusiera.

Continuando


Cuando la señora protestataria salió, lamenté que no estuviera presente para saber que hablé durante casi diez minutos de la iglesia progresista que no quería ni oír hablar del Apocalipsis. Aunque después me enteré que se quedó fuera escuchando por un altavoz mi ataque con diez cañones por banda contra la iglesia de los modernistas. Incluso me enteré que dijo a los allí presentes: Me está contestando a mí, debería estar dentro. Por supuesto que no tuvimos piedad.

Al día siguiente, una persona (ésta muy educada y amable) que no había asistido a la conferencia me preguntó con una candidez encantadora: ¿Pero no es ése un tema un poco apocalíptico? Le conteste: Sí, el Apocalipsis es muy apocalíptico.


Pero qué se puede esperar de una conferencia sobre las siete copas de la ira: ¿un musical al estilo de Sonrisas y lágrimas (The sound of the music)?, ¿otro capítulo de Barrio Sésamo?

lunes, marzo 27, 2017

El mejor momento de una conferencia es el que dice el gato


Al día siguiente, llegué a León invitado por varios neocatecumentales. Cuando acabé la conferencia (que trató de las siete copas de la ira del Apocalipsis) y di paso a las preguntas, una señora a la que no se le pasó el micrófono, comenzó a gritar enfadada: Esta conferencia se podría haber dado en la Edad Media. Ha sido una conferencia medieval. Todo el rato repetía eso. 

No me conocía, porque a un filomedievalista como yo tales comentarios no me ofendían para nada, más bien al revés.
Después, esa señora comenzó a decir que dónde estaba el Dios Amor del Evangelio y lugares comunes de ese tipo. Dejé que se desfogara.


Pero al cabo de un rato, le dije: Muy bien, ya ha manifestado su opinión. Ahora déjeme contestarle. Y eso que no había hecho ninguna pregunta, salvo que el enfado cuente como una pregunta. Al cabo de unos instantes más, me di cuenta de que esa señora estaba fuera de sí y que iba a estar interrumpiendo todo el rato. Así que le dije: Señora, si no me deja responderle, voy a pedir que le saquen fuera de la sala

La señora siguió gritando sin ninguna intención de parar. Así que sin alterarme lo más mínimo, con frialdad, le indiqué al organizador que la sacaran fuera. Fue uno de esos momentos en que sentí un placer especial. Por un momento supe qué sentía Al Capone cuando ordenaba: Sacadlo de aquí, chicos. Ah, y manifestadle mi agradecimiento personal por haber venido.

domingo, marzo 26, 2017

Ya he vuelto de mis conferencias en Valladolid y León


Esta tarde he vuelto de dar una conferencia en Valladolid y otra en León; la foto es de León. A la primera ciudad fui invitado por el Club de Opinión Santiago Alba. El lugar fue el antiguo casino, un edificio con esa antigua nobleza de los casinos del siglo XIX tan maravillosamente reflejada por La Regenta. Si al edificio unimos los miembros del club que fueron encantadores conmigo, el resultado es que fue una estancia muy agradable.

A eso hay que añadir que en esa ciudad me reencontré con una amiga a la que conozco desde hace muchos años y que tuvo la gentileza de acompañarme horas y horas en mis inacabables paseos por esa ciudad. Puede parecer que tiene poco mérito el acompañarme horas, pero estar unas cuatro horas a dos grados de temperatura bajo intermitentes nevadas tiene algo de mérito.

También me reencontré allí con un sacerdote al que estimo mucho. Y lo estimo no porque haya tenido mucho trato con él, sino porque desde la primera vez vi en su rostro, en sus palabras y en todo él un ejemplo del sacerdote edificante, entregado a su trabajo y que cada día dedica abundante tiempo a la oración personal.

La catedral de Valladolid me gusta, pero con reservas. Tiene aspecto de catedral pesada. Una edificación que no se eleva, sino que parece encarnar la idea de la solidez de la fe. Es algo fría. Después de casi medio milenio sigue manteniendo ese aspecto de estar inacabada incluso no estándolo. Es una catedral que no entusiasma.

Las catedrales antiguas parecen ser algo más que piedra. Ésta parece ser sólo piedra. Para que entusiasmara sólo se me ocurre hacer un estudio muy cuidadoso acerca de su iluminación en el interior. Con poca luz y velas, por ejemplo un gran tenebrario siempre encendido en el centro, se podría lograr crear otro ambiente. Se requeriría también cambiar totalmente su presbiterio, ese monumento a la impericia. También se requeriría vaciar el interior de todo elemento que no pegue con la estética del templo. Dicho de otro modo, si algo es feo, sáquese.

Si esa catedral sufre una gran conversión, podría salvarse. Pero veo poco propósito de la enmienda. También los templos, a veces, se empeñan en seguir un camino errado, también ellas tienen vicios. Mañana seguiré contando mi viaje.

Post Data: Toda catedral antigua se puede arrepentir. A diferencia de la mayoría de las parroquias de barrio en ladrillo moderno, cuya estética contumaz no admite posibilidad de conversión alguna.

viernes, marzo 24, 2017

Lo que los ingleses llaman "quatrefoil"


Este precioso quadrilóbulo representa a un erizo en el umbral de Nínive y un pájaro habitando en otra parte de la ciudad. Otro pájaro más pequeño se ve en una jaula rota. Se basa esta representación en unos versículos de Sofonías (2, 13-14):

Y extenderá su mano sobre el aquilón, y destruirá al Assur, y pondrá a Nínive en asolamiento, y en secadal como un desierto 

Y rebaños de ganado harán en ella majada, todas las bestias de los gentiles; el onocrótalo también y el erizo dormirán en sus umbrales; su voz cantará en las ventanas; y asolación será en las puertas, porque su enmaderamiento de cedro será descubierto.


La representación me parece en su sencillez de una belleza totalmente moderna. Los medievales, como siempre, poniendo en espacios mínimos profundos versículos. Los arquitectos actuales tratando a los fieles como si fueran niños que no entenderán nada salvo la belleza de una pared de vulgar ladrillo a cara vista.

jueves, marzo 23, 2017

Magistral fachada de la iglesia de las bienaventuranzas en Israel


En las últimas semanas he visto durante mis comidas y cenas la película Sicario, muy buena, realmente, muy buena. El séptimo sello, es la tercera vez que la veo, un clásico. Imprescindible, aunque no se trate de una obra maestra. Varias veces roza lo magistral, pero se queda por detrás del sobresaliente. Vi, por fin, Rebeca, de Alfred Hitchcock: prescindible.

Como sé que os gustan las bandas sonoras, os pongo la aquí el link a la banda sonora de Una serie de desafortunadas desdichas. Una película que no ha tenido el reconocimiento que merece. La música es una delicia:



También he visto por tercera vez Yo confieso. Está muy bien. Derramé alguna lágrima al final. Pero eso se debe a que cuando te acercas a los 50 años, se te escapa algún lloro por cualquier tontería. Eso lo había visto en los ancianos, y ahora lo veo en mí.

miércoles, marzo 22, 2017

Qué fachada


Qué preciosa es la fachada de la Iglesia Memorial de Stanford, en mitad del campus de la universidad del mismo nombre. En mi vida, el concepto de templo ha tenido una importancia crucial. Y es que he comprobado lo mucho que me movían a la oración ciertos lugares sagrados. Perdón, no ciertos lugares, sino ciertos edificios.

Los templos, y no la naturaleza, ha sido lo que más me ha llevado a la adoración. Reconozco que nunca me ha movido a devoción ningún santuario, por más que crea que allí hubo tal o cual aparición. Sin embargo, las catedrales sí.

Nada en este mundo me ha causado más devoción, admiración y adoración que las catedrales. Sobre todo las de la época en que el Evangelio fue la Ley de todo un mundo: la época de la cristiandad.


Época en la que jamás he deseado vivir. Pero que me gusta admirar de lejos.

Hoy es un post visual













Esta pintura me fascina. Podéis pinchar en ella para verla más grande con todos sus detalles. Es una pintura grandiosa, inusual, de un dominio de la técnica como pocas veces, con una temática totalmente inusual.
















Esta foto me gusta mucho, como todas las que hay de este Papa y este patriarca. De verdad, qué buen rollo había entre ellos.  Cómo me gustaría que las cosas fueran así entre Kiril de Moscú y nuestro Papa.















Esta foto es de un pastor de Huesca (pastor de ovejas) que se hizo sacerdote. Me parece un excelente presbítero cuyo historial es óptimo para ser después pastor de hijos de Dios. Es neocatecumenal. Un excelente servidor de la comunidad.



martes, marzo 21, 2017

Un cuadro


Este cuadro lo traigo al blog porque me parece bellísimo: los colores, la composición, la serenidad que transmite. De hecho, ni siquiera sé a qué país pertenecen estos oficiales.

El vídeo del profesor cuya entrevista en la BBC es interrumpida por sus hijos ha tenido una cantidad increíble de parodias. Desde una en la que van apareciendo todos los miembros que viven en la casa, hasta su madre que trata de llevársele un cuadro. Hasta otra en la que Dart Vader está en videoconferencia con el Emperador y por detrás aparecen R2D2 y otro androide (el que es como una esfera) y viene la princesa Leia a recogerlos.

Las parodias de Trump ya son un género, como el cine negro o los musicales. Deben aparecer al día unas cien parodias de Donald en Youtube.

lunes, marzo 20, 2017

Si alguno de mis lectores es platero que se ponga en contacto conmigo. Qué cáliz.





























A ver, ya os lo he dicho: no me interesan historias de conjuras en el cónclave que eligió al Papa Francisco si no intervienen los reptilianos y los illuminati.

¿Por qué conformarse con menos, cuando puedes tener más? ¿Por qué conformarse con una conjura más de andar por casa, cuando puedes tener una conjura más épica?

Me encantan los vídeos que asustan a amas de casa y jubilados advirtiendo con angustia que el Anticristo ya está aquí, o que la CNN ha descubierto que se ha manifestado, o que ya hay celebraciones por su advenimiento en tal o cual lugar de la tierra.

Si a este guiso añadimos unos pocos ingredientes más (Trump, Kin-Jon Un y, por ejemplo, un Putin), pues el guión se escribe sólo. Coppola con mucho menos escribió El Padrino.

No hace falta decir que el sereno y racional mundo de Borges, de Bach y de las matemáticas es totalmente distinto de ese mundo farneticante, delirante en italiano. Pero reconozco que el mundo sería mucho más aburrido e insulso sin todo este croar de ranas irracionales.  

Lo malo es que, de vez en cuando, a algunas de estas ranas le da por prender fuego a la suegra pensando que el demonio le ha entrado dentro. Y piensa que el fuego hará salir al demonio de dentro de ese cuerpo. Lo cual es totalmente falso, ¡falso!, porque están acostumbrados al fuego. Es mucho mejor usar el agua si se puede elegir.

Post Data: Antes de cometer cualquier locura, aconsejo llamar al párroco para pedir una segunda opinión. A la hora de la siesta, suelen estar libres.

domingo, marzo 19, 2017

Ave, César


De verdad, os lo aseguro, que hago esfuerzos por no comentar la inmensa cantidad de tonterías que cierto presidente del mundo está haciendo. Lo habréis adivinado, se trata de uno cuyo apellido acaba en P. 

Pero es que este hombre parece empeñado en batir algún tipo de plusmarca. Al menos, su presidencia ha iniciado una edad de oro de los memes. Su presidencia ha iniciado la época en la que la parodia es la que ocupa la cúspide de la pirámide del Poder. No es que se parodie a la cúspide, es la cúspide la que ya en sí misma es una parodia.

El anterior presidente, por supuesto, no ha dicho ni una palabra. Ni la va a decir. ¿Por qué? Porqué el día que decida intervenir va a clavar el puñal hasta la empuñadura. Está callado, claro que sí, eligiendo el momento, el lugar y las circunstancias.


Cada día enciendo la televisión para ver las noticias con la misma pregunta en mi mente: ¿qué habrá hecho hoy? Mientras tanto, su larga andadura hacia el impeachment se va pareciendo a la película Una serie de catastróficas desdichas (A Series of Unfortunate Events). 

viernes, marzo 17, 2017

Otro


Una pequeña inflamación apareció en mi encía. Esa inflamación podía deberse a algún impacto, por usar la jerga técnica de los dentistas. No le di ninguna importancia, pensando que pocos días después sanaría por sí sola.

Al cabo de una semana, esa inflamación (realmente pequeña) seguía allí, así que decidí ver un médico del hospital, odontólogo. La miró con su linterna y no le dio ninguna importancia. Me aconsejó un gel antiséptico.

Esperé 24 horas. Por la noche me miré en el espejo a ver cómo iba. No me lo podía creer. Me dio la sensación de que el pequeño trocito triangular de encía que había en un intersticio se había necrosado. A la mañana siguiente, es decir, hoy, fui al dentista.

Efectivamente, se había necrosado. Parece ser que había entrado un poco de comida bajo una prótesis y se había producido una infección que yo no había notado.

Ha habido que hacer una limpieza cuyos detalles omito. Bastante tengo con describir los tormentos del infierno (en el más allá), como para describir (en mi estado de viador) paso a paso las operaciones de mi dentista con sus ganchos puntiagudos, curvos, acerados y acabados en un sadismo frío, sin compasión. Los dentistas no albergan compasión.


Dejo para otro día cualquier consideración sobre el número pi o los bellos logaritmos.

Ojalá yo tuviera un alma así


El post de ayer lo escribí sin pensarlo mucho. Hoy tenía miedo al leer los comentarios. Miedo de que algunos pudieran entender mi post (nada premeditado, escrito a vuelapluma) como una especie de escrito soberbio, por pretender saber de matemáticas.

Debo dejar claro que no sé matemáticas. Pero que vi en la televisión con grandísimo placer, grandísimo, todos los capítulos de la Universidad a Distancia acerca de la Historia de las Matemáticas: horas y horas de matemáticas. Apasionante serie que explicaba las matemáticas en su desarrollo desde los albores. Un modo agradabilísimo de tener una idea de conjunto de todas las matemáticas hasta nuestros días.

Aquello me dejó con hambre de saber más. Y como mis conocimientos sobre las matemáticas eran limitados, muy limitados, me dediqué a ver en youtube vídeos acerca de operaciones matemáticas con el infinito. Quedé fascinado al ir viendo cuántas operaciones se pueden hacer con ese número o concepto.

El post de ayer fue un desahogo de admiración: ¡Qué grandiosas son las matemáticas! ¡Qué sorpresas de belleza, de orden, de simetría se encuentra uno en el mar de números!

Y la gran cuestión: ¿cómo es eso posible si son increadas? Y, desde luego, las matemáticas son increadas

Mi libro Summa Daemoniaca e Historia del mundo angélico, los dos extremos de mi creación teológica sobre el demonio, son deudores de este afán de orden lógico, de este afán por desplegar las posibilidades lógicas de conjunto de conceptos llevados al infinito. Summa D. e Historia MA. son libros en los que la teología se hibrida con la lógica al modo matemático.

Summ D. forma una unidad con Exorcística. E Historia MA. forma una unidad con Las corrientes que riegan los cielos. Los dos primeros libros se centran en el aspecto de oscuridad demoniaco, los dos últimos se centran en el reverso luminoso. Los dos primeros son como reflexiones acerca del infierno. Los dos últimos lo son del cielo, aunque hable del infierno.


Sin yo pretenderlo, en mi obra, se ha formado un ciclo cerrado. El pináculo que corone este círculo lo tengo pensado, será un libro corto, muy concentrado, una especie de síntesis. 

jueves, marzo 16, 2017

Me encanta este disfraz


Uno de los trabajos que siempre me ha inspirado una grandísima admiración es el de matemático. Las matemáticas tienen una belleza inherente que me resulta cautivadora. Es como trabajar con pensamiento en estado puro. Es como hacer operaciones con la lógica, una y otra vez, cada vez más difíciles.

Algo que no acabo de comprender es que si las matemáticas son algo increado, meras operaciones lógicas que sólo pueden ser conocidas, pero no creadas, entonces ¿por qué aparecen fenómenos tan bellos en ese mar de números? Fenómenos tan numéricos tan hermosos que parecen imposible que estén allí por azar. Me estoy refiriendo a algunos algoritmos que son sencillamente increíbles y que, desde siempre, llamaron la atención a los matemáticos.

Y después hay fenómenos tan misteriosos como el número Pi o el número Fi o el e. Cuando se comprenden estas cosas (explicarlas va más allá de un post), uno, desde la teología, no sabe qué decir. ¿Cómo es posible algo como la Identidad de Euler? Ciertamente no tengo una respuesta para ello desde la Teología.


¿Cómo es posible que en un mar de números aparezcan fenómenos tan impresionantemente bellos que parecen exceder cualquier posibilidad de que estén allí por azar? Nadie los ha creado, están allí por azar, pero su existencia parece ser imposible por azar. Un misterio. No sé, no tengo respuesta.

Post Data: Parece ser que Trump tampoco tiene la respuesta. Pero como es pro vida, me cae bien.

miércoles, marzo 15, 2017

Los pinceles que muestran la verdad o alguna verdad o parte de la verdad


El tema de los cuadros de san Juan Crisóstomo merece algunas breves reflexiones más. Laurens era muy anticlerical y por eso pinta un santo que roza el histerismo. No es que el predicador muestre energía, sino que es violento. Pinta un Crisóstomo agresivo.
La segunda pintura, la de Laurens, me gusta más. Me parece muy superior en el tratamiento de los colores, en su arriesgadísima composición, en su esencialidad. Pero es la obra de un anticlerical usando la falsa imagen de un santo.
Sea dicho de paso, me sorprendió en el cuadro de Laurens lo mal pintado que está el rostro del emperador. Es un resultado tan malo que no admite paliativos.
La figura de la emperatriz Eudoxia, en el cuadro, sí que habla en su silencio. A mí me habla de una mujer que hizo muchas cosas por la ortodoxia, por la recta fe, muchas cosas. Pero que se ensoberbeció y que se revolvió contra un legítimo pastor.
A veces, tendemos a pensar en términos de blanco o negro. Eudoxia no era el mal perfecto. Simplemente le traicionó su ego al final y tomó decisiones gravísimas que implicaban graves pecados. Por otra parte, desde que leí sus libros sobre el sacerdocio, san Juan Crisóstomo no me ha sido una figura nada atractiva al ver cómo trata allí a uno de sus antiguos amigos. 

Tendemos a pensar que si alguien es santo, tendrá razón el santo en todo. Pero no me saqué el gusto amargo de los comentarios del Crisóstomo desde ese episodio del comienzo. Como tampoco me saqué nunca de mi memoria los de san Jerónimo respecto a san Agustín.

De san Juan Crisóstomo ya no es posible hacer un retrato fidedigno. Las fuentes que nos hablan de él son tan elogiosas como lo pueden ser con un santo. Pero, a veces, las cosas no son blanco y negro. Ciertamente, Eudoxia hizo el mal, llevó a cabo lo torcido, hizo sufrir. Pero la verdadera fotografía del rostro del Crisóstomo nos es tan desconocida como la de la emperatriz. Nos tenemos que contentar con cuadros. También en la teología dependemos de tal o cual pincel. 

Post Data: Intentémonos no clavarnos los pinceles. Ni echar azul cobalto en el yogur de Masiá, o por lo menos no hacerlo premeditadamente.

martes, marzo 14, 2017

Diálogos enriquecedores y diálogos empobrecedores


El primer óleo de ayer, magnífico, era de Joseph Wencker. El segundo de Jean Paul Laurens, soberbio, un alarde de saber hacer en pintura.
En los dos cuadros las virtudes están patentes. Qué forma tan diferente de tratar los colores, de mostrar a los personajes. Qué atmósferas tan distintas muestran.
Lo mismo pasa con el catolicismo: los mismos dogmas, el mismo Evangelio, el mismo Dios. Y de qué forma tan distinta aparece la misma escena en la paleta de los distintos predicadores, en los distintos directores de almas, en los distintos obispos.

Y no es que un sacerdote sea malo y otro bueno, no. Los dos cuadros que he mostrado son grandiosos. El diálogo con las personas estrechas de mente, ésas que ven relativismo en todas partes, es muy empobrecedor. El diálogo enriquecedor es con aquellas individualidades que han logrado ver más allá de donde los demás ven. Aquellas que hacen avanzar la teología.

lunes, marzo 13, 2017

Dos óleos de san Juan Crisóstomo predicando ante el pueblo y la emperatriz Eudoxia




























Ayer alguien reenvió el post por facebook y entraron en un momento tres mil trescientas personas. El momento exacto del reenvío se ve con claridad en un pico abrupto. Y se ve que fue alguien de Estados Unidos.

Los dos cuadros de hoy me gustan mucho. El tratamiento de las ropas del patriarca de Constantinopla está perfecto en los dos óleos. 

El post de hoy son mis sermones. Aquí tenéis los dos de la Transfiguración, el del sábado y el del domingo.

domingo, marzo 12, 2017

Continuando lo que decía ayer de la oración mental


No me imaginaba que el post de ayer sobre mis dificultades para la oración vocal iba a tener tanta repercusión entre los lectores. Acabo diciendo una cosa obvia: cada uno debe encontrar su camino en la oración.

Es decir, si una persona observa que saca más beneficio para su alma de un tipo de oración que de otra, pues que haga la oración que le hace más bien. Unas sacan gran fruto de la lectura de la Biblia, otras de orar con los salmos, otras de la adoración al Santísimo Sacramento, etc, etc.

Por supuesto que lo mejor es que la vida espiritual de una persona tenga un poco de todo: un poco de oración vocal, un poco de oración mental, un poco de lectura y un poco de oración litúrgica. Eso es lo ideal. Pero hay individuos que toda su vida está centrada en uno o dos tipos de oración, no pasa nada. Cada uno debe encontrar su camino.

Nosotros, los sacerdotes, debemos recomendar una vida espiritual enriquecida con esos elementos que he citado. Pero después cada uno debe hacer lo que crea que es mejor.

Hay personas que piensan que deben orar de un modo determinado, porque es casi obligatorio. No es obligatorio, puede ser recomendable, pero no obligatorio.

En todas las cosas de la religión, los sacerdotes debemos encaminar a las almas hacia la libertad. La persona debe sentir esa libertad desde el principio. Nunca debemos encorsetar, nunca debemos forzar. Estamos para ofrecer posibilidades en el avance espiritual.

Durante los cinco años del seminario, yo cándido y bondadoso, un ángel. Tuve dos directores espirituales que animaban con la miel del espíritu. Tuve otros dos que eran dictadores.

La conclusión que he sacado para mi vida está clara: en ninguna cosa quiero ser un dictador. Hay que educar para la libertad, incluso en la religión. Debemos enseñar una religión de la bondad, del amor, de la belleza, del espíritu. Tenemos que centrarnos en lo positivo.


De ningún modo estoy negando la disciplina ni el ascetismo. Pero sin negar eso, tenemos que ser buenos y comprensivos hasta con nosotros mismos y nuestros defectos. Hay gente que es mala hasta consigo misma. Afirmo el ascetismo y afirmo la alegría de vivir. Debemos pedir a la gente que sea feliz.

viernes, marzo 10, 2017

Las oraciones vocales


Hoy es viernes y en mi iglesia tenemos viacrucis. Os voy a confesar algo: las oraciones vocales no me gustan nada. Nunca en toda mi vida me he logrado concentrar en ellas, tampoco he logro en ellas que aparezca en mí la más mínima devoción. No importa qué tipo de oración vocal se trate: rosario, viacrucis, ángelus, novenas, lo que sea.

Siento grandísima devoción en la oración mental, en la lectio, en la misa. Pero no en las oraciones vocales, nunca, las haga como las haga.

Puedo concentrarme muy bien en meditar la Pasión de Cristo. Pero como rece un vicacrucis, no lo logro. Las oraciones me despistan.


Lo digo esto para animar a otras personas que les pasa lo mismo. Y que toda la vida luchan contra esto, pensando que quizá hay algo que no lo hacen bien.

Los diamantes, las esmeraldas...


Sobre el tema de la riqueza tocado ayer, no hay que olvidar un detalle: las trufas están en la naturaleza para que alguien las coma, los rubíes están en las profundidades para que adornen alguna joya, las langostas están puestas en el mar para que alguien las coja.

Los campesinos que recogen trufas se comen algunas y el resto las venden para ganarse un dinero muy bien ganado. Lo mismo podríamos decir de los que recogen langostas, trabajan el oro o tallan el marfil. Tuve durante muchos años un amigo que se dedicaba como único trabajo a tallar el marfil.

Debemos esforzarnos y trabajar por lograr una sociedad más justa, una Humanidad sin pobres. Pero más vale luchar por ese ideal echando por la borda viejos estereotipos dignos de un cuento soviético de los años 30. 

Es curioso como en Europa hemos perdido los viejos símbolos del Poder, aquellos antiguos rituales. Hoy día hay un poder sin poesía. 

Si me está leyendo un joyero, un platero o algo así, de verdad que me gustaría diseñar hasta el más pequeño detalle de una tiara papal para algún museo. No será llevada por ningún Papa, probablemente, pero será vista por miles de personas.

jueves, marzo 09, 2017

A veces nos olvidamos de lo terribles que fueron los años 80 a nivel eclesiástico















Me pedía Alfonso unas palabras sobre cierto tema. Mejor le doy la palabra a él:

Padre Fortea, si lo ve conveniente y sin quererle robar tiempo, sino sólo si tiene un hueco, ¿nos puede explicar un poco por qué dice esto de “cuando escucho a un predicador anunciar que va a hablar sobre esto [las posesiones de los ricos], cierro los ojos y me temo lo peor”? A mí me sería de gran ayuda espiritual y práctica entenderlo un poco. No hace falta una disertación sino sólo un comentario de tres o cuatro frases para hacerse una idea.

La razón es la siguiente, en los años 80, en España, la mayoría de los curas jóvenes solían ver la riqueza del rico como una especie de pecado. Fueron multitud de sermones en los que se venía a decir: si eres rico, has hecho algo malo. El pobre era noble, bueno, cercano a Dios. El rico era malo, innoble, pérfido, egoísta y lejano a Dios.

A esto se unía un nulo conocimiento de cómo funcionaba la economía, de cómo se creaba la riqueza de un país. Se pensaba que sólo había que repartir los bienes y todos regresaríamos a una época pastoril en una Arcadia feliz.

El tornado, en España, fue especialmente intenso en los años 80. Pero después uno siempre se encuentra aquí y allí a algún superviviente con esta mentalidad pre-caída-del-muro-de-Berlín.


Yo hubiera preferido que el predicador me hubiera explicado la historia de Abdemelec, de Joar o de Abigail. Pero no que volviera a cargar contra los ricos y a hacer apología de la raza proletariamente sana de los pobres. 

martes, marzo 07, 2017

Trump y san Juan Crisóstomo


Leí algunos sermones de san Juan Crisóstomo sobre las posesiones de los ricos (no leí todos los sermones, porque francamente me aburrían un poco), he escuchado a no pocos predicadores contemporáneos sobre el mismo tema (cuando escucho a un predicador anunciar que va a hablar sobre esto, cierro los ojos y me temo lo peor), he leído encíclicas sobre la acumulación del capital (éstas francamente me han gustado más), pero pocas cosas me han ayudado más a comprender el fondo del asunto que ver la casa en la que vive Trump en Nueva York.

Ya sé que Trump no ha hecho voto de probreza (que yo sepa), pero si comparamos al Papa Francisco mudándose a una pequeña habitación de Santa Marta y la mansión rascacielésca del citado magnate, comprobaremos dos formas totalmente diversas de vivir la vida que se nos da en el mundo. Basta ver las moradas de uno y otro, para entender el por qué del discurso que sale de una boca y del discurso que sale de la otra.

Sea dicho de paso, ¿qué extraña maldición cae siempre sobre la gente que tiene mucho dinero para acabar decorando sus mansiones según el Sadam Hussein style? ¿Es que resulta metafísicamente imposible gastar ríos de oro con gusto? Y hablando de oro, ¿qué sucede en el subconsciente freudiano para tratar de recubrir techos, paredes y muebles de oro, oro y más oro? Todo abrumadoramente recubierto de oro.

A mí me gusta la belleza. Me hubiera gustado admirarme del buen gusto gastado en su casa. Pero pasado cierto nivel de riqueza, da la sensación de que a casi todos algo se les estropea en algún engranaje de la mente.

Se puede pagar a artistas con buen gusto. Hoy día tenemos Rafaeles y Migue Ángeles. Pero el que paga debe gritar: ¡quiero que todo escurra oro por todas partes!

Bien, como ya es tradición dos excelentes vídeos:


lunes, marzo 06, 2017

Este blog siempre con la cultura popular












Justo es reconocerlo, Trump se ha convertido en la musa e inspiración de artistas de todo el mundo. El primer vídeo que os ofrezco hoy es fantástique. Todo una soberbia muestra de la Pop Culture.


Eso sí, hay que equilibrar la balanza. Pues un comentarista me acusaba de callar culpablemente a favor de Hillary Clinton. Para satisfacer a ese comentarista anónimo, para compensar, coloco este vídeo que servirá para ver a Hillary de otra manera:

domingo, marzo 05, 2017

Las cosas hay que calmarlas cuando todavía se está lejos del límite


No creo que se me pueda acusar de haber sido precisamente favorable a Trump. Ahora bien, la división que se está produciendo en Estados Unidos, la fractura que se está gestando, empieza a preocuparme.

Creo que ha llegado el momento de que periodistas y políticos de ese país fomenten valores como la unión, el respeto y el entendimiento. Porque de seguir por el camino de ahora, se produciría una fractura muy grave que tendrá consecuencias.

No digo que la prensa, los políticos y los jueces no tengan que hacer su trabajo. Pero se puede hacer tratando de calmar a la población, en vez de soliviantarla. El día que Trump incumpliese la Ley, yo sería el primero en pedir que los mecanismos constitucionales se pusieran en marcha. Pero, dado que ése no es el caso, y el camino de crecimiento del odio sigue avanzando, ha llegado el momento de enfriar esa olla en ebullición en que se está convirtiendo el Pueblo americano.

Trump es la legítima cabeza de una nación. No ha hecho nada ilegal. Con independencia de sus declaraciones, tweets y acusaciones, es la hora de calmar los ánimos, no de echar más leña al fuego del odio.

El orden constitucional en una nación es un bien que debe ser preservado. No se puede soliviantar al Pueblo bajo la excusa de que las instituciones aguantarán cualquier cosa.

El lema Not my President es profundamente antidemocrático. El Presidente de una democracia lo es de todos, les guste o no. Yo le pido al Papa Francisco que lo reciba y diga que es un gran tipo o algo así. O incluso que se vaya una semana de vacaciones con él a Florida. 

Post Data I: Es totalmente falso que Melania se vaya a trasladar a Roma el próximo 15 de marzo para revisar la redacción de la nueva encíclica Amoris Trumpitia.

Post Data II: También es falso, que los enemigos de nuestro querido Donald, hayan pedido que se acelere la redacción de la nueva encíclica titulada Trumparum Novarum